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Parana » Uno
Fecha: 24/04/2026 11:24
En la intersección de Roque Saénz Peña y Luis Chaile, en Paraná, el Centro Integrador Comunitario (CIC) II Este se ha transformado en mucho más que un edificio público: es un espacio vivo, dinámico y en constante crecimiento. El lugar concentra una amplia red de actividades que van desde la economía social hasta la salud mental, pasando por talleres, propuestas culturales, deportivas y educativas. CIC II: un espacio que late con la comunidad y con sus propuestas impulsa mayores oportunidades El CIC II es un espacio que se consolida como punto de encuentro clave en Paraná, con más de 30 talleres y actividades en marcha para la gente Terminamos el año pasado con 28 talleres y la idea es llegar a los 40 en este 2026, contó con entusiasmo a UNO Emilio Pata Ruberto, su director. Ese objetivo no parece lejano: el inicio del año ya mostró un fuerte interés de la comunidad, con una alta participación en las primeras actividades. Uno de los ejes centrales del CIC II es el impulso a la economía social. Los encuentros, que se realizan los miércoles cada quince días a las 15, funcionan como espacios de capacitación, intercambio y generación de redes entre emprendedores. Allí se comparten herramientas, se fortalecen proyectos y, en muchos casos, nacen iniciativas que luego se consolidan en la ciudad. Ruberto destacó especialmente el caso de Caserito, un emprendimiento familiar que surgió en uno de estos nodos y que hoy recorre Paraná con su propuesta gastronómica. Más allá de los productos, lo importante es el entramado social que se construye, explicó, en línea con los aportes teóricos del economista José Luis Coraggio sobre la economía del tercer sector. Diversidad de propuestas en el CIC II Pero el CIC II no se limita a lo productivo. La propuesta integral abarca también otras actividades que promueven el bienestar físico y la salud. Hay golf croquet, yoga, zumba, gimnasia localizada, tai chi, pilates, ritmo, folclore, tango, cumbia, tenis de mesa, canto, bordado mexicano, macramé taller cuyo profesor es Ruberto, tejido a dos agujas y crochet, ajedrez, entre otros. Entre las novedades de este año se suman caminatas guiadas los martes y viernes por la mañana, una iniciativa pensada especialmente para quienes no vienen realizando actividad física y quieren iniciar para dejar atrás el sedentarismo o el exceso de pantallas. Trabajo articulado En ese sentido, el trabajo articulado con áreas municipales y centros de salud permite ampliar la mirada. El vínculo con el Centro de Atención Primaria de la Salud (CAPS) Malvinas Argentinas, por ejemplo, sostiene espacios de acompañamiento en salud mental, como las rondas de escucha a las que denominan Espacio de Cobijo y talleres cognitivos para adultos mayores. También se suma la presencia del Sedronar, con atención profesional para personas con consumos problemáticos y sus familias. La oferta cultural es otro de los pilares del centro. Talleres de música con instrumentos como saxo, trombón, trompeta, clarinete y percusión, clases de guitarra, ajedrez y múltiples disciplinas artísticas conviven con una propuesta destacada: el curso de cine comunitario. Coordinado por la productora audiovisual Eliana Di Giovanni, el espacio propone un recorrido completo, desde la idea inicial hasta la realización de un cortometraje colectivo. Primero cada uno trae su historia, después se trabaja el guión, se asignan roles y finalmente se produce una pieza audiovisual, detalló Ruberto, y contó que el CIC II ya cuenta con varias producciones, entre ellas La Quimera, La Visita y El Trámite, esta última centrada en el maltrato hacia personas mayores. Talleres con gran demanda La incorporación de nuevas tecnologías también tiene su lugar. Este año se suma una capacitación en energía solar, que incluye tanto formación técnica para instaladores, como talleres prácticos para que vecinos puedan construir sus propios dispositivos, como termotanques solares. A esto se agrega el proyecto de robótica orientado al reciclaje de residuos tecnológicos. Otra de las demandas más visibles es la formación en oficios. El taller de peluquería básica superó todas las expectativas: con cupos para 25 personas, alcanzó más de 100 inscriptos antes de comenzar y continúa recibiendo consultas. La necesidad es enorme, admite el director, quien anticipó la apertura de nuevas propuestas vinculadas al rubro. En paralelo, la alfabetización digital aparece como una herramienta clave para la inclusión. Un curso específico, destinado especialmente a adultos mayores, busca brindar herramientas para el uso seguro de dispositivos y aplicaciones como el homebanking. Somos de la era analógica y necesitamos acompañamiento para no quedar afuera, reconoció Ruberto. Según mencionó, para la mayoría de los talleres del centro a excepción del de peluquería básica, el interesado puede participar con sólo ir y arrancar en cualquier momento del año. Para mayores consultas, saber sobre vacantes o detalles específicos antes de asistir, el centro dispone de los siguientes medios de contacto: Teléfono: 343- 4344777; Instagram: @cic2este; Facebook: CIC II Este; o correo electrónico: [email protected]. Los horarios de atención son de 7 a 13 y de 13 a 19. Espíritu comunitario El funcionamiento del CIC II es sostenido por un entramado diverso de actores: trabajadores municipales, profesionales de distintas áreas, talleristas pagos y voluntarios que ofrecen su tiempo de manera solidaria. Muchos dicen: yo recibí del SIC y ahora quiero dar, contó el director, destacando el espíritu comunitario que atraviesa el espacio. Las actividades están abiertas a toda la ciudad y, en su mayoría, son gratuitas. El centro permanece activo durante todo el día, con propuestas que se extienden incluso en horario nocturno, cuando sus instalaciones son cedidas a organizaciones y equipos deportivos. En tiempos de incertidumbre económica y fragmentación social, el CIC II se consolida como un lugar de encuentro, contención y oportunidades. Un espacio donde la comunidad no sólo accede a servicios, sino que también construye vínculos, comparte saberes y proyecta nuevas formas de organización colectiva. Que nadie se quede sin participar, remarcó Ruberto en torno a una consigna que, más que una invitación, funciona como principio rector de un proyecto que sigue creciendo desde y para la gente.
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