25/04/2026 19:44
25/04/2026 19:43
25/04/2026 19:43
25/04/2026 19:43
25/04/2026 19:43
25/04/2026 19:43
25/04/2026 19:43
25/04/2026 19:43
25/04/2026 19:43
25/04/2026 19:41
» TN
Fecha: 25/04/2026 18:24
Una violenta protesta en el complejo penitenciario de Yare, en Venezuela, reactivó la preocupación por la situación de Germán Darío Giuliani, el ciudadano argentino detenido allí desde mayo de 2025. En medio de versiones cruzadas sobre un motín en el penal que habría dejado al menos cinco muertos el lunes pasado, su esposa, Virginia Rivero, describió la angustia que atraviesa la familia ante la falta total de información. No tengo noticias de Germán. No dejaron hacer un llamado. Realmente no sé nada, expresó Rivero a la periodista Carolina Amoroso en TN Internacional. Según relató, la última comunicación con su marido fue el sábado pasado. Desde entonces, no volvieron a tener contacto directo. Me venían avisando familiares de otros presos que esta semana podía llamar, pero no ocurrió. Hoy no sé cómo está, explicó. Rivero viene encabezando desde hace meses un reclamo constante por la liberación de Giuliani, a quien considera un preso ilegal del gobierno venezolano. No hay pruebas en su contra. De hecho, otras personas que estaban en la misma causa ya fueron liberadas, sostuvo. Incluso, recordó que en julio del año pasado, durante una audiencia, su marido debería haber recuperado la libertad. El caso tiene además un antecedente que incrementa la frustración de la familia: en febrero, todo estaba listo para su liberación. El avión estaba preparado, la persona que lo iba a retirar también. Y sin embargo, no pasó, contó. Desde entonces, no hubo avances concretos. En medio de este escenario, Rivero también dejó entrever uno de sus mayores temores: que Giuliani no esté contando toda la verdad sobre las condiciones de detención. Él siempre me dice que está bien, pero sé que muchas veces los presos políticos hacen eso para no preocupar a sus familias, señaló. Esa sospecha se apoya en testimonios de terceros. Según contó Rivero, un exdetenido que compartió cautiverio con Giuliani le aseguró que fue torturado, algo que él nunca mencionó. Leé también: La guerra con Irán vació reservas críticas de misiles de EE.UU. y obligó al Pentágono a recalcular su estrategia La situación dentro del penal también es motivo de preocupación. Las altas temperaturas, las restricciones para ingresar alimentos y las limitaciones en las comunicaciones configuran un escenario adverso. El Estado dice que está bien, pero yo no lo sé, insistió la mujer. En cuanto a las gestiones diplomáticas, Rivero aseguró que mantiene contacto con autoridades argentinas. Confío en el trabajo que está haciendo Cancillería. Sé que están, que se están moviendo, pero evidentemente no alcanza, afirmó. Necesito llegar al corazón de alguien que pueda ayudarnos. Es desesperante, concluyó.
Ver noticia original