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  • Brandoni, entre Javi y Black Macri

    » Clarin

    Fecha: 25/04/2026 20:43

    El plan de hoy era homenajear al gran Luis Brandoni pero la política se cruzó y la cosa se complicó. Antes de Beto hay dos urgencias: Milei y Jorge Macri. En el caso de Javi, el presidente volvió con el tema de los mandriles, ahora más inspirado que nunca. A Carlos Pagni lo llamó Basura Inmunda Asquerosa, a María Laura Santillán le dijo María Pauta Operadora Inmunda Santillán y a Luciana Geuna y su compañero Salerno de TN directamente los denunció penalmente. Luego posteó una imagen de Luciana vestida de presa y esposada. Obviamente, se viene el Campeonato Nacional de Mandriles 2026 porque la barbarie presidencial no debe taparnos el entretenimiento que ofrece. De eso vivimos. Más allá de Pagni, Santillán y Geuna, caben dos reflexiones para toda la colonia periodística. Primero: no se puede tomar demasiado en serio a un gobierno cuyo sigla principal es NOLSALP (No Odiamos Lo Suficiente A Los Periodistas). OTAN, ONU, UNICEF, OEA, eventualmente OPEP, son siglas que inspiran cierto respeto, pero NOLSALP no da ni para nombre de jarabe. Segundo: no olvidemos que un periodista serio y profesional, mientras mantenga su conducta, lo seguirá siendo siempre. En cambio un presidente en la Argentina, tarde o temprano, será un expresidente en problemas. Como casi todos nuestros expresidentes. Es solo una cuestión de tiempo. Cuanto peor se portan en el poder más problemas tienen después. Mirá a Cristina. Pasemos al otro asuntito: Jorge Macri. Se le ocurrió la genial idea de cortar las avenidas principales que salen hacia el norte de la ciudad y cercar con vallas todo un barrio para hacer un show de automovilismo. Si bien cada dirigente arma su movida de propaganda política como más le gusta, hay muchos vecinos enojados por la manera en que esta joda les complicó la vida. Por eso es muy importante informar que el GCBA organizó todo para que este domingo nadie sufra inconvenientes. En principio, cualquier propietario de ese barrio podrá sortear las vallas y acceder a su casa con solo mostrar el DNI donde conste el domicilio. Los que alquilan y no tienen el domicilio en el DNI pueden pasar la noche en el Hotel de los Inmigrantes en el puerto, sin pagar un solo peso. Bien ahí Black Macri. Dado que no hay manera de que llegue una ambulancia a tiempo, aquellas personas que se descompongan en sus departamentos serán atendidos gratuitamente en carpas especialmente acondicionadas. Hay una muy grande, atrás del VIP de la farándula, donde se atenderán infartos, ACV y otros cuadros graves. Para casos menores como luxación de cadera o fracturas expuestas deberán esperar hasta el lunes a la mañana. Un Ibuprofeno de 600 mg y a la cama. No es para tanto. En el caso de las parturientas que no puedan aguantar hasta el lunes, se recomienda que bauticen a sus bebés como Jorge o Jorgelina, así cada vez que los miran se acuerdan por qué tuvieron que parir en la vereda. Los vecinos que tenían planificado festejos de cumpleaños, fiestas de 15, bar mitzvá o casamientos los van a poder hacer igual, pero sin invitados. Si bien es un poco triste, tiene la ventaja de que la fiesta termina mucho más temprano. Para los vecinos que lamentablemente fallezcan el sábado o el domingo, dado que todas las calles están cortadas, el GCBA ha previsto un plan de emergencia. Se ha llenado la fuente del Monumento de los Españoles con formol para que los deudos dejen los cadáveres allí hasta el lunes cuando serán recogidos y llevados a su última morada. Se recomienda amarrarlos con algún cabo náutico para evitar que los cuerpos anden flotando alrededor del monumento. Como vemos, la gente se indigna injustamente porque el GCBA ha pensado en todo. Además son solo 16 manzanas llenas de vecinos atrapados por las vallas, al lado del predio donde justo se inauguró la Feria del Libro a la que asistirán apenas decenas de miles de personas. Y todos votan. Ni a Satanás se le hubiera ocurrido una combinación mejor. Algunos ingenuos se preguntan por qué no organizaron la carrera en el Autódromo de Buenos Aires, que para eso lo tenemos. Podemos imaginar la escena: un funcionario se acerca a Macri y le dice: Jorge, olvídate del Autódromo, hagámoslo en la Avenida del Libertador que la rompemos. Si en 1982 cortamos la avenida para que Juan Pablo II de misa, por qué no cortarla para un show de automovilismo que es casi lo mismo. Ese es el personaje a descubrir. El que está cerca, el que la habla al oído, el que lo asesora, el que lo convence y el que lo empuja porque, en todos los gobiernos, siempre hay un boludo. Todos sabemos, amigo lector, que Luis Brandoni fue único. Como artista y como dirigente político, de él ya se dijo todo. Pero me gustaría también contarle que Beto fue, desde siempre, parte de mi familia. En 1966, mi viejo Tato había organizado una gira por el interior del país con el elenco de su programa de televisión y llevó como partenaire a un joven y desconocido actor: Luis Brandoni. Cuando Tato salía al escenario decía ustedes pagaron la entrada para verme a mí, dentro de algunos años van a pagar para verlo a él. El elenco teatral se completaba con un músico que todos los domingos cerraba aquel ciclo Tato siempre en domingo por Canal 11. Un bandoneonista a quien los tangueros de aquella época despreciaban porque decían que su música no era tango: Astor Piazzolla. La foto de Tato, Beto y Astor ilustra esta nota. Por esas cosas de la vida, cuando yo arranqué la secundaria había en mi división un pibe que se llamaba Claudio Brandoni. Era el sobrino de Beto y casi su hijo varón porque Beto tenía dos hijas, Florencia y Micaela. Desde entonces pasó a ser uno de los mejores amigos de mi vida. En septiembre de 1974 Brandoni encabezó la primera lista de amenazados de muerte por la Triple A y tuvo que escapar a México. Unos meses después, mi amigo Claudio, nuestro común amigo Daniel Tawil y yo, fuimos a acompañar a los Brandoni en el exilio. Éramos tres pibes compartiendo experiencias con los refugiados argentinos. Entre tantas, recuerdo una inolvidable noche en la que Beto nos llevó a conocer a Héctor J. Cámpora que vivía en un pequeño departamento. Cuando Cámpora abrió la puerta se le escapó un perrito al que llamaba FREJULI, la sigla del frente político con el que había llegado a la presidencia. Luego vendría todo los demás. El privilegio de trabajar con Luis haciendo televisión o de ser el arquitecto que le recicló su casa en Uruguay. Solo 50 años de historia. Toda una vida familiar cerca de los Brandoni. Con él, también se fue el último amigo de mi viejo. Confesión final: Escribo esta página dominical desde hace 19 años, en soledad, con absoluta libertad y sin ningún control. Así como la escribo, así se publica. Hay solo una persona que lee esta columna antes de ser enviada al diario. Alguien que, desde años, todos los sábados me espera pacientemente para leerla, revisarla y darme su opinión descarnada, sin filtro. A veces le gusta y a veces no. Sin caretas. Es Claudio Brandoni. Él agrónomo, yo arquitecto, crecimos y nos formamos juntos. Nos une la pasión por la política, el amor por el fútbol y, hoy, el dolor por Beto. Ojalá, en algún lugar del cosmos, nos esté leyendo. Sobre la firma Newsletter Clarín

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