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  • La cama de pollo, bajo la lupa por posible contaminación de arroyos

    La Plata » El dia La Plata

    Fecha: 24/04/2026 03:24

    Científicos del Conicet y la UNLP detectaron fármacos veterinarios en tres cursos de agua. Los efectos sobre la salud aún no son claros Científicos de La Plata detectaron residuos de fármacos veterinarios en el agua y la vegetación de tres arroyos de la Región. La investigación apunta a la cama de pollo, un fertilizante hecho con desechos orgánicos utilizado en el cordón hortícola platense, como posible fuente de contaminación. Sin embargo, hasta el momento, los efectos de este compuesto sobre la salud humana no están claros. El equipo de investigadores, liderado por Tomás Mac Loughlin, del Conicet, y Marcos Navarro, exbecario del organismo en el Centro de Investigaciones del Medio Ambiente (CIM, Conicet-UNLP, asociado al Cicpba), monitoreó y confirmó la presencia de sustancias químicas de uso agrícola y veterinario en los arroyos: Carnaval, Del Gato y El Pescado. Si bien el grupo ya estudiaba restos de plaguicidas en los cuerpos de agua de la Región, este trabajo incorpora el monitoreo de fármacos veterinarios, dando inicio a una nueva línea de investigación local. Forman parte de los contaminantes denominados emergentes porque no han sido monitoreados históricamente, explicó Navarro acerca de estos residuos provenientes de los sistemas intensivos de producción animal, en este caso aves de corral. Hablamos de la cama de pollo, una mezcla de materiales de origen vegetal, como cáscara de cereales o viruta de madera, con excretas de los animales que se comercializa como enmienda orgánica para cultivos porque aporta beneficios químicos, físicos y biológicos para el suelo, explicó el investigador, y continuó: Lamentablemente, también trae consigo otro ingrediente: restos de los fármacos que se administran en el alimento balanceado a las aves y que, al no ser completamente metabolizados, quedan como residuo en su materia fecal. Concretamente, se trata de una familia de drogas llamadas poliéteres ionóforos, utilizadas para tratar una enfermedad parasitaria que afecta su intestino. Si bien no se conocen efectos nocivos inmediatos sobre el ambiente o los seres vivos, los riesgos de su presencia están asociados a su capacidad de promover genes de resistencia microbiana. Teniendo en cuenta cómo la cama de pollo, producida en Buenos Aires y Entre Ríos, llega al cinturón hortícola platense, se investigó si los fármacos podían pasar del suelo a los arroyos. Nuestra hipótesis de trabajo fue que, una vez que la cama de pollo es incorporada a la tierra, los compuestos pueden ser movilizados por el agua de lluvia o el riego y llegar a los cuerpos de agua, explicó Mac Loughlin. Además, se detectó que las plantas acuáticas de esos ambientes tienen la capacidad de incorporar la fracción disuelta de los contaminantes. Son la Lemna gibba, también llamada lentejita de agua; Pistia stratiotes o repollito de agua; y Eichhornia crassipes o camalote, entre otras. El hallazgo es importante por varias cuestiones. Por un lado, funciona como una fuerte advertencia sobre los verdaderos niveles de contaminación de las cuencas: la absorción de estos compuestos por parte de la flora podría estar enmascarando su verdadera presencia en el medio y los resultados de pruebas analíticas en muestras de agua registrarían una polución menor a la real. Por otro lado, es información valiosa porque da cuenta del ciclo ocurrido en un determinado período de tiempo. No es una foto del momento como pueden ser los resultados obtenidos en un único muestreo. Al ser las plantas acuáticas una parte fija dentro de estos ambientes, el hecho de que puedan incorporar los contaminantes nos sugiere que su presencia no responde únicamente a aportes recientes, sino también a procesos de acumulación asociados a períodos previos, apuntó Navarro. El estudio subraya la importancia del uso de enmiendas orgánicas como la cama de pollo ya que nutre los suelos, funciona como fertilizante, recicla materiales y se inscribe en una economía circular, se enumeró, y en este sentido se valora la conducta de los productores que las utilizan. Sin embargo, la investigación lleva a alertar acerca de su uso debido a que muchas veces el hecho de ser orgánico hace suponer que un producto trae solamente beneficios, pero ya vemos que puede acarrear otras sustancias no declaradas, según se indicó. En su planteo, los científicos apuntan a llamar la atención de autoridades y entes reguladores para ordenar estas prácticas. ESTA NOTA ES EXCLUSIVA PARA SUSCRIPTORES HA ALCANZADO EL LIMITE DE NOTAS GRATUITAS por favor, suscríbase a uno de nuestros planes digitales ¿Ya tiene suscripción? Ingresar Diario El Día de La Plata, fundado el 2 de Marzo de 1884. © 2026 El Día SA - Todos los derechos reservados. Bienvenido Ante cualquier inconveniente durante el inicio de sesión, por favor escribanos a sistemas@eldia.com Bienvenido DATOS PERSONALES Ante cualquier inconveniente durante el inicio de sesión, por favor escribanos a sistemas@eldia.com ¿Querés recibir notificaciones de alertas?

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