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Parana » Informe Digital
Fecha: 22/04/2026 23:50
De la redacción de INFORME DIGITAL El Gobierno de Entre Ríos volvió a mover el tablero y convocó a gremios estatales y docentes a retomar la discusión paritaria la próxima semana, en un intento por encauzar el diálogo en medio de un clima todavía atravesado por desconfianzas. La cita llega después de un antecedente incómodo: la última convocatoria oficial, para debatir la reforma previsional, terminó con la salida de AGMER de la mesa. El llamado del Ejecutivo, que encabeza Rogelio Frigerio, busca reordenar la negociación salarial en un contexto de presión inflacionaria y reclamos acumulados. Pero, sobre todo, pone el foco en la reacción del principal sindicato docente, que ahora deberá definir si sostiene su postura de confrontación o vuelve a sentarse a negociar. La señal del Gobierno y la incógnita gremial La convocatoria fijó fechas concretas: el miércoles 6 de mayo a las 15 para los gremios estatales UPCN y ATE y el jueves 7, a la misma hora, para el sector docente, con AGMER, AMET, UDA y Sadop en la mesa. En términos formales, el Gobierno presenta la instancia como parte del diálogo institucional con los sindicatos. Sin embargo, el trasfondo es más político que administrativo. La relación con AGMER quedó dañada tras el portazo en la discusión previsional, un gesto que tensó al máximo el vínculo y expuso los límites del esquema de negociación que intenta sostener la gestión provincial. Ese antecedente reciente reconfigura la paritaria: ya no se trata solo de salarios, sino de autoridad política y capacidad de conducción. Para Frigerio, lograr que todos los gremios se sienten es una señal de control. Para AGMER, aceptar la convocatoria implica recalibrar su estrategia. Qué se juega en la próxima semana La próxima ronda de reuniones funcionará como termómetro. Si el gremio docente vuelve a la mesa, el Gobierno podrá mostrar una normalización del diálogo. Si decide endurecer su postura o repetir el gesto de ruptura, la negociación podría escalar hacia un conflicto mayor, con impacto directo en el calendario escolar y en la agenda política provincial. En ese escenario, la paritaria deja de ser un trámite habitual y se convierte en un test de poder. El Gobierno necesita cerrar acuerdos para ordenar las cuentas y evitar conflictos prolongados; los gremios, en especial AGMER, buscan no ceder terreno en un contexto que consideran adverso. La pregunta ya no es solo cuánto se discutirá en términos salariales, sino quién fija las condiciones del diálogo en Entre Ríos.
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