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Gualeguaychu » El Argentino
Fecha: 23/04/2026 18:17
La crisis en Medio Oriente suma nuevos capítulos con declaraciones de alto impacto y movimientos militares que elevan la tensión internacional. Estados Unidos, Israel e Irán protagonizan un escenario cargado de amenazas, sanciones y advertencias sobre la seguridad energética mundial. Acciones militares y advertencias energéticas marcan el pulso de la crisis El presidente estadounidense Donald Trump afirmó en conferencia de prensa que su país no utilizará armas nucleares contra Irán. ¿Para qué usar armas nucleares si ya los hemos aniquilado por completo, por medios convencionales y sin ellas?, expresó, subrayando además que nadie debería tener permitido usar armas nucleares. La declaración se produce en un contexto de creciente tensión en la región y de operaciones militares que involucran tanto a Estados Unidos como a Israel. Trump también confirmó que ordenó a la Marina estadounidense disparar y matar cualquier barco que esté colocando minas en el estrecho de Ormuz, un paso estratégico para el comercio mundial de petróleo. La medida busca frenar las acciones iraníes en la zona y reforzar el control estadounidense sobre las rutas marítimas. Mientras tanto, Israel aguarda la autorización de Washington para lanzar una ofensiva contra Irán. El ministro de Defensa, Israel Katz, declaró que el objetivo sería devolver a Irán a la Edad de Piedra, dejando en claro que la respuesta israelí dependerá de la postura final de Estados Unidos. Esta coordinación militar entre ambos países refleja la magnitud de la crisis y la posibilidad de una escalada bélica. En paralelo, el ejército estadounidense interceptó y abordó un petrolero sancionado en el océano Índico. Según el Pentágono, el buque transportaba petróleo procedente de Irán, y se trata de la segunda acción de este tipo en la misma semana. La operación refuerza la política de sanciones y control sobre los recursos energéticos iraníes. Por su parte, el vicepresidente del parlamento iraní, Hamid Reza Haji Babaei, anunció que el país ha comenzado a recibir ingresos provenientes de peajes cobrados a embarcaciones que cruzan el estrecho de Ormuz. Este movimiento busca contrarrestar las sanciones y generar recursos en medio de la presión internacional. La crisis no solo tiene un impacto político y militar, sino también energético. Fatih Birol, director de la Agencia Internacional de Energía (AIE), advirtió que el mundo enfrenta la mayor amenaza a la seguridad energética de la historia. Sus palabras reflejan la preocupación global por el abastecimiento de petróleo y gas, en un escenario donde las tensiones en Medio Oriente pueden alterar de manera significativa el mercado internacional.
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