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Paraná » Confirmado.ar
Fecha: 26/04/2026 17:55
La desconfianza se devora las expectativas del oficialismo. El legislador porteño analizó el impacto de los escándalos de gestión, cuestionó la fragilidad de un modelo económico que se muerde la cola y desestimó la viabilidad de la reforma electoral por falta de consenso. - Por AF para Confirmado El escenario político atraviesa un momento de fragilidad institucional donde la incertidumbre parece ser la única constante. En este contexto, Leandro Santoro lanzó una dura advertencia sobre el estado actual del oficialismo, señalando que la gestión está sufriendo una fuga de capital político que ya no solo afecta su imagen ante la oposición, sino que cala hondo en sus propias bases de apoyo y en sectores que, hasta hace poco, actuaban como aliados mediáticos. Para el dirigente, el deterioro es palpable y opera con una velocidad que ignora los tiempos de la Justicia. Según su análisis, el valor de un dirigente no se mide en los tribunales ni exclusivamente en las urnas, sino en la capacidad de generar expectativas. Cuando la desconfianza se instala, el crédito político se desploma, afectando la estabilidad misma del esquema de poder. Una economía en dos velocidades Al evaluar el rumbo económico, el legislador fue tajante al describir una burbuja sostenida por un dólar barato, apertura comercial indiscriminada y salarios que no logran alcanzar la inflación. Este modelo está generando una fractura social profunda, donde convive un sector con capacidad de consumo frente a una mayoría que cae en la desocupación o se ve obligada al multiempleo para garantizar la subsistencia mínima. Esta dinámica, que el legislador comparó con recetas aplicadas en los años setenta, parece haber entrado en un círculo vicioso: la caída del poder adquisitivo profundiza la recesión, esto desploma la recaudación fiscal y la única respuesta oficial es profundizar el ajuste. Es un sistema que, lejos de sanear las cuentas, se vuelve insostenible sin un flujo constante de endeudamiento externo o asistencia financiera para contener el tipo de cambio. La reforma electoral bajo la lupa Respecto a la intención de eliminar las PASO, la postura es de escepticismo tanto político como operativo. La iniciativa parece responder más a un gesto testimonial que a una construcción real, ya que no existirían los números necesarios en el Parlamento para avanzar con una modificación de tal magnitud. Si bien existe una apertura para discutir la obligatoriedad de las primarias bajo la premisa de que el Estado no debería forzar al ciudadano a intervenir en internas partidarias, cualquier cambio en las reglas de juego democráticas exige acuerdos amplios. Sin una alineación de los actores políticos, imponer reformas electorales suele ser el preámbulo de nuevos conflictos en lugar de soluciones. Finalmente, el análisis subraya que el equilibrio de un país no se agota en las planillas de pesos y dólares. Si la variable social no se alinea con la macroeconomía, el sistema político queda expuesto a una fragilidad que ninguna estrategia de comunicación podrá contener por mucho tiempo.
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