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Parana » Radio La Voz
Fecha: 23/04/2026 19:28
El Gobierno echó a 140 técnicos, operadores y científicos del Servicio Meteorológico Nacional y las capacidades del organismo para poder pronosticar o lanzar alertas tempranas se ven afectadas. Para peor, en el futuro inmediato, los despedidos podrían ascender a 240. Como respuesta, entre otras medidas de rechazo y reclamo, los trabajadores y las trabajadoras del organismo organizaron un apagón meteorológico. En concreto, este viernes, el SMN no emitirá pronósticos del tiempo en la web. Sin operadores, no se puede garantizar las tareas que realizamos ni, por lo tanto, la seguridad de la población, advirtieron. Ana Saralegui, trabajadora del SMN y delegada gremial amplía los detalles de la medida: "Este viernes, entre las cinco de la mañana y las 12 del mediodía, se realiza un apagón meteorológico. Esto significa que no va a haber información meteorológica oficial. La página web va a estar en blanco o sin información. Como no habrá datos fiables, se verá afectado todo lo que tiene que ver con el transporte aéreo de manera inmediata. Y agrega, sobre la posibilidad de que la medida se haga efectiva: "El SMN es el único proveedor de datos meteorológicos a los aviones. Aunque pueden usar las imágenes de radar y las satelitales que no se interrumpirán, es muy raro que se animen a salir sin la información que brindamos nosotros. Los pronosticadores aeronáuticos que realizan los planes de vuelo no dispondrán de los datos". Para tener referencia, al año, se estima que el Servicio brinda aproximadamente 50 mil pronósticos aeronáuticos, entre los que se cuentan descripciones de condiciones meteorológicas significativas para el territorio continental, avisos de tiempo severo en ruta y respuestas frente a llamadas telefónicas de líneas aéreas, fuerzas de seguridad y presidencia para controlar el tiempo y las condiciones óptimas para el traslado de pasajeros. Principalmente, el personal despedido se desempeñaba en las estaciones meteorológicas distribuidas a lo largo y a lo ancho del territorio nacional. Los técnicos, científicos y operarios que realizaban tareas en las diferentes latitudes se encargaban de brindar los insumos precisos para la realización de los pronósticos. En el ojo de la tormenta En 2024, se calcula que más de 200 personas dejaron el SMN. Si esta sangría continúa durante 2026 --como está ocurriendo-- un pronóstico que en el presente tiene una eficacia del orden del 80 por ciento, en el futuro inmediato tendrá menos. Se estima que, para poder brindar un servicio de excelencia, el ente debería funcionar con 1.200 trabajadores, lo que permitiría a las estaciones operar las 24 horas (hoy lo hacen cada tres horas por los recortes). Sin embargo, a los 980 que había hasta la semana pasada hay que restar los 140 que ya fueron despedidos. En total, son 840 empleados cuando deberían ser casi 400 más. Desde ATE, lanzaron un comunicado al respecto de las medidas. En un fragmento se lee: "Sin trabajadores no hay datos meteorológicos; sin datos no hay pronóstico; sin pronóstico no hay alertas tempranas. El desmantelamiento del SMN pone en riesgo la vida de la población ante desastres climáticos y paraliza la operatividad aérea, marítima, fluvial y productiva del país. No somos un número en una planilla de ajuste: somos un servicio esencial. Paraguazos, abrazos simbólicos, paros parciales y totales, y ahora el apagón meteorológico: son todas medidas de los trabajadores que buscan defender su derecho al trabajo. Y, asimismo, defender el derecho de la población a contar con información de calidad. Siempre el mismo cuento Sin mucha imaginación, el Gobierno apela a un relato similar al de otras épocas neoliberales. Bajo el pretexto de la modernización y de conseguir una mayor eficacia en las tareas, reducen personal y ajustan todo lo que pueden. Cuando el organismo funciona al borde de sus capacidades, resulta prácticamente imposible realizar un trabajo de calidad. Así, se concreta la rueda: luego de quitarle fondos y de esquilmarlo de recursos, proclaman que no funciona como se esperaría. Como conocer el tiempo atmosférico es vital y constituye un servicio de interés público, se lo entregan a manos privadas. Si el SMN dejara de existir, tendría impactos palpables en la dinámica diaria. Por ejemplo, los vuelos se verían afectados porque requieren de datos del tiempo atmosférico provistos por entidades legitimadas. Lo mismo sucedería con otros sectores sensibles a las variabilidades climáticas, como pueden ser el de la producción agropecuaria, la obra pública y la energía. El monitoreo constante de la atmósfera se detendría y, como resultado, ya no se emitirían alertas tempranas ante la posibilidad de eventos riesgosos. De hecho, uno de los argumentos que los trabajadores recibieron de parte del Gobierno fue que a mediano plazo los despidos continuarían porque se está evaluando recurrir a sistemas automatizados e IA para las estaciones. Es más una amenaza que otra cosa, porque para dar ese salto tecnológico debe haber un plan y una gestión que sepa cómo ponerlo en práctica. Dos cosas que en el presente brillan por su ausencia.
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