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Parana » AnalisisDigital
Fecha: 23/04/2026 18:28
La investigación federal por el envío de frascos del opioide y el anestésico desde Paraná hacia Chubut, apunta las sospechas sobre una enfermera que trabaja en el hospital San Roque y en la UADER, así como a su pareja, quien es empleado de una distribuidora de insumos hospitalarios y veterinarios que estuvo involucrada en la causa por el robo de elementos del hospital San Martín, en 2024. Las autoridades desmienten que los fármacos hayan salido del nosocomio, donde hay evidencias de la trazabilidad de cada ampolla. Al parecer, se busca más allá del San Roque en algunas áreas de Salud Pública, donde la enfermera se manejaba con cierta autoridad. Todo comenzó el jueves 16 de abril, en un procedimiento en la terminal de ómnibus de Puerto Madryn, provincia de Chubut. La Sección Antinarcóticos de la División Drogas Peligrosas de la Policía de la provincia de Chubut realizaba un control en la Terminal de Ómnibus de esta localidad, con un perro adiestrado detector de sustancias En el control de encomiendas el perro marcó una caja. La pasaron por el escáner y observaron que había productos, cajas y frascos, sin saber que era. Se solicitó a la Fiscalía Federal una orden de requisa, quien pide la orden judicial que fue otorgada y en la apertura la caja, hallaron 50 ampollas de fentanilo y 20 de remifentanilo en polvo. La encomienda iba con destino a una persona de Puerto Madryn, se puso una vigilancia y cuando el hombre fue a buscar la caja lo demoraron. Se ordenó el allanamiento en su domicilio, donde secuestraron solo alguna documentación y celulares. Es una persona que no está señalada en ninguna investigación por narcotráfico ni tiene antecedentes. La fiscalía federal a cargo de Fernando Gelvez pidió colaboración a Gendarmería para actuar en Entre Ríos. Se determinó el domicilio del remitente y un segundo relacionado. Se libró la orden e hicieron los allanamientos en Paraná: incautaron 148 frascos de Propofol, 90 ampollas de morfina, 50 ampollas de fentanilo, 25 frascos de ketamina, 15 frascos de remifentanilo, documentación, $15.801.500 pesos argentinos, 17.100 dólares, 3.200 reales, armas y municiones. La pistola está registrada a nombre del hombre apuntado en los allanamientos que, según trascendió, fueron en calle Záccaro y en calle Gutiérrez. El martes Gendarmería realizó el procedimiento en el hospital San Roque, al vincular al caso a una enfermera que se desempeñó allí. Los tres gendarmes estuvieron desde la siesta hasta las 21 reuniendo información sobre el personal del nosocomio y sobre el registro de los fármacos investigados. Se informó desde la Dirección que el lote de frascos y ampollas investigado, fabricados por el laboratorio Celtyc de la provincia de Buenas Aires, nunca estuvo en el hospital materno infantil y por lo tanto tampoco salió de allí. Se entregaron copias de las planillas donde consta la traza de cada unidad, con la correspondiente receta, el médico que lo solicitó, la fecha, lo que no se utilizó, etcétera. La enfermera investigada, María José Gandolfo, trabajó varios años en el San Roque, pero hace dos años que no se desempeña más en el Departamento de Enfermería ni en ninguna otra área que dependa de la dirección del nosocomio. Trabaja como jefa de la División de Maternidad y Perinatología del Ministerio de Salud, con cargo como funcionaria, que funciona dentro de la Dirección de Maternidad e Infancias, que está a cargo de la doctora Georgina López. Además, Gandolfo es docente de la UADER, como JTP del tercer año de la carrera de Enfermería de la Facultad de Ciencias de la Salud. Según los decretos publicados en el Boletín Oficial de Entre Ríos, el 7 de junio de 2024 Gandolfo fue asignada como Supervisora de Recursos Humanos y Materiales del Hospital Materno Infantil San Roque, cargo le fue quitado tras aceptarle la renuncia por decreto del 5 de junio de 2025. Desde el Ministerio de Salud se informó que, más allá de la causa judicial federal y de que afirman que no hubo desvío de los fármacos, habrá una investigación administrativa propia sobre esta empleada. Además, se avanzará en el proyecto de centralización