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Concordia » El Heraldo
Fecha: 28/04/2026 04:03
Putin se mete en el conflicto global y busca ser intermediario Rusia se ofreció para mediar entre Estados Unidos e Irán en medio de la escalada en Medio Oriente, mientras crecen las tensiones por el control del estrecho de Ormuz y el programa nuclear. El presidente de Rusia, Vladimir Putin, recibió en San Petersburgo al canciller iraní Abás Araqchi en un encuentro que vuelve a colocar a Moscú en el centro del tablero internacional. La reunión estuvo enfocada en encontrar una salida al conflicto en Medio Oriente, especialmente tras el deterioro de las negociaciones en torno al control del Estrecho de Ormuz. Desde el Kremlin señalaron la intención de impulsar canales diplomáticos que permitan descomprimir la crisis y garantizar la seguridad del tránsito energético mundial, en un contexto donde la tensión ya impacta en los mercados internacionales. En paralelo, Irán propuso una alternativa para reducir el conflicto: reabrir completamente el Estrecho de Ormuz a cambio de postergar el debate sobre su programa nuclear. La iniciativa busca generar condiciones mínimas de estabilidad, aunque la desconfianza entre las partes sigue siendo alta. Los efectos de la crisis ya se reflejan en la economía global, con subas sostenidas en el precio del petróleo y una marcada volatilidad financiera ante el temor de interrupciones en el suministro energético. Un gesto con fuerte carga política Más allá del intento de mediación, el movimiento de Rusia también es leído como un gesto político de Vladimir Putin, quien busca recuperar protagonismo en la escena internacional. Su rol como interlocutor genera cuestionamientos, especialmente por su escasa inclinación al diálogo en otros conflictos recientes. En particular, el mandatario ruso lleva más de dos años más de 800 días sosteniendo una ofensiva militar sobre Ucrania, con ataques constantes mediante misiles y drones sobre infraestructura y ciudades de un país de menor escala. Este antecedente pone en duda su verdadero interés en promover soluciones diplomáticas, y refuerza la idea de que Moscú intenta posicionarse como actor central más que como garante de la paz. El rol de Estados Unidos y la escalada regional El escenario se complejiza aún más con la postura de Estados Unidos, que mantiene una línea dura frente a Irán. Desde Washington, el presidente Donald Trump reiteró que la responsabilidad de retomar el diálogo recae sobre Teherán, al tiempo que ratificó la fortaleza militar norteamericana en la región. A esto se suma la situación en el Líbano, donde continúan las operaciones militares de Israel contra Hezbollah, lo que amplía el riesgo de una escalada regional con impacto global. En este contexto, la irrupción de Rusia como mediador abre un nuevo capítulo en una crisis donde cada movimiento tiene repercusiones internacionales.
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