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Parana » Cuestion Entrerriana
Fecha: 27/04/2026 16:54
La industria textil atraviesa un escenario cada vez más crítico, con hasta 7 de cada 10 máquinas detenidas en los últimos meses, lo que refleja la magnitud de la crisis productiva, laboral y empresarial que golpea al sector. La actividad acumula dos años consecutivos de caída, tanto en producción como en empleo y en la estructura de empresas que integran la cadena textil, indumentaria, cuero y calzado. Derrumbe de la producción y capacidad ociosa récord Según un informe de la Fundación Pro Tejer, la producción industrial textil cayó un 33% interanual en febrero y un 36% respecto del mismo mes de 2023. El impacto se extiende a la fabricación de prendas de vestir, cuero y calzado, que descendió 18% frente a 2025 y 20% frente a 2023, profundizando el deterioro de toda la cadena. La entidad señaló que el sector acumula niveles históricamente altos de capacidad ociosa, pese a que el ciclo 2021-2023 fue récord en inversiones y modernización tecnológica. En promedio, 6 de cada 10 máquinas textiles permanecieron paradas durante 2024/2025, alcanzando incluso 7 de cada 10 máquinas detenidas en los últimos meses, detalló Pro Tejer. Consumo en caída y presión de los servicios básicos Pro Tejer atribuyó la dinámica negativa a un conjunto de factores, entre ellos la debilidad del consumo interno, directamente vinculada con la pérdida de poder adquisitivo y el deterioro del mercado laboral. La entidad remarcó que la presión del costo de servicios básicos agua, electricidad, gas, alquileres, educación y salud reduce el ingreso disponible de los hogares para bienes no esenciales, como la indumentaria y los textiles para el hogar. Apertura importadora y competencia desleal A este cuadro se suma un cambio profundo en el escenario comercial argentino, motorizado por la apertura y desregulación de las importaciones. Durante 2025, las importaciones de ropa y confecciones de hogar crecieron un 185% en cantidades, desplazando producción nacional en góndolas y percheros. En 2026, la tendencia se mantiene al alza, con ingresos de mercadería a valores históricamente bajos, en muchos casos por debajo de los precios de referencia del mercado. El informe advierte que este fenómeno sugiere la existencia de condiciones de competencia desleal, asociadas al debilitamiento de instrumentos de regulación comercial y control aduanero, alertó la entidad. Además, advirtieron que la reducción o eliminación de estos instrumentos genera problemas de trazabilidad, transparencia y seguridad para los consumidores, al dificultar el control sobre el origen y la calidad de los productos. Explosión del comercio digital y envíos puerta a puerta El crecimiento exponencial de las compras a través de plataformas digitales internacionales y la flexibilización del régimen de envíos puerta a puerta agravan la situación de la producción local. En 2025, los envíos por courier de bienes crecieron 274% respecto de 2024, alcanzando máximos históricos y consolidando un canal de ingreso de productos que compiten directamente con la industria nacional. Este conjunto de factores configura un escenario particularmente complejo para la producción local. En un contexto de sobreoferta global de productos textiles e indumentaria, especialmente provenientes de países asiáticos, Argentina se posiciona como un mercado de destino cada vez más atractivo para excedentes exportables, destacó Pro Tejer. Tipo de cambio, impuestos y falta de reforma fiscal El informe también señala factores macroeconómicos que inciden en el deterioro del sector. En primer lugar, precisaron que la apreciación del tipo de cambio real incrementa los incentivos a importar y reduce la competitividad exportadora de la industria textil e indumentaria. La apertura comercial se produjo de manera rápida y descoordinada, mientras continúa postergándose una reforma impositiva orientada a aliviar la carga fiscal sobre la producción nacional, especialmente en cadenas de valor de fuerte presencia federal, como la textil e indumentaria, enfatizó Pro Tejer. La entidad pone especial foco en la presión impositiva. A su criterio, la postergación de una reforma fiscal que alivie la carga impositiva sobre la producción nacional sigue siendo una traba significativa para la recuperación. En el caso de una prenda vendida en un shopping, aproximadamente el 50% del precio final corresponde a impuestos, subrayaron desde la fundación. Pérdida de empleo y cierre de empresas Las consecuencias de la crisis ya son estructurales y visibles en todo el entramado productivo. A diciembre de 2025 se registró la pérdida de más de 20.700 puestos de trabajo en la cadena textil, indumentaria, cuero y calzado, lo que implica una caída del 17% en el empleo registrado del sector respecto de 2023. Este desplome posiciona a la industria textil como la actividad con mayor pérdida porcentual de empleo formal en los últimos dos años dentro de la economía argentina. En paralelo, cerraron más de 659 empresas industriales en el mismo período, lo que equivale al 11% de los establecimientos productivos del sector, superando el promedio de caída del conjunto de la industria. En este contexto, ante la persistencia de ventas deprimidas, los depósitos se saturan de productos que no logran colocarse en el mercado y las dificultades financieras se extienden a lo largo de toda la cadena de valor, poniendo en riesgo la continuidad de numerosas empresas textiles e indumentaria en todo el país.
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