de compras. La enfermera en cuestión había sido nombrada, pero nunca acusada, en el caso del robo de 324 dosis de vacunas antigripales de adultos del Vacunatorio del hospital San Roque. Un enfermero que estaba a cargo del vacunatorio en ese turno el 24 de marzo de 2020 terminó cesanteado tras un sumario administrativo. La causa penal en la Fiscalía no logró probar que se hay robado las vacunas. En la sede administrativa del Ministerio de Salud, en el sumario se consideró que las declaraciones de enfermeras eran suficientes para creer que se había llevado 10 cajas de vacunas en la mochila. Al momento de recibir esas vacunas, estaba la enfermera Gandolfo con el empleado señalado por el robo, pero no fue acusada, quedó desvinculada de ese episodio. Según se informó a ANÁLISIS tras intensas averiguaciones, el hombre que envió la encomienda es la pareja de Gandolfo: Leandro Hernán Gabriel Dezar, un hombre de 50 años que desde hace tiempo se desempeña en el rubro de insumos farmacéuticos. Tiene domicilio en calle Záccaro 2008, donde se realizó uno de los allanamientos de Gendarmería la semana pasada. En las bases de datos oficiales abiertas, figura como empleado de Jorge Ariel Yugdar, el dueño de la distribuidora de productos veterinarios Idea, ubicada en calle Francia y Murga, que fue allanada en el marco de la investigación por el robo de insumos del hospital San Martín, en mayo de 2024. Además, Dezar aparece con relación de dependencia de Pharmatotal SRL (con domicilio en Buenos Aires) y de Paraná Farma SRL, ubicada en calle Montevideo de la capital provincial. El arma de fuego calibre 9 milímetros que secuestraron en los allanamientos, junto a las cajas y frascos de opioides y anestésicos, está a su nombre y tramitó la portación y tenencia de la misma en el año 2015. Todo pasa por ella Gandolfo, una persona a quien el personal de Salud califica como de un carácter muy fuerte, se desempeña en Maternidad e Infancias del Ministerio desde hace dos años. Se encuentra a cargo de la administración de los insumos, ni más ni menos, donde hay desde medicamentos para diabetes hasta de salud sexual y reproductiva, por ejemplo. Con esta función, venía mostrando cierta ascendencia sobre el resto del personal. Para que alguien administre insumos médicos, debe contar con la supervisión de una persona con el título de farmacéutico. Por esto, contrataron como suplente a una joven que quedó al frente de una estructura muy grande, donde firma todos los ingresos y egresos del área, según las indicaciones de Gandolfo, quien se adueñó del lugar y obturó todos los ingresos, egresos e informes. Todo pasa por ella, afirmaron empleados que saben observar los movimientos del lugar. La farmacéutica es hija de la pareja de Ricardo García, odontólogo de carrera del Ministerio de Salud de la provincia, actualmente vicepresidente de OSER (Obra Social de Entre Ríos, exIOSPER). La directora de Maternidad e Infancias, la médica Georgina López, cuando estuvo por saltar este escándalo, pidió licencia y se habría ido de viaje. Gandolfo, en los últimos días, decía que se había separado de su pareja, justo en los días en que se produjeron los allanamientos. Claro está que entre los insumos de Maternidad e Infancias no hay fentanilo ni Propofol. Pero en su rol como jefa de dicha División tiene contacto con proveedores, ya que realiza la adquisición y monitoreo, con ascendencia para comprar y mandar a comprar lo que considere. Dezar, el principal apuntado en esta historia por la Justicia Federal, por ahora, alardeaba de que su mujer era profesional de la salud y que tenía poder en el Ministerio de Salud. Incluso, llama la atención que en su perfil de Facebook se lee que trabaja en el Gobierno de Entre Ríos, aunque, por ahora, no se conoce que tenga empleo, cargo ni función alguna. En medio de toda esta trama, aún no se sabe fehacientemente ni menos oficialmente de dónde salieron los fármacos secuestrados en Paraná ni los que Dezar envió a Puerto Madryn por encomienda. Ahora el fiscal de Rawson se encuentra analizando toda la documentación secuestrada tanto en el hospital San Roque como en el Ministerio de calle 25 de mayo.
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