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Parana » Uno
Fecha: 26/04/2026 11:52
El cierre del balance económico de 2025 dejó una postal de contrastes para la Región Centro, en la que se encuentra Entre Ríos. Mientras que a nivel nacional los indicadores de actividad mostraron una robustez del 4,4%, las provincias de Entre Ríos, Santa Fe y Córdoba se movieron a un ritmo más pausado, consolidando una suba del 2,5%. Crecimiento sectorizado y el desafío de un empleo que no "derrama" La Universidad Austral reveló que, si bien la zona núcleo repuntó un 2,5%, pero quedó rezagada frente al promedio del país que fue de 4,4% Los datos, que se desprenden del último informe de Indicadores Económicos Regionales de la Universidad Austral, pusieron sobre la mesa un fenómeno que el sector productivo entrerriano conoce bien: la existencia de una economía de dos velocidades donde el campo empuja, pero la estructura urbana y el mercado interno aún luchan por salir del estancamiento. Un leve repunte El informe estableció que el Índice Local del Ciclo Económico (Ilce) mostró una variación interanual del 2,1% en diciembre, lo que confirma que el crecimiento regional, aunque sostenido, no logra cerrar la brecha con el promedio país. La explicación técnica reside en la composición del Producto Bruto de la región que integra el suelo entrerriano: una fuerte dependencia de sectores que hoy están en medio de una tensión estructural entre la exportación y el consumo doméstico. A nivel nacional, el Estimador Mensual de Actividad Económica (Emae) fue traccionado por sectores extractivos y el complejo agropecuario, que registró una suba interanual del 32,2% en diciembre gracias a una campaña de trigo que batió récords históricos. Sin embargo, para provincias como Entre Ríos, donde la capilaridad de la industria y el comercio minorista es vital para el sostenimiento de sus ciudades, la recuperación heterogénea se traduce en una sensación de mejoría que no termina de percibirse en el mostrador de los comercios. El motor del campo A pesar de los números fríos, el optimismo entre los productores agropecuarios ha alcanzado niveles que no se veían en años. El Ag Barometer (un índice que elabora el Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral) registró un salto histórico en las expectativas del empresariado rural. Este clima positivo, consolidado a principios de este 2026, se fundamenta en un incremento del 14% en la intención de inversión, impulsado por un escenario de menores retenciones y una proyección exportadora más clara. Este aire renovado en el campo es el que sostiene la actividad en localidades del interior de la provincia, donde la venta de maquinaria y los servicios al agro mantienen viva la llama económica. No obstante, la gran pregunta que resuena es: ¿cuándo este crecimiento llegará al bolsillo del empleado urbano? El mito del derrame El punto más sensible del informe de la Universidad Austral y que coincide con los análisis de la Fundación Mediterránea es la situación del empleo. Si bien la tasa de empleo creció levemente, el desempleo aumentó 0,6 puntos porcentuales. Esto se debe a que hay más personas volcándose al mercado de trabajo (mayor participación laboral), pero la oferta de puestos registrados en el sector privado mostró una caída interanual del 0,2%. En este marco, Jorge Day, economista de la Fundación Mediterránea, advierte que el tan mentado efecto derrame de los sectores dinámicos hacia el resto de la economía local es, por ahora, una asignatura pendiente. Con la excepción de Neuquén (impulsada por Vaca Muerta), la mayoría de las provincias han visto caer sus puestos de trabajo registrados en los últimos dos años, incluso aquellas vinculadas al potente motor agro-pampeano. En Entre Ríos, esta realidad se traduce en una brecha creciente: mientras algunas ramas industriales (el agro por ejemplo) crean empleo, aquellas orientadas exclusivamente al mercado interno pierden competitividad y enfrentan dificultades estructurales para sostener sus plantillas frente a la caída del consumo. La industria del turismo Frente a la debilidad del consumo tradicional, sectores emergentes como el turismo se está recuperando muy lentamente. Durante los fines de semana largos de este 2026 distintos epicentros turísticos mostraron números que generan expectativas con vistas a futuro. Estas actividades no transables se convierten en un refugio de actividad económica genuina que ayuda a compensar la quietud de otros rubros industriales. El panorama para lo que resta del año sugiere un escenario de oportunidades selectivas. La Región Centro tiene la ventaja de contar con una estructura productiva diversificada y un sector primario con alta capacidad de inversión. El desafío urgente, tanto para el sector público como para el privado, es generar las condiciones para que esa potencia exportadora se traduzca en una expansión generalizada que logre, finalmente, traspasar las tranqueras y reactivar el corazón de las ciudades. Más de la Región Centro La Mesa de Internacionalización de Región Centro se reunió días atrás con la participación de representantes de Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos, junto a funcionarios nacionales y de otras provincias, con el fin de consolidar políticas comunes para el desarrollo productivo, la modernización del Estado y la inserción internacional de la región. Durante la jornada, se subrayó la importancia de fortalecer la articulación entre las provincias del bloque y el Litoral, en un contexto marcado por nuevos acuerdos comerciales. En particular, se destacó la inminente aplicación provisional del acuerdo Unión EuropeaMercosur Los participantes coincidieron en que el trabajo a escala regional permite mejorar la capacidad de negociación externa, reducir asimetrías y potenciar cadenas productivas. Este enfoque conjunto busca generar mejores condiciones de competitividad para los sectores agroindustrial, industrial y de servicios. En el panel de gobernanza pública se presentaron avances en transparencia, digitalización y gestión de datos. Santa Fe expuso iniciativas vinculadas a la rendición de cuentas, la participación ciudadana y el intercambio interprovincial de información administrativa. Entre Ríos compartió resultados de su sistema de gestión documental electrónica y de su plataforma digital de servicios, que ha permitido optimizar trámites y reducir costos operativos. Córdoba, en tanto, presentó el programa Diálogos Productivos, orientado a fortalecer capacidades locales mediante el uso de datos y la planificación estratégica, con fuerte articulación entre municipios, sector privado y academia. El bloque también analizó el contexto del comercio exterior junto a funcionarios de Cancillería. Se destacó el creciente protagonismo de Región Centro en misiones internacionales, así como las oportunidades derivadas de acuerdos con la Unión Europea en sectores como carnes, granos, lácteos, vinos y manufacturas industriales. Además, se anticiparon próximas acciones estratégicas, entre ellas encuentros técnicos, foros empresariales y rondas de negocios que buscarán ampliar la presencia internacional de las economías regionales. Como cierre, se acordó avanzar en una agenda común centrada en internacionalización, transparencia, innovación pública y desarrollo productivo. Las propuestas serán elevadas al Consejo Federal y a los gobernadores de las provincias integrantes.
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