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Parana » AIM Digital
Fecha: 22/04/2026 21:22
El Emae del Indec mostró una caída interanual de 2,1 por ciento en febrero y un retroceso de 2,6% frente a enero en la medición desestacionalizada. La contracción se concentró en industria y comercio, dos ramas que arrastraron el resultado general, mientras el repunte vino de minería, agro y pesca. Los trabajadores llegaron a febrero de este año, dos años y dos meses después de la asunción presidencial de Javier Milei, con Luis Caputo al frente del Palacio de Hacienda, con una economía que vuelve a achicarse en dos de las actividades que ordenan buena parte de la vida laboral cotidiana: la industria y el comercio. El Estimador Mensual de Actividad Económica mostró una caída de 2,1 por ciento interanual y una baja de 2,6 por ciento respecto de enero en la serie desestacionalizada. En el acumulado del primer bimestre, la actividad quedó 0,2 por ciento por debajo de igual período de 2025. El dato tiene una traducción directa sobre el mundo del trabajo porque la caída no aparece repartida de manera uniforme. Industria manufacturera y comercio mayorista, minorista y reparaciones fueron las ramas que más empujaron hacia abajo al indicador general. La industria cayó 8,7 por ciento interanual y el comercio 7 por ciento, y entre ambas le restaron 2,2 puntos porcentuales a la variación del Emae de febrero. Ahí está el núcleo del resultado. El informe del Indec muestra que hubo ocho sectores con subas y siete con caídas, pero las mejoras no alcanzaron para compensar el peso de los rubros en baja. Eso explica por qué una economía con varias actividades en alza termina igual con resultado negativo: no todas las ramas pesan lo mismo en el nivel general. Del lado de las subas, el rebote vino sobre todo de actividades primarias y extractivas. Pesca creció 14,8 por ciento interanual, Explotación de minas y canteras avanzó 9,9 por ciento y Agricultura, ganadería, caza y silvicultura subió 8,4 por ciento. La minería fue la actividad de mayor incidencia positiva y, junto con el agro, aportó 0,8 puntos porcentuales a la variación interanual del Emae. La foto sectorial del gráfico de incidencias muestra mejor el problema. En febrero, además de la baja de industria y comercio, también cayeron construcción (-6 por ciento), hoteles y restaurantes (-4,2 por ciento), intermediación financiera (-0,3 por ciento), actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler (-0,5 por ciento) y administración pública y defensa; planes de seguridad social de afiliación obligatoria (-1,5 por ciento). En cambio, subieron electricidad, gas y agua (1 por ciento), transporte y comunicaciones (1 por ciento), enseñanza (0,9 por ciento), servicios sociales y de salud (0,1 por ciento) y otras actividades de servicios comunitarios, sociales y personales (6 por ciento). La caída de febrero corta el arranque de año que había mostrado enero, cuando el Emae había registrado una suba interanual de 1,7 por ciento. Con el dato nuevo, el acumulado del primer bimestre pasa a terreno negativo, con -0,2 por ciento frente al mismo tramo de 2025. En la serie desestacionalizada, además, el salto entre diciembre y enero había sido de 0,4 por ciento, pero febrero borró esa mejora con una contracción de 2,6 por ciento. La comparación con los últimos meses también marca un cambio de ritmo. Entre marzo y octubre de 2025, el Emae había mostrado variaciones interanuales positivas mes tras mes, con picos de 7,8 por ciento en abril, 6,3 por ciento en junio y 4,8 por ciento en septiembre. Luego llegó un -0,2 por ciento en noviembre, una recuperación a 3,3 por ciento en diciembre, el 1,7 por ciento de enero y ahora el retroceso de febrero. El movimiento deja una secuencia más inestable y con menos sostén en las ramas ligadas al mercado interno. Para los trabajadores, la señal de febrero es menos una discusión estadística que una foto de dónde se enfría la actividad. La caída se concentra en fábricas, talleres, comercios y servicios asociados a la circulación de bienes. El repunte, en cambio, aparece en ramas que no alcanzan por sí solas para compensar el peso de esos sectores en el total. El propio Indec subraya en su gráfico final que las mayores incidencias positivas fueron minería y agro, mientras las mayores incidencias negativas fueron industria y comercio. El informe no incluye datos de empleo, salarios ni ingresos de los hogares. Eso limita cualquier lectura cerrada sobre puestos de trabajo o poder adquisitivo. Pero sí deja un dato concreto: en febrero la economía retrocedió y lo hizo por el lado de dos actividades centrales para el movimiento diario del trabajo. Con un primer bimestre en rojo y una baja mensual fuerte en la serie desestacionalizada, la actividad vuelve a dar una señal de enfriamiento sobre ramas donde se juega una parte sustancial de la vida material de quienes viven de su trabajo. Datos clave Emae febrero 2026: -2,1 por ciento interanual. Variación desestacionalizada mensual: -2,6 por ciento respecto de enero. Acumulado enero-febrero 2026: -0,2 por ciento frente al mismo período de 2025. Sectores con subas: 8. Sectores con caídas: 7. Mayores subas interanuales: Pesca 14,8 por ciento, Explotación de minas y canteras 9,9 por ciento, Agricultura 8,4 por ciento. Mayores bajas interanuales: Industria manufacturera -8,7 por ciento, Comercio -7,0 por ciento, Construcción -6,0 por ciento, Hoteles y restaurantes -4,2 por ciento. Mayor incidencia positiva: Explotación de minas y canteras, seguida de Agricultura. Juntas aportaron 0,8 puntos porcentuales. Mayor incidencia negativa: Industria manufacturera y Comercio. Juntas restaron 2,2 puntos porcentuales. Serie original del Emae: 148,8 en enero y 138,2 en febrero. Serie desestacionalizada: 155,7 en enero y 151,7 en febrero. Próximo informe: estimación preliminar de marzo de 2026, 21 de mayo de 2026.
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