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» Clarin
Fecha: 23/04/2026 12:08
Los dueños del Grupo Indalo están sentados en el banquillo de los acusados en el juicio por el caso Cuadernos. Cristóbal López y Fabián de Sousa, están involucrados en el circuito de sobornos. Los empresarios figuran en los pagos ilegales atribuidos a la ex presidenta, como inquilinos de la inmobiliaria Los Sauces, la empresa familiar de los Kirchner que usaban para maniobras de lavado de dinero. Ante el TOF 7 el empresario dijo que la causa es armada, presionaron a Clarens para que cambie su confesión. En este caso, cuyo debate oral inició en noviembre pasado y lleva adelante el Tribunal Oral Federal 7 (TOF 7), integrado por los jueces Enrique Méndez Signori, Fernando Canero y Germán Castelli, con la intervención de la fiscal Fabiana León; se determinó que se abonaron anticipos financieros a contratistas de obra pública estatal, a través del financista Ernesto Clarens, extrayendo un porcentaje del valor ofertado por la obra generalmente, entre un 3% y un 20%- o montos más concretos y relacionados con certificados de obra. Esa "comisión" luego era retirada en efectivo por Roberto Baratta -cuyo chofer, Oscar Centeno, anotaba todos los recorridos en sus cuadernos- y entregada en el departamento de Recoleta del matrimonio Kirchner, la Quinta de Olivos o la Casa Rosada. Así lo explicaron ante el fiscal Carlos Stornelli y el fallecido juez Bonadio, el ex secretario de Obras Públicas José López, el ex Presidente de la Cámara Argentina de la Construcción, Carlos Wagner, y el propio Clarens. ¿Quiénes pagaban las coimas? Empresarios vinculados a la Cámara de la Construcción. El listado de procesados y enviados a juicio oral incluye a Cristóbal López, Fabián de Sousa y Osvaldo de Sousa. A ellos se les atribuyen seis sobornos pagados a la Cristina Kirchner entre septiembre y noviembre de 2011 y desde febrero al 16 de agosto de 2012. Los pagos los hicieron a través de CPC SA, la firma constructora de los dueños del Grupo Indalo. En función de los hechos imputados los empresarios fueron citados a declaración indagatoria en el marco del juicio que lleva adelante el TOF 7 y la fiscal general, Fabiana León. Poco después de las 10 de la mañana, Cristóbal López pasó al estrado. Después de las preguntas de rigor y con papeles en su mano, el empresario informó que aceptaré preguntas después de que el señor Clarens haya declarado. En ese sentido indicó que este jueves iba a declarar sin aceptar preguntas. López empezó a leer los papeles que llevaba con él y expresó, esta causa es totalmente falsa y armada por el fiscal Stornelli y el juez Bonadio y me voy a referir a porqué digo que está armada. Recordó que Ernesto Clarens en su primera declaración dijo que no lo conocía a Cristóbal López porque tenía línea directa, pero menciona al Grupo Petersen, que pasaba por su oficina a entregar dinero, pero después se rectifica y dice que eso no fue así. En seis días modificó lo que había dicho, así saca al Grupo Petersen de la causa. Lo apretaron a Clarens para que cambie su declaración. Ante esa situación, relató el empresario que el 3 de septiembre de 2018, diez días después del primer acuerdo de colaboración, Ernesto Clarens aportó seis anexos a su confesión como arrepentido. A los hechos relatados, cuenta López que en enero de 2019 el financista volvió a declarar y cambió el nombre de una de las empresas ahí dijo que no era PTC sino que era CPC, esta última la constructora del Grupo Indalo. Para el ex inquilino de Cristina Kirchner, el juez Bonadio protegió al otro grupo empresarial y buscaron perjudicarlo a él. Así, justificó el empresario kirchnerista su aparición en la Causa Cuadernos, puntualmente en el tramo de la cartelización de la obra pública donde la confesión Clarens fue clave. Acá no hay justicia, es una causa armada doctores y el Tribunal sabe que es una causa armada, los únicos presos fuimos nosotros, dijo Cristóbal López, pero lo cierto es que su detención se ordenó en la causa Oil Combustibles, por orden del juez federal Julián Ercolini. Al continuar con su relato Yo me podía sentar con la Presidenta y decirle que me estaban pidiendo plata, pero nunca me pidió plata (José) López, relató el dueño de Indalo y dijo que a su empresa le pagaban a 180 días pero teníamos una propaganda enorme, decían que nos habíamos robado 8.000 millones de pesos entonces teníamos que ir presos. En el tramo final de su declaración indagatoria, Cristóbal López dijo que desde que se formularon las acusaciones pasaron siete años, el diez por ciento de la vida y Clarens dice que le pagué 14 millones de pesos, es un invento que nos metieron por la ventana y no sé cuántos años más voy a esperar para que me absuelvan. Haciendo cálculos propios, López dijo si lo llevo a dólares, con más de 3 millones de dólares al 3% que dice Clarens que es lo que se pagaba es como si CPC hubiera facturado en ocho meses 100 millones de dólares, ridículo doctor por donde se mire. Después aseguró no conocer a Ernesto Clarens nunca lo traté, no lo conozco ni a él ni a José López. Lo conocí en la cárcel y sólo lo vi dos veces en actos oficiales en la Casa Rosad,a hasta que lo tuve como compañero en la cárcel. Y enfatizó: No existe, esto no existe. Dijo ante el TOF 7 que agradecía sentirme escuchado por primera vez y espero que actúen en consecuencia. Sobre la firma Newsletter Clarín
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