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» Clarin
Fecha: 23/04/2026 18:40
El neurocirujano Leopoldo Luque (45) declaró vez este jueves por la tarde por cuarta vez en el segundo juicio que se lleva a cabo por la muerte de Diego Armando Maradona (60) y dio su versión sobre una serie de audios suyos y dichos de Gianinna Maradona, e insistió que él no era el médico de cabecera del Diez. Luque se sentó puntualmente a las 16.30 ante los jueces del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N° 7 de San Isidro. El imputado fue preparado con una serie documentos prolijamente presentados y por audios de distintas conversaciones en los que explicó su rol hacia Maradona y el entorno del ex futbolista. No soy el dueño de la salud de Diego, afirmó Luque frente a los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón, en un testimonio que se extendió no más de 50 minutos y en los que nuevamente no aceptó responder preguntas. La primera aclaración que realizó Luque fue en referencia a la declaración que realizó en la última audiencia Gianinna Maradona, donde aseguró que se sintió manipulada por el equipo médico tratante, conformado según sus dichos por Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov (41) y el psicólogo Carlos Díaz (34). Yo confié lamentablemente en estos tres seres que lo que hicieron fue manipularnos, había dicho Gianinna en su declaración, de casi seis horas y apuntó directamente contra el neurocirujano. Me prometió que iba a ir todos los días a ver a mi papá y en ningún momento de esta decisión conjunta de internación domiciliaria pensé que existían estos audios detrás nuestros. Es un gran actor, el rey de la manipulación porque no se le movía ni un pelo. Habló de su familia, de su vida personal, dijo. En uno de los audios a los que hizo referencia Gianinna y que fue reproducido en la audiencia Luque hablaba con Maximiliano Pomargo, asistente de Maradona. Yo no quiero ni hablar, boludo, porque, ¿sabés qué? Tengo una ganas decirle mirá, gorda del orto, andá a cuidar a tu papá, si no te recibe, cerrá el orto y dejá a los que él quiere porque sos una estúpida, porque querés meterte en medicina y cuando las papas queman, te haces la boluda, se escuchó. Ante ello, Luque lo primero que hizo fue pedir disculpas a la familia por ser peyorativo y aclaró que se dio en un contexto de frustración y tensión donde había mucho contexto familiar, y relató a modo de ejemplo que Dalma y Gianinna Maradona no querían que Verónica Ojeda, ex pareja de su padre y madre de su último hijo, lo visite en el hospital cuando estuvo internado en la Clínica Olivos. En cuanto a la supuesta manipulación que realice hay una realidad que es objetiva. Nosotros estábamos con el paciente y la familia dentro de una internación en un nosocomio privado que es el Sanatorio (Clínica) Olivos. Ante esa circunstancia y una buena evolución, surgieron tratamientos posteriores. El martes en la testimonial de una de las hijas quedó en claro que estaba lúcido al momento del alta. Entonces se descartaba la posibilidad de judicializarlo y la posibilidad de ir a un tercer nivel, como llaman, que es a un neuropsiquiátrico porque el paciente nunca lo aceptó. Más adelante voy a demostrar que el paciente no aceptaba la salida número 2, que es la internación domiciliaria, afirmó Luque y sostuvo que al momento del alta, los médicos señalaron que estaba vigil y orientado en tiempo y espacio. En otro de los pasajes de su exposición el neurocirujano mostró un audio con Gianinna en el que ella le decía que su padre no estaba al tanto de lo que vendría en su internación domiciliaria contra la adicción al alcohol. Es claro de ver que nadie manipuló a nadie. Se puede jugar y hacerme quedar mal. Reconozco que hablo en mi intimidad de modo desagradable, pero solo recomendaba lo que era real y posible, expresó. Uno de los últimos puntos que mencionó Luque en su argumentación fue su rol durante la internación domiciliaria en la casa del barrio San Andrés de Benavídez. Para eso exhibió una serie de chats donde las hijas decían que necesitaban un médico de cabecera, donde Cosachov propone a una profesional conocida de ella y donde Gianinna dijo que iba a investigar. Los enfermeros no me reportaban a mí. Yo no participaba del tratamiento médico. No era el dueño de la salud de Diego como dicen, reafirmó. Por último se refirió a la medicación cardíaca, la cual sostuvo en base de la historia clínica, que el paciente no tomaba desde el 2007, cuando estuvo internado en el Sanatorio Güemes, por lo que contradijo a lo que declaró Gianinna. Yo quiero decir que Diego se encontraba en su casa en un contexto de pandemia muy solo, sin actividad. Eso percibía yo con mis sentidos. Un paciente con un historial de adicciones importantes, con una recaía del alcohol importante, con una ruptura de amor importante. Donde tomaba alcohol, alplax, con un supuesto asistente que lo buscaba la policía y fumaba marihuana con él. Pese a que manden un millón de audios, incluso yo insultándolo a él. De esa situación pasa a una cobertura por su obra social, yo ocupando mi rol, la familia presente, una casa nueva sin alcohol, ¿y yo voy a prever la muerte? Una locura, pero esa es la realidad, concluyó. AA Sobre la firma Newsletter Clarín
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