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Concepcion del Uruguay » La Pirámide
Fecha: 25/04/2026 18:33
De la adicción a la recuperación: Magalí Roda impulsa un centro para mujeres en Concepción del Uruguay La historia de Magalí Roda es, ante todo, un testimonio de lucha, caída y reconstrucción. Durante años atravesó un consumo problemático de alcohol y cocaína que la llevó a una situación límite, marcada por recaídas constantes. No tenía ganas de vivir, y las ganas de consumir nunca se habían ido, recuerda sobre uno de los momentos más oscuros de su vida. El camino hacia la recuperación no fue lineal. En una primera etapa, transitó distintos espacios de ayuda, incluyendo grupos y una internación prolongada en su ciudad. Sin embargo, pese a completar un tratamiento de más de un año, salió con medicación, sin herramientas suficientes y con el deseo de consumo aún presente. La recaída no tardó en llegar y fue aún más profunda. En ese contexto crítico, su familia encontró una alternativa: la comunidad terapéutica Vencer para Vivir, con sede en Pilar y dirigida por Gastón Priano. Allí ingresó en julio de 2022. Llegué negada, enojada, como la mayoría. Pero al mes empecé a entender que necesitaba ayuda, cuenta. A diferencia de experiencias anteriores, el tratamiento se desarrolló sin medicación, con un enfoque centrado en la disciplina, la rutina y la reconstrucción personal: actividad física, alimentación saludable y acompañamiento constante. Ese cambio marcó un punto de inflexión. Magalí logró sostener el proceso, recuperarse y reencontrarse con el deseo de vivir. El 30 de junio de 2024 obtuvo el alta definitiva y, desde entonces, mantiene su recuperación. Pero su historia no termina ahí. Al regresar a Concepción del Uruguay, detectó una problemática que la movilizó: la falta de espacios específicos para el tratamiento de mujeres con adicciones en la región. Hay muchas mujeres que necesitan ayuda y no tienen dónde ir, menos en lugares sin medicación, explica. Impulsada por esa realidad, comenzó a trabajar en la creación de una quinta de Vencer para Vivir destinada exclusivamente a mujeres. El proyecto ya cuenta con un terreno en la ciudad, conseguido a través de gestiones solidarias, y ahora avanza en la etapa de puesta en marcha. El desafío principal es el financiamiento. Según detalla, la organización no recibe apoyo estatal y se sostiene a través de aportes mínimos, por lo que la colaboración de la comunidad será clave para concretar la iniciativa. Vencer para Vivir me devolvió la vida. Hoy quiero hacer lo mismo por otras mujeres, afirma. Con emoción, reconoce el acompañamiento recibido y confía en la solidaridad de la ciudad para sacar adelante el proyecto. Su testimonio, además de visibilizar el impacto del consumo problemático, pone en agenda la necesidad de políticas y espacios de atención con perspectiva de género, en una problemática que, como ella misma señala, está más cerca de lo que creemos. Redacción La Pirámide
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