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» La Nacion
Fecha: 26/04/2026 08:44
De la capital de Camboya a la de Vietnam, la navegación por el río asiático se interna entre pequeños pueblos, descubre tradiciones y sabores locales y revela la importancia cultural y económica de este gran cauce - 10 minutos de lectura' Imposible navegar por el Mekong y no evocar las inundaciones del río que describía Marguerite Duras en su novela El amante, y que fluían paralelas al amor fuera de cauce entre una adolescente francesa y un chino de 30 años cuando Vietnam y Camboya eran parte de la Indochina francesa. La película de Jean-Jacques Annaud vino a ponerle imágenes a aquellas escenas literarias. Si aquella pasión permitió que Duras fuera escritora, las inundaciones del Mekong irrigan una de las mayores producciones de arroz de toda Asia. Este coloso de Oriente nace en la meseta del Tíbet, en la provincia china de Qinghai, donde lo llaman Lancang. Luego fluye por Myanmar, Laos, Tailandia, Camboya y Vietnam, donde se divide en nueve brazos nueve dragones los llaman que a su vez se disgregan en infinidad de arroyos y canales secundarios que van formando islas e irrigan un delta de 40.000 kilómetros cuadrados, para finalmente morir en el mar de la China. El delta del Mekong cubre el 12% de la superficie de Vietnam y les provee a sus habitantes el 20% de su alimento. El Mekong es uno de los ríos más largos se extiende por casi 5000 kilómetros y biodiversos del mundo. Lo llaman la Madre de las Aguas (Mae Nam Khong). Después del imbatible río Amazonas, alberga la mayor biodiversidad del planeta con 1000 especies animales y vegetales, entre ellas el bagre gigante del Mekong y la raya de agua dulce. Es la arteria vital de Camboya que atraviesa el país de norte a sur. En Siem Reap, ciudad de los templos de Angkor Wat, la laguna Tonle Sap alimenta los campos de loto en realidad es un pantano cubierto de estas flores acuáticas. Visitar las plantaciones es un paseo imperdible. La mirada se pierde en un horizonte de flores rosadas y es el lugar para entender un poco el budismo. Para ellos, la flor del loto simboliza la pureza del cuerpo y el alma que se eleva desde el barro buscando la luz, la iluminación. En la tradición budista, cuando Sidharta nació, caminó enseguida y en los primeros siete pasos nacieron siete flores de loto. Pero los camboyanos aprovechan la planta completa: las flores van a los templos, las hojas se desfibrilan para la industria textil y la raíz se come. La laguna Tonle Sap deriva en un río del mismo nombre que se une al Mekong a la altura de la capital, Nom Pen, donde lo llaman Tonle Thom (Río Grande). La Sisowath Quay es la animada ribera de Nom Pen donde se suceden restaurantes y cafés y donde los locales corren al atardecer cuando el calor amaina y se relajan para ver la puesta de sol. Desde allí parten cruceros que terminan en Ho Chi Minh ex Saigón en Vietnam, pero también embarcaciones más rústicas que en cuatro horas arriban a Chau Doc, el primer pueblo vietnamita. Un gran humedal El barco se arrima a la costa, abriéndose paso entre una alfombra de plantas acuáticas, y atraca en el único hotel cuatro estrellas del pueblo. Las casas de Chau Doc son pequeñas y todas tienen el frente abierto, como si se tratara de una tienda. Cuando cae la noche y el calor y la humedad dan respiro, sus ocupantes se reúnen frente a una mesa baja y comen sentados en el piso junto a pequeños altares en honor a Buda iluminados por luces de neón. El paseo obligado para hacer desde Chau Doc es el bosque de Cajuput Tra, donde una alfombra verde de lentejas de agua parece un sendero flanqueado por árboles de cajuput. El sampán pequeña embarcación tradicional de madera va avanzando silenciosamente, como si la proa fuera cortando un manto de césped brillante. Estas lentejas verdes sobre el agua están en su pico máximo entre septiembre y noviembre, temporada de inundaciones. Cerca de Chau Doc están el Parque Nacional Tram Chim y el bosque de manglares de Tra Su, elegidos por los fanáticos del avistaje de pájaros. Tram Chim es conocido como el Reino de las Aves, un humedal de 7000 hectáreas y el cuarto sitio Ramsar de Vietnam (un sitio Ramsar es un humedal designado por su importancia internacional). Aquí vive la grulla de corona roja, muy difícil de divisar porque se trata de una especie en peligro crítico de extinción. A 120 kilómetros al sur de Chau Doc llegamos a Can Tho, un pueblo a la vera del Mekong absolutamente devoto de los neones de colores con los que enmarcan no solo budas hogareños, sino puentes, barcos y edificios. Más animado que Chau Doc, también es el punto de partida para visitar el mercado flotante de Cai Rang, el más conocido, aunque no el único. Los tours parten del muelle del hotel a las 6 de la mañana, en una embarcación tradicional más grande que el sampán, tripulada por mujeres vestidas en sus tradicionales ao dai túnica larga con mangas, ceñida al cuerpo, generalmente de seda, que se abre desde la cintura y se usa con pantalones. En las márgenes del río es común ver pequeñas fábricas de peces, la piscicultura de agua dulce. No es un recorrido apto para veganos y defensores de los animales, ya que habrá que caminar por estrechos tablones sobre el agua y ver las decenas de bocas