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» TN
Fecha: 27/04/2026 20:56
¿Sabés cómo nace la tobillera electrónica? Fue una idea de un juez de Estados Unidos que era fanático de Spiderman. Hay una escena donde el Hombre Araña logra colocarle a un villano un dispositivo electrónico de rastreo para seguir sus movimientos sin tener que detenerlo en ese momento. A partir de ahí, el juez Jack Love le pidió a un ingeniero en sistemas que inventara un dispositivo para poder tener controlado a los presos con prisión domiciliaria y evitar que se fuguen. Ese día nació lo que conocemos en Argentina como la tobillera electrónica. Algunos creen que la tobillera es un fetiche de la derecha y que los gorilas disfrutan ver a Cristina presa con la tobillera puesta. Grave error: no se trata de disfrutar, gozar, deleitarse ni divertirse. Es lo que corresponde cuando una persona roba. En realidad, lo que correspondería es que esta señora esté presa como cualquier otro en una cárcel argentina. Sin embargo, la prisión domiciliaria es un privilegio que tiene por ser mayor de 70 años. Con lo cual, la tobillera señor Echarri no es una humillación. Es lo mínimo que pueden ponerle a una persona que se robó U$S 547 millones solamente en la causa Vialidad. Lo interesante es que, por primera vez en la historia, el kirchnerismo blanquea el plan. ¿Cuál es el plan? Volver lo antes posible para sacarle la tobillera a la jefa. Lo que dice Grabois es: Yo me olvido de tus casas si vos te olvidás de mis causas. Algo así como: No te vamos a perseguir con Libra, o con ANDIS, o con Adorni, pero... dejala tranquila a la jefa. Eso se llama omertá: el código de silencio de la Cosa Nostra. Yo no me meto con lo tuyo y vos no te metés con lo mío. Cada uno sigue con sus negocios. Pero ojo, porque son varios los que vienen hablando cada vez más fuerte de indultar a la jefa de la banda. También lo hizo en las últimas horas el exjuez de la Corte Suprema Eugenio Zaffaroni, quien va por más: no solo pide la liberación de Cristina, sino también la del delincuente de Amado Boudou. Lo interesante es que ya no disimulan. Perdieron los escrúpulos, perdieron la vergüenza. Dicen abierta e impunemente lo que quieren hacer. No quieren volver para que la gente viva mejor. Quieren volver para que los ladrones corruptos condenados salgan de la cárcel y recuperen sus privilegios. Por eso, acá venimos diciendo que no hay que comerse la maniobra del Axel moderado. Básicamente porque se trata de un montaje para ampliar la base y bajar el nivel de rechazo. El Axel descafeinado es un producto de marketing político para agradar a la clase media independiente que te define la elección. Es decir: distinto envase, mismo contenido. Esto ya pasó con Alberto Fernández. Nelson Castro contó en Blender que se equivocó con Alberto Fernández. Es muy interesante y vale doble viniendo de un periodista intachable como Nelson Castro: una muy buena persona y un gran periodista que admite haberse equivocado. En ese momento te vendieron a un tipo bárbaro: profe de la UBA, clase media, fana del bicho, moderado, sacaba a pasear al perro Dylan, buen marido, buen compañero, amigo de sus amigos. Tremendo mazazo nos comimos con este tipo. Nos vendieron un tipo normal de clase media que paseaba al perro y tocaba la guitarra, pero nos hundió en la peor decadencia de la historia argentina. Lo que pido es no tropezar otra vez con la misma piedra. Demasiado esfuerzo está haciendo la gente para que la inflación baje, para reordenar sus gastos y para que el país salga adelante. De pronto vemos a un kirchnerismo envalentonado, exacerbado, agrandado, desatado, excitado, prepotente y eufórico que dice abiertamente que van a volver para que nadie del actual gobierno pueda volver a caminar por la calle. No van a poder caminar por la calle. ¿Qué significa esta amenaza mafiosa? Ya apareció muerto un fiscal federal que denunció a la ex presidenta. Ya le tiraron piedras en la cabeza al presidente en Lomas de Zamora. Ya le hicieron un escrache a Patricia Bullrich con taxistas mandados a su propia casa. Ya le tiraron bosta en la puerta de la casa de José Luis Espert. ¿Qué más quieren hacer? La muestra de que son capaces de cualquier cosa con tal de volver es la ensalada de nombres que están preparando. En las últimas horas, Aníbal Fernández también habló, y esto se llama desesperación por volver. Se nota mucho. Pichetto, Moreno, Aníbal Fernández, Larreta, Lousteau, Grabois, Myriam Bregman, La Cámpora. ¡Qué mezcolanza! Acordate que el último frente anti-Macri que se hizo en 2019 terminó como el traste. Está demostrado que hacer frentes electorales en contra de un gobierno, por lo general, termina mal. Mucho más si el objetivo central de esa alianza es sacarle la tobillera a la jefa de la banda. Es decir: cuando el pegamento es la impunidad, el final inexorable es el fracaso. Como decía Nicolás Maquiavelo: Quien llega al poder por favores, cae por deudas.
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