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Gualeguaychu » Nova Comunicaciones
Fecha: 23/04/2026 18:49
Partes de una tubería de hormigón de 1.000 mm toman posición en el margen norte de Calle 136 para sellar el sistema de drenaje que protegerá a toda ese sector de la ciudad de anegamientos e inundaciones que dificultan la transitabilidad. Este jueves, personal de la Dirección de Obras Públicas del Gobierno de Gualeguaychú dio inicio a la etapa final del sistema de alcantarillado de la zona norte de la ciudad mediante la colocación de los caños de hormigón de 1.000 milímetros de diámetro en el margen norte de Calle 136, necesarios para la canalización de los excedentes hídricos de todos los sectores aledaños. Con el uso de maquinaria pesada se realizó el posicionamiento de los tubos en la zanja abierta del margen norte, tarea que demanda precisión milimétrica para garantizar la alineación y la pendiente correcta del entubado, acciones que contaron con las labores del personal técnico in situ mediante instrumental de medición. La envergadura de los caños un metro de diámetro cada uno permite dimensionar la capacidad del sistema para absorber los caudales pluviales provenientes del barrio San Isidro y las zonas adyacentes, con destino final el arroyo Gualeyán. Del lado sur de la calzada, en tanto, ya están concluidas las alcantarillas y desagües de hormigón, los cuales completan la cobertura del sistema a lo largo de todo el ancho de Calle 136, a unos 450 metros del cruce con la Ruta Nacional N°136 y el Acceso Norte. El entubado del margen norte constituye el eslabón final que cierra el circuito hidráulico diseñado para interceptar el escurrimiento superficial, conducirlo de manera segura y derivarlo fuera del área urbana, con el objetivo concreto de eliminar los anegamientos recurrentes en ese sector de la ciudad. El alcantarillado que cruza la Calle 136, infraestructura central del proyecto, ya quedó finalizada consiste en un gran dispositivo de captación y conducción que tiene 12 metros de longitud por 6 metros de ancho y cuenta con dos bocas de ingreso de 2,50 metros cada una, dimensiones diseñadas para recibir el importante volumen de agua que desciende desde el sector del barrio San Isidro y otras zonas de la ciudad ubicadas más al sur. El objetivo técnico es interceptar ese caudal, conducirlo de forma controlada y dirigirlo finalmente hacia el arroyo Gualeyán, receptor natural del sistema. Esta infraestructura es un componente esencial del plan de apertura y mejora de Avenida Alsina y de la propia Calle 136, eje estratégico que ordenará el tránsito pesado y fortalecerá la conectividad entre Avenida Parque, la Ruta Nacional 136 y el Acceso Norte. Debajo de cada calle pavimentada, detrás de cada zanjeo y de cada caño enterrado, existe una decisión política que define si una ciudad crece con criterio o a merced de la próxima lluvia. En este sentido, el sistema de drenaje de Calle 136 no es solo una obra de ingeniería: es la diferencia entre un barrio que se inunda y uno que funciona. Cada metro de tubería colocado representa menos zonas anegadas, menos calles intransitables y, al mismo tiempo, menos vecinos aislados. Es por esto que las obras hidráulicas son, en definitiva, una infraestructura invisible que sostiene la vida cotidiana, y su ejecución planificada es uno de los gestos más concretos y duraderos que el Gobierno de Gualeguaychú puede dejar como legado.
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