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Parana » Adn21
Fecha: 27/04/2026 16:19
Los ajustes en el despliegue de la potencia eléctrica buscan evitar colisiones por diferencias de velocidad extremas, como el choque entre Bearman y Colapinto, y solucionar los fallos de carga que arruinaron carreras en el inicio de la temporada.
La Fórmula 1 moderna se ha convertido en una guerra de software tanto como de aerodinámica. Lo que vimos en Japón con Bearman y Colapinto, o el desconcierto de Norris al perder una posición inmediatamente después de ganar otra, es el síntoma de una tecnología que superó la capacidad de reacción humana. El adelantamiento involuntario no es otra cosa que un fallo de cálculo: el coche entrega una potencia que el piloto no espera o se queda sin nafta eléctrica justo cuando más la necesita.
Nikolas Tombazis y la FIA han tomado nota. Al estandarizar el despliegue de energía independientemente de si el piloto levanta el pie o no, están devolviendo cierta predictibilidad al cuerpo a cuerpo. No se trata solo de espectáculo, sino de seguridad pura. En una categoría donde los monoplazas se acercan a 330 km/h, una diferencia de 100 kW de potencia eléctrica en el lugar equivocado es una invitación al desastre. Las próximas carreras serán el laboratorio real para ver si estos ajustes en el dial de la potencia son suficientes o si el reglamento de 2026 necesitará otra vuelta de tuerca antes de su ratificación final.
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