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  • Quebró la láctea SanCor: en la industria dicen que el destino de la empresa era una crónica de una muerte anunciada

    » La Nacion

    Fecha: 22/04/2026 17:37

    En el sector afirman que la salida de la cooperativa era previsible por su deterioro operativo y financiero; descartaron consecuencias negativas sobre el funcionamiento del sector - 6 minutos de lectura' Tras la decisión judicial que decretó la quiebra de la cooperativa láctea SanCor, referentes del sector aseguraron que la crisis era irreversible y que su salida no alterará el mercado porque la firma había perdido peso en la recepción de leche y en la comercialización. La quiebra de SanCor Cooperativas Unidas Limitadas, declarada este miércoles por la Justicia de Santa Fe, cerró formalmente uno de los capítulos más emblemáticos de la historia de la lechería argentina. En detalle, luego de que la propia cooperativa solicitara la quiebra la semana pasada tras reconocer que no podía revertir su situación en el marco del concurso preventivo, el juez Marcelo Gelcich, a cargo del Juzgado Civil y Comercial de la 4ª Nominación de Rafaela, dictó la quiebra de la empresa con sede en Sunchales. En la industria láctea la noticia fue recibida con resignación. Era una crónica de una muerte anunciada, resumieron altas fuentes de la industria consultadas por LA NACION, al describir la situación terminal en la que operaba la cooperativa desde hacía tiempo. Según explicaron, el funcionamiento de SanCor ya estaba seriamente comprometido, con problemas para acceder a materia prima, dificultades para sostener el abastecimiento y plantas con severas limitaciones operativas. No se entiende cómo en esa situación SanCor pudo seguir operando todo este tiempo porque, sin materia prima, con proveedores que no te están abasteciendo de nada, con plantas con la energía cortada, