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Concordia » 7paginas
Fecha: 27/04/2026 15:57
Rosana Galeano, la enfermera que el pasado domingo 12 de abril vivió una pesadilla en la localidad de Santa Ana, recibió el alta médica pero su calvario está lejos de terminar. Mientras intenta recuperarse de las graves secuelas físicas, debe enfrentar un escenario judicial que califica de «inentendible». Secuelas y estudios médicos En diálogo exclusivo con 7Paginas, Rosana relató que su evolución es lenta. «Hoy siento mareos, por eso este martes me va a ver un médico nuevamente», explicó. Tras denunciar haber recibido cortes con un hacha en la zona de la cabeza, la mujer padece un cuadro de vértigo constante. «Me hicieron dos tomografías, pero como me quedó como secuela un síntoma vertiginoso, este martes me realizarán una resonancia magnética. Los médicos quieren ver cuál es la causa exacta para poder medicarme correctamente», señaló la víctima, quien hoy se encuentra haciendo reposo absoluto. Un revés judicial polémico El ataque ocurrió mientras Rosana realizaba tareas de limpieza en un terreno de su propiedad junto a su sobrino de 15 años. Allí, según el relato de la enfermera, fue abordada por su ex cuñado y otro hombre. Sin embargo, el desarrollo de la causa ha generado indignación: el agresor aprovechó el tiempo en que Galeano estaba internada para radicar una denuncia contra ella y el menor de edad. Como resultado, la justicia bajo una carátula de «lesiones leves» dictó medidas de restricción de acercamiento de la mujer hacia su propio agresor. El pedido de cambio de carátula Galeano confió a 7Paginas, que su abogado, el Dr. Podestá trabaja por estas horas en dar un giro a la investigación. La defensa sostiene que un ataque con un hacha en la cabeza no puede ser considerado simplemente como «lesiones leves», y buscará que se reconozca la gravedad del intento de agresión para que la justicia proteja a la verdadera víctima y no al denunciado. «Es inentendible lo que está pasando, pero mi abogado dará más detalles porque estamos tramitando el cambio de carátula», concluyó Rosana, quien además de las heridas físicas, debe lidiar con el temor de que su atacante se ampare en una denuncia cruzada para evadir su responsabilidad.
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