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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 24/04/2026 13:19
Leicester City enfrenta una crisis financiera tras confirmar su descenso a la tercera división del fútbol inglés. El empate 2-2 frente al Hull City selló la caída del equipo a la League One, siendo apenas la segunda vez en la historia del club que compite en ese nivel. Entre los seguidores en el King Power Stadium, algunos expresaron su frustración y otros guardaron silencio ante la nueva situación de un conjunto que, en tan solo dos años, abandonó la élite inglesa para perderse en el ascenso. La situación económica de los Foxes es delicada. Según el especialista en economía del fútbol Kieran Maguire, el club agotó sus pagos por descenso de la Premier League al adelantar esos ingresos a través de un préstamo bancario. Esta maniobra redujo significativamente los recursos disponibles para la próxima temporada y complica la gestión de contratos de salarios elevados. Maguire explicó que el Leicester cobró sus últimos pagos de paracaídas en enero, al solicitar un préstamo sobre ese ingreso futuro; como resultado, solo recibirá dos millones de libras en derechos televisivos el año que viene, de acuerdo con declaraciones recogidas por FourFourTwo. El futuro próximo depende de la capacidad directiva para liquidar los contratos de mayor costo y reestructurar las finanzas en un contexto de ingresos mínimos. La presencia en plantilla de futbolistas con salarios incompatibles con la League One representa uno de los principales retos de viabilidad. Las cifras del descenso y el impacto financiero El descenso del Leicester City a la League One supone una drástica reducción de los ingresos por derechos de televisión. El club solo recibirá dos millones de libras en dinero de transmisiones la próxima temporada, en contraste con los montos multimillonarios recibidos en Premier League y Championship. La estrategia de adelantar los pagos de paracaídas mediante préstamos permitió mantener la masa salarial de primera división, pero privó al club de recursos para enfrentar el presente. SIMULADOR Juega y simula el camino de las selecciones hasta la final del Mundial La plantilla de los Foxes, al conquistar la Championship en la campaña 2023/24, tenía una masa salarial que superaba las 100 millones de libras, cifra insostenible en el contexto actual. Además, el endeudamiento neto acumulado en los dos años recientes alcanzó 85 millones de libras, dato que evidencia la magnitud del problema. Maguire amplió el panorama al señalar: Al cierre de la temporada 2024/25, el club había acumulado pérdidas por 375 millones de libras, lo que derivó en una deducción de seis puntos esta temporada. Dicha sanción, sumada a la imposibilidad de reducir gastos en sueldos, aproximó al Leicester al borde de una crisis financiera. La dirigencia enfrenta ahora el desafío de modificar la estructura salarial y evitar el riesgo de mantener en plantilla a futbolistas con contratos de élite mientras los ingresos disminuyen. Este es un punto central de preocupación tanto para los responsables del club como para la liga. El desafío de la reconstrucción Tan solo diez años atrás, en la temporada 2015/2016, Leicester City era protagonista de una de las historias más emotivas en la historia del fútbol. Contra todo pronóstico, y luego de haberse salvado milagrosamente del descenso, se consagró campeón de la Premier League por primera vez en la historia. Dicha hazaña parecía abrirle las puertas al equipo de East Midlands; sin embargo, una década después, eso solo parece ser el recuerdo de un dulce sueño que difícilmente vuelva a repetirse. Las competencias europeas, los primeros puestos contra el Big Six y otras conquistas como la FA Cup o una Community Shield ante el Manchester City forman parte de un recuerdo que primará en los hinchas que deberán ver a su equipo deambular por una categoría casi desconocida para ellos. La comparación con la campaña 2008/09, cuando el Leicester logró regresar a segunda división tras un año en la League One, aparece entre los aficionados como un antecedente alentador. Sin embargo, el tamaño de los obstáculos financieros actuales y la composición de la plantilla dificultan que se repita esa recuperación. La esperanza de los seguidores es que el club pueda reponerse rápidamente, pero dadas las dificultades y el rendimiento de la temporada, ese escenario está lejos de estar garantizado, sentenció el análisis de FourFourTwo. En la próxima temporada, el Leicester tendrá la misión de competir en un entorno deportivo nuevo y sanear unas cuentas al límite. La administración del club deberá adoptar decisiones decisivas para evitar mayores retrocesos económicos y sentar nuevas bases que permitan la continuidad del proyecto.
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