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» Clarin
Fecha: 24/04/2026 07:15
Falta poco para ¿celebrar? ¿conmemorar? el Día del trabajo y, como buena capricorniana que soy, siento que un poco es mi día. Y además como soy una capricorniana de ley, pienso trabajar ese día. Es que hace tiempo soy mi propia jefa y si no laburo me voy a tener que echar y no me conviene. Creo que en un punto soy mi propia jefa por una cuestión de autopreservación porque me han echado de trabajos de formas crueles: mañana no vengas, hicimos un focus group y tus columnas no interesan. También me han ghosteado, o sea me han dejado de llamar de un día para el otro sin ninguna explicación. Es verdad que también he renunciado yo a algunos trabajos. O sea, en mi vida laboral, me han dejado y yo he dejado. Así como pasa con las parejas. De hecho creo que hay algunas similitudes entre el mundo laboral y el mundo pareja. En principio, las primeras citas tienen muchos puntos en común con las entrevistas laborales. Sobre todo esas que nos interesa mucho quedar elegidas: una quiere agradar, mostrar su mejor versión, venderse: ¡quedate conmigo, te re conviene! Y ponele que los planetas se alinean, y quedás, arrancás, chocha. Toda la semana te ponés los mejores outfits que tenés, mostrás tu mejor cara, sostenés tu buen humor con todo lo que eso cuesta a veces Pero, como sucede con las parejas cuando el tiempo pasa, hay un momento donde es insostenible esa versión tan pero tan copada de vos misma. Y pasa el tiempo, y en un momento decís Basta, no puedo mas con esto de peinarme todos los días. Puede suceder que ser muy honesta de entrada tenga su encanto: Mirá soy bastante impuntual, odio peinarme, soy hija del rigor, tener un dead line" me ayuda un montón a cumplir con los plazos, así que teneme cortita y voy a funcionar bien" Una vez probé este sistema: fui a un casting para conducir un programa de tele toda destartalada porque la desorganización la llevo en la piel y no llegué con el tema del lookeo. Entonces cuando me tomaron la prueba de cámara dije: vos imaginame maquillada, peinada, bien lookeada ¿Adivinen si quedé? Adivinaron: NO. Por estas cosas también es que me autocontrato, porque nadie me va a tener la paciencia que yo me tengo. Siguiendo con la analogía cita amorosa/entrevista laboral, hay que decir que la cita lo que no tiene y la entrevista laboral formal sí, es el psicotécnico. Y creo que a esta altura estamos en condiciones de decir que no vendría nada mal empezar a implementarlo en las primeras citas porque un diagnóstico a tiempo de la otra persona, nos podría ahorrar un montón de disgustos futuros. Tampoco hay que llegar a acuerdos económicos en las primeras citas, pero no vendría nada mal enterarnos de alguna manera el nivel de ratón o despilfarrador que tiene el otro para saber con qué bueyes araremos. Y ponele que quedás, arreglás, y como también sucede con una pareja, lo más difícil no es tanto arrancar sino permanecer. Y hoy en día mucho más. Es que los tiempos cambiaron, y así como antes uno se casaba y se quedaba con esa persona por el resto de la vida, ahora ya no se usa tanto. Igual que entrar a un trabajo y quedarte para siempre. Todo está cambiando: Antes trabajar de lunes a viernes ocho horas era lo más habitual, y hoy hay un montón de modalidades de trabajo, como mezclar ir con hacer home office, o beneficios como bonos, viajes, capacitaciones, yoga, meditación, manicuría, pedicuría (estas son un golazo, ¡gente de recursos humanos!). En el mundo pareja también vienen bien hacer cositas que den un poco de aire y cortar un poco con tanto pegoteo, como camas separadas o cuartos separados, escapadas con las chicas Y como sucede con las parejas, el trabajo perfecto no existe, pero sí hacer cositas que ayudan un montón a querer seguir ahí. Aunque nada como que te encante, te traten bien, te respeten, sean atentos, que no te bicicleteen Cositas que tanto en una pareja como en un trabajo, ayudan a que lo quieras cuidar. Sobre la firma Newsletter Clarín
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