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Fecha: 26/04/2026 08:24
En las sierras de Córdoba hay un recorrido que mezcla historia, espiritualidad y naturaleza. Se trata del Camino de Brochero, una propuesta que sigue los pasos de José Gabriel del Rosario Brochero, el primer santo argentino, y que cada año suma más viajeros, incluso por fuera de las fechas religiosas. Aunque las peregrinaciones tienen momentos pico en el calendario, el interés por este circuito se mantiene activo durante todo el año. No es solo una experiencia de fe: también es una forma distinta de conocer el oeste cordobés, entre caminos serranos, pueblos tranquilos y paisajes que invitan a ir más despacio. Un recorrido que reconstruye la vida del Cura Gaucho El recorrido está especialmente ligado a la región de Traslasierra, donde el llamado Cura Gaucho desarrolló gran parte de su obra. Allí, localidades como Villa Cura Brochero, Mina Clavero o Nono funcionan como base para explorar distintos tramos del camino y combinar la experiencia espiritual con escapadas de naturaleza. Más que un único sendero, el Camino de Brochero es una red de circuitos que reconstruyen distintas etapas de su vida. El recorrido puede empezar en Villa Santa Rosa de Río Primero, donde nació, en un entorno rural que ayuda a entender sus orígenes. Luego pasa por la ciudad de Córdoba, donde se formó como sacerdote, y finalmente se despliega en Traslasierra, donde dejó su huella más profunda. El Camino del Peregrino: 28 kilómetros entre las Altas Cumbres Uno de los tramos más elegidos es el llamado Camino del Peregrino, una travesía de unos 28 kilómetros que se puede hacer a pie y que atraviesa algunos de los paisajes más impactantes de las Altas Cumbres. El recorrido comienza en el paraje Giulio Cesare y desciende hasta Villa Cura Brochero, cruzando arroyos, quebradas y miradores naturales. A lo largo del camino hay ocho estaciones que funcionan como puntos de descanso, pero también como espacios para frenar, mirar el entorno y conectar con el sentido original del recorrido. No hace falta ser creyente para hacerlo: muchos viajeros llegan atraídos por la combinación de trekking, historia y cultura local. Con propuestas que van desde caminatas cortas hasta travesías más exigentes, el Camino de Brochero es un plan distinto, donde el viaje no se mide en kilómetros sino en el ritmo que marca la sierra.
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