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» TN
Fecha: 27/04/2026 09:35
A los acólitos de Dream Theater no les quedó energía para pedir bises. Motivo hubo: el explosivo show sin fisuras de tres horas que ofreció la banda estadounidense en el Movistar Arena fue tan aplastante y demoledor que dejó sin aliento a un estadio casi repleto. El grupo interpretó completa su última creación, Parasomnia, un álbum pesado y sombrío, que suena tan oscuro como los títulos de sus temas, apoyados en la proyección de imágenes ad hoc: trastornos del sueño entre tinieblas, huidas, incendios fatales y pesadillas de hombres rotos, vapuleados por bombas, sangre y destrucción. Los clásicos de DT llegaron al cabo de un intervalo de 20 minutos y se prolongaron hasta la medianoche, con una potente y deslumbrante versión de A change of seasons, precedida en pantalla por fragmentos del film La sociedad de los poetas muertos. Esta nueva visita al país se encuadró en la celebración de las cuatro décadas de música desde la formación de la banda en el Berklee College of Music de Boston en 1985 y marcó el regreso de la alineación clásica, con la vuelta del carismático Mike Portnoy, protagonista de un despliegue titánico en la batería y de una cálida simbiosis con los fans. DT volvió a demostrar sobre el escenario por qué es pionero en la búsqueda de complejas composiciones capaces de combinar el heavy metal con métricas propias del género progresivo: sorprendió al enlazar Wish You Were Here de Pink Floyd con Wherever I May Roam de Metallica, como homenaje al rock que los influenció, además de guiños al sonido de Yes y de Rush y a los teclados de Keith Emerson en distintos pasajes del show. El tour latinoamericano de Dream Theater siguió este domingo en la Plaza de la Música en Córdoba. Continuará el 28 de abril en Asunción y del 3 al 12 de mayo en Brasil, con presentaciones pautadas en Porto Alegre, Curitiba, Río de Janeiro, San Pablo y Belo Horizonte. En suma, el de este viernes fue otro capítulo del intenso idilio que DT mantiene con sus fanatizados seguidores. Lo demostró el frontman James LaBrie cuando cerca del final del concierto lanzó un fucking amazing Buenos Aires y prometió reeditar pronto otro episodio de esta apasionada sinergia entre los creadores del metal progresivo y sus devotos argentinos.
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