25/04/2026 13:43
25/04/2026 13:42
25/04/2026 13:41
25/04/2026 13:41
25/04/2026 13:41
25/04/2026 13:41
25/04/2026 13:41
25/04/2026 13:41
25/04/2026 13:38
25/04/2026 13:38
Buenos Aires » Infobae
Fecha: 25/04/2026 12:31
Durante los primeros tres meses del 2026, el turismo internacional registró un saldo negativo de USD 1.094,3 millones, como resultado de un mayor gasto de los argentinos en el exterior frente a los ingresos generados por los visitantes no residentes en el país, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). El resultado surge de la diferencia entre los USD 2.006,8 millones que gastaron los turistas residentes en sus viajes al exterior y los USD 912,5 millones que aportaron los turistas extranjeros que visitaron la Argentina en el mismo período. La brecha refleja una dinámica en la que el turismo emisivo se mantiene por encima del receptivo, aunque las diferencias se acortaron. En marzo salieron del país 1.061.800 turistas residentes, mientras que ingresaron 509.600 extranjeros. Esto generó un saldo negativo de 552.200 personas, pero el turismo emisivo registró una caída interanual de 20%, mientras que el emisivo experimentó un crecimiento de 6,3 por ciento. Es importante aclarar que el nivel de gasto mencionado, tanto para el turismo emisivo como el receptivo, corresponde únicamente a quienes entraron o salieron del país por Aeroparque, Ezeiza o vía marítima. Es decir que no están contemplados en la suma a quienes se trasladaron por tierra. El dato alentador es que en la temporada alta se achicó la brecha (en cantidad de personas) entre el turismo emisivo y el receptivo. Durante el primer trimestre del año, el turismo emisivo alcanzó a 4.455.000 turistas, lo que representó una caída interanual de 12,2 por ciento. En paralelo, el turismo receptivo sumó 1.725.800 turistas, con un incremento de 4,8% respecto del mismo período de 2025. A pesar de la mejora en la llegada de visitantes extranjeros, el volumen de argentinos que viajaron al exterior continuó siendo significativamente superior. En términos de cantidades, el saldo turístico también fue negativo. Solo en los aeropuertos internacionales de Ezeiza y Aeroparque Jorge Newbery, se registraron 1.384.700 turistas residentes que viajaron al exterior frente a 736.900 turistas no residentes que ingresaron al país. Esto implicó un saldo negativo de 647.800 turistas en ese segmento en el total del primer trimestre. Perfil del turismo receptivo y emisivo En cuanto a las características del turismo receptivo, Europa fue la principal región de origen de los visitantes extranjeros, con el 27,8% del total. Le siguieron Estados Unidos y Canadá, con el 21,7%, y Brasil, con el 17,2%. El principal motivo del viaje fue vacaciones u ocio, que explicó el 55% de los arribos, seguido por las visitas a familiares o amigos, con el 32,4%. El tipo de alojamiento más utilizado por los turistas no residentes fue la casa de familiares o amigos, con una participación de 33,8 por ciento. Luego se ubicaron los hoteles de cuatro y cinco estrellas, con el 28,7%, y el alquiler de casas o departamentos, con el 25,0%. La estadía promedio de los visitantes extranjeros fue de 14,1 noches, con mayores permanencias en turistas provenientes de Europa y del resto del mundo. Por el lado del turismo emisivo, los destinos se concentraron principalmente en la región. Brasil fue el país más elegido, con el 44,3% de los viajes, seguido por el bloque de resto de América, con el 19,4%. La motivación principal también fue vacaciones u ocio, que representó el 79,1% de los casos, mientras que las visitas a familiares o amigos alcanzaron el 11,6%. La tendencia de marzo En el tercer mes del año, también se observó que el 77% de los viajes al exterior tuvo como destino países limítrofes. Brasil concentró el 38,2% de las salidas, seguido por Uruguay, con el 13,9%, y Chile, con el 13,5%. En contraste, entre los turistas que ingresaron al país, Europa y América del Norte tuvieron una participación relevante. A lo largo del trimestre, la dinámica mostró una recuperación en la llegada de turistas extranjeros, pero sin compensar el volumen y el gasto de los argentinos que viajaron al exterior. La diferencia entre ambos flujos se reflejó tanto en la cantidad de viajeros como en el resultado económico del sector. En ese contexto, el turismo internacional mantuvo un saldo negativo en el inicio de 2026, impulsado por la mayor salida de residentes y su nivel de gasto en el exterior en comparación con el aporte de los visitantes no residentes en el país.
Ver noticia original