Contacto

×
  • +54 343 4178845

  • bcuadra@examedia.com.ar

  • Entre Ríos, Argentina

  • El dispensacionalismo y la guerra

    Parana » AIM Digital

    Fecha: 26/04/2026 10:03

    Según un juego de palabras el lema Maga (Make America Great Again, hagamos Estados Unidos grande otra vez) es ahora, con Donald Trump y la guerra con Irán, Miga (Make Israel Great Again). Los autores hispanoamericanos de la broma, conocedores de la distancia entre la magia (lo infinitamente posible), y la miga, que no alcanza ni a matar el hambre, retomando la seriedad advierten que en la transformación de Maga en Miga está la influencia de los grupos sionistas, muy poderosos económicamente en los Estados Unidos, de los cristianos dispensacionalistas y del mismo primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu. El pronóstico de Eisenhower En su discurso de despedida de la presidencia el 17 de enero de 1961, el general Dwigth Eisenhower dijo algunas palabras inesperadas, con impacto que dura todavía: "En los consejos de gobierno, debemos protegernos de la adquisición de influencia injustificada, deseada o no, por el complejo militar-industrial. El potencial de un desastroso incremento de poder fuera de lugar existe y persistirá. No debemos dejar que el peso de esta combinación ponga en peligro nuestras libertades o procesos democráticos". Desde entonces, el peligro para las libertades democráticas no ha hecho sino crecer hasta permitir hoy un dictador de hecho en la presidencia. Para confirmar a Eisenhower, Estados Unidos intervino luego en la invasión de Bahía de Cochinos en Cuba; la guerra de Vietnam; la ocupación de la República Dominicana tras un golpe de estado, la invasión de Granada, en Panamá para derrocar a Noriega, en Iraq, en Afganistán; en Serbia, dos veces en Libia y dos en Siria, y ahora en Irán. El dinero y la fuerza Hay además ahora un reclamo de origen confesional que recubre e impulsa la vocación imperial de los Estados Unidos, su "destino manifiesto": el dispensacionalismo cristiano evangélico, que llegó a un maridaje con los propósitos mesiánicos del sionismo, con el que trabó "relaciones carnales". El presupuesto militar de los Estados Unidos es superior al de todos los demás países de la tierra juntos, supera los 900.000 millones de dólares anuales con un aumento anunciado del 50 por ciento. Estados Unidos debería el país militarmente más fuerte; pero se está quedando atrás en algunas armas decisivas, como los misiles hipersónicos. Además, mientras los otros países cuidan la inversión armamentística y buscan relacionarla estrechamente con su poder, en los Estados Unidos sirve para alimentar las ganancias del complejo militar industrial, un pulpo del presupuesto que se está apropiando de las decisiones políticas. El dispensacionalismo Los padres fundadores de los Estados Unidos, el centenar de personas que llegaron en el vapor Mayflower a Massachussets en 1620, eran puritanos que huían de las guerras de religión en Europa. Desde el siglo XVII los puritanos ya sostenían que el regreso de los judíos a Israel era necesario para que el cumplimiento de las profecías apocalípticas. El fundador del dispensacionalismo, el irlandés John Darby, enseñó que los cristianos serán "raptados" antes del comienzo de la "gran tribulación" mencionada en el libro del Apocalipsis, el último del nuevo testamento, que casi queda afuera del canon, y en el evangelio de Mateo. Según Darby, que tiene hoy seguidores como quizá no soñó en vida, la gran tribulación comenzará después de la construcción del Tercer Templo en el Monte de Jerusalén, que requiere antes la destrucción de la mezquita Al aqsa, que se levanta en el sitio desde donde Mahoma habría sido elevado al cielo y donde habría estado el segundo templo, destruido por los romanos en el año 70 de nuestra era. Entonces, según Darby, que presumía de conocer al detalle los designios de dios, 144.000 judíos (12 discípulos de Jesús por las 12 tribus de Israel por la multitud, un número cabalístico) se convertirían al cristianismo y el Anticristo dará a conocer sus intenciones. Esos judíos serían el centro de la conversión de todos los incrédulos que no hayan sido arrebatados por Jesús a las nubes. Se iniciará la batalla del fin de los tiempos -o del ciclo actual- llamada el Armagedón, por un sitio al norte de Jerusalén, donde será derrotado el Anticristo. Luego de siete años de tribulación, Satanás será encarcelado y se establecerá un reino mesiánico milenario en la tierra. Es la exposición de una pseudo sabiduría que se pretende de origen divino y linda con el absurdo, pero es capaz de generar credulidad en gente oprimida por la realidad cotidiana. En el nombre de la fe Este relato fantástico es aprovechado por Benjamín Netanyahu, que no es un judío practicante, quizá ni siquiera creyente; pero políticamente se muestra como la figura mesiánica que salvará a Israel de peligros externos que él mismo fomenta. Netanyahu deja ver su relación con David, que mató al gigante Goliat, un paladín que acampaba con el ejército filisteo contra los israelitas hace unos 3000 años. En cambio el secretario de Guerra de Trump, Pete Heghseth, un ex militar y presentador de televisión inclinado a la extrema derecha política es mesiánico convencido. Heghseth tiene fama de alcohólico y sus ex compañeros de la televisión suelen referirse a él jocosamente como "el bobo", pero sin embargo gobierna el ejército más poderoso del planeta en dirección al cumplimiento de metas dispensaciolanistas. Heghseth ve la política exterior de su país, en que el poder militar es esencial, como continuación de las cruzadas medievales, una misión cristiana contra el Islam y a favor del Armagedón, preludio bélico de un milenio de felicidad.

    Ver noticia original

    También te puede interesar

  • Examedia © 2024

    Desarrollado por