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  • El déficit externo de marzo fue el más pequeño en lo que va del 2026

    Parana » Inventario22

    Fecha: 27/04/2026 08:45

    El déficit externo de marzo fue el más pequeño en lo que va del 2026 El buen superávit comercial ayudó a moderar el rojo, de apenas USD88 M. La remisión de utilidades fue protagonista por primera vez desde 2016 y se sumó a los intereses de la deuda y el turismo. La fuga siguió firme 27/04/2026 08:36 110804 3.21 minutos. La cuenta corriente cambiaria marcó su sexto mes consecutivo de déficit, aunque, más allá del dato preocupante, también se destacó la desaceleración de ese rojo ya crónico. Fue de "apenas" USD88 M durante marzo. Dos claves que determinaron en primer lugar la continuidad del déficit y en segundo su baja magnitud: la remisión de utilidades, que por primera vez desde agosto del 2016 superó al pago de intereses de la deuda e incluso al turismo, por un lado; y el históricamente alto superávit comercial, por el otro. La fuga siguió alta y desde la salida del cepo se demandaron USD39.500 M netos por esa vía. El BCRA publicó el Balance cambiario de marzo, un dato clave que determinó que en los últimos seis meses el Gobierno no accediera a festejar por superávits gemelos, más allá de que se destaca que gracias al buen desempeño del comercio, con importaciones para inversión que se mantienen en caída por el estancamiento (incluso caída) de la industria, más un récord exportador gracias al sector primario. El equilibrio en las reservas lo sigue facilitando la cuenta financiera, es decir los dólares prestados, aunque en marzo eso se cortó y hubo un rojo financiero pronunciado, por la fuga y los pagos de deuda a organismos multilaterales. Pero primero la cuenta corriente, que mide el saldo entre bienes, servicios, intereses de la deuda y remisión de utilidades. El economista Roberto Frenkel destacó en la semana la importancia de volver al equilibrio de cuenta corriente: "El programa no es sostenible si no se produce un ajuste del tipo de cambio que permita generar superávit de cuenta corriente y acumular reservas legítimas". En marzo la protagonista fue la remisión de utilidades, por primera vez desde agosto del 2016 (desde entonces siempre los pagos de intereses de la deuda fueron la principal salida de divisas del ingreso primario). La salida del cepo parcial de abril del año pasado, con la tutoría del FMI, incluía utilidades desde el ejercicio 2025 y eso se reflejó por primera vez en marzo de este año. Se fueron USD876 M por esa vía en marzo, máximos para un solo mes desde mediados del 2010. Le siguieron los servicios, por el turismo, con un rojo de USD522 M. En tercer lugar, ahora sí, quedaron los intereses de la deuda, con una salida de USD444 M. Todo eso más que compensó un ingreso de divisas históricamente alto por el lado del comercio de bienes, que en marzo dejó USD1.737 M. El primer trimestre terminó con un promedio mensual de USD1.903 M. Aunque el primer trimestre del 2024 estuvo bien por encima de ese número, a causa de la megadevaluación de diciembre del 2023 y su impacto depresivo en la actividad económica y la importación, no hay en la serie histórica otro inicio de año tan auspicioso para la oferta de divisas vía bienes. El dato es relevante porque la balanza comercial es la que tiene que generar los dólares para compensar los rojos crónicos que generan demanda vía turismo, intereses y, ahora, la remisión de utilidades. A eso se le suma la fuga, que en marzo generó demanda por USD1.782 M. En lo que va del año, no ocurrió. La cuenta corriente, de hecho, lleva seis meses en rojo. La cuenta financiera mostró, además de esa salida por la Formación de Activos Externos, un rojo de USD871 M vía préstamos con organismos. Con una inversión productiva que todavía no alcanza a reflejar un impacto del RIGI, solo hubo un fuerte ingreso de USD1.748 M por la liquidación de ON de las empresas y por los préstamos de bancos locales en moneda dura, que tienen la obligación de ser liquidados en el acto. Dos claves que determinaron en primer lugar la continuidad del déficit y en segundo su baja magnitud: la remisión de utilidades, que por primera vez desde agosto del 2016 superó al pago de intereses de la deuda e incluso al turismo, por un lado; y el históricamente alto superávit comercial, por el otro. La fuga siguió alta y desde la salida del cepo se demandaron USD39.500 M netos por esa vía. El BCRA publicó el Balance cambiario de marzo, un dato clave que determinó que en los últimos seis meses el Gobierno no accediera a festejar por superávits gemelos, más allá de que se destaca que gracias al buen desempeño del comercio, con importaciones para inversión que se mantienen en caída por el estancamiento (incluso caída) de la industria, más un récord exportador gracias al sector primario. El equilibrio en las reservas lo sigue facilitando la cuenta financiera, es decir los dólares prestados, aunque en marzo eso se cortó y hubo un rojo financiero pronunciado, por la fuga y los pagos de deuda a organismos multilaterales. Pero primero la cuenta corriente, que mide el saldo entre bienes, servicios, intereses de la deuda y remisión de utilidades. El economista Roberto Frenkel destacó en la semana la importancia de volver al equilibrio de cuenta corriente: "El programa no es sostenible si no se produce un ajuste del tipo de cambio que permita generar superávit de cuenta corriente y acumular reservas legítimas". En marzo la protagonista fue la remisión de utilidades, por primera vez desde agosto del 2016 (desde entonces siempre los pagos de intereses de la deuda fueron la principal salida de divisas del ingreso primario). La salida del cepo parcial de abril del año pasado, con la tutoría del FMI, incluía utilidades desde el ejercicio 2025 y eso se reflejó por primera vez en marzo de este año. Se fueron USD876 M por esa vía en marzo, máximos para un solo mes desde mediados del 2010. Le siguieron los servicios, por el turismo, con un rojo de USD522 M. En tercer lugar, ahora sí, quedaron los intereses de la deuda, con una salida de USD444 M. Todo eso más que compensó un ingreso de divisas históricamente alto por el lado del comercio de bienes, que en marzo dejó USD1.737 M. El primer trimestre terminó con un promedio mensual de USD1.903 M. Aunque el primer trimestre del 2024 estuvo bien por encima de ese número, a causa de la megadevaluación de diciembre del 2023 y su impacto depresivo en la actividad económica y la importación, no hay en la serie histórica otro inicio de año tan auspicioso para la oferta de divisas vía bienes. El dato es relevante porque la balanza comercial es la que tiene que generar los dólares para compensar los rojos crónicos que generan demanda vía turismo, intereses y, ahora, la remisión de utilidades. A eso se le suma la fuga, que en marzo generó demanda por USD1.782 M. En lo que va del año, no ocurrió. La cuenta corriente, de hecho, lleva seis meses en rojo. La cuenta financiera mostró, además de esa salida por la Formación de Activos Externos, un rojo de USD871 M vía préstamos con organismos. Con una inversión productiva que todavía no alcanza a reflejar un impacto del RIGI, solo hubo un fuerte ingreso de USD1.748 M por la liquidación de ON de las empresas y por los préstamos de bancos locales en moneda dura, que tienen la obligación de ser liquidados en el acto.

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