que se abren en la superficie esperando el alimento balanceado. Sobre este gigantesco río tiene lugar la mayor pesquería continental del mundo, cerca del 25% de la pesca global de agua dulce. Los sedimentos fertilizan las tierras para el cultivo de arroz en el delta del Mekong, que solo está en Vietnam; por eso llaman al país la bolsa de arroz. La segunda parada será en una fábrica de fideos de arroz, variante del hidrato de carbono presente en todas las comidas, combinada con vegetales y pescado. Grandes discos de pasta de arroz se secan al sol sobre esteras de hoja de palma antes de ser cortados en tiras por una máquina. Ajenos a la curiosidad de los turistas, los locales compran su ración del día. Media hora más tarde, llegamos al mercado flotante de Cai Rang, donde las embarcaciones verdes de hojas, rojas de pimientos y amarillas de bananas se recortan en el río té con leche. Para no gritar lo que venden, cada uno coloca en lo más alto de una caña de bambú el producto que ofrece. Así, se acercan y alejan con pericia sin más bullicio que el de los motores. Dos de los nueve brazos del Mekong son el Ben Tre y el My Tho. Las orillas aquí están más cerca y los cocoteros frondosos sobre la tierra brindan sombra al sampán, algo vital en el húmedo y caluroso Vietnam, donde existe una sola estación y donde lo único que varía son las lluvias y el nivel del río. Entre las palmeras florecen las fábricas artesanales de caramelos de coco, los keo dua, un producto emblemático de esta región del delta. El sampán se detiene junto al muelle de Coconut Candy Factory Hong Van el nombre en inglés delata su intención turística que está abierta las 24 horas. Después de observar el proceso completo, el rallado del coco, la cocción de la leche de coco con azúcar y malta, y el empaquetado manual, llega el momento de la degustación de los caramelos recién hechos acompañados de té de miel. Llegada al delta A orillas del canal Bao Dinh, secundario del My Tho, está la pagoda Vinh Tràng, uno de los templos budistas más conocidos del delta del Mekong. Está rodeado de dos hectáreas de árboles frutales. El templo llama la atención por su arquitectura que mezcla estilos asiáticos y europeos, y cuesta imaginar cómo ingresaron al interior tres estatuas gigantescas de Buda. El recorrido final del Mekong es la ciudad de Ho Chi Minh, que aún siguen llamándola por su nombre anterior a la guerra, Saigón. Si bien no está a orillas del Mekong, sino del río Saigón, es otra puerta de entrada indiscutible al delta desde el extremo sur. El río Saigón es mucho más estrecho que el Mekong, pero vital por ser el puerto principal y centro logístico y comercial donde termina casi todo el arroz, la fruta y el pescado que produce el delta, que está a 45 kilómetros. Ya sea para quienes terminan su recorrido del Mekong en Saigón o lo inician allí, la ciudad merece la pena una visita para ver los contrastes. Una estatua del general Ho Chi Minh junto a la bandera se levanta en el parque Vien Van Hoa, delante del Palacio de la Reunificación. Sobre la avenida lindera y gracias a la apertura económica, un McDonalds parece saludarlo con los mismos colores: rojo y amarillo. Muy cerca han abierto también hoteles cinco estrellas y shoppings. Sin embargo, los vietnamitas siguen fieles a los zapateros y sastres que hacen trabajos a medida. Las sastrerías están por toda la ciudad, pero en especial en el populoso mercado de Ben Thanh, donde confeccionan un traje o un vestido en horas. Las mujeres siguen vistiéndose bajo la estricta etiqueta local: pantalón y camisa de la misma tela, por lo general estampada, medias y ojotas, y el infaltable nón lá, el sombrero cónico de bambú. Los coches en Vietnam son extremadamente caros, por lo que el país tiene el récord Guinness de motos por habitante. Solo en Ho Chi Minh, donde viven nueve millones de personas, circulan siete millones de motos que no respetan una sola regla de tránsito. Cruzar la calle puede parecer una misión imposible, pero solo hay que imitarlos: lanzarse sin apurar el paso ni detenerse con la certeza de que las motos nos esquivarán. Aun en ese enjambre de motos, el runrún del río evoca las palabras de Marguerite Duras en su novela sobre el Mekong. Mi madre, a veces, me dice que nunca, en toda mi vida, volveré a ver ríos tan hermosos como estos, tan grandes, tan salvajes, el Mekong y sus brazos que descienden hacia los océanos, esos terrenos de agua que van a desaparecer en las cavidades del océano. En la planicie hasta perderse de vista, esos ríos fluyen deprisa, se derraman como si la tierra se inclinara. Datos útiles - Estación verde. Es la estación húmeda que va de mayo a octubre cuando el monzón trae lluvias, eleva el nivel de las aguas y el paisaje es de un verde intenso. - Lluvias. En el Delta del Mekong en Vietnam, julio y agosto son los meses de mayores lluvias. En Camboya, el monzón se da entre mayo y octubre. Suelen caer chaparrones intensos por la tarde, de entre una y tres horas. - Cuándo ir. En la época de lluvias hay menos turistas y precios más bajos en alojamiento y tours. En la estación más seca, algunos canales no son navegables. - Cruceros. Existen rutas que conectan Nom Pen, en Camboya, con Ho Chi Minh, en Vietnam.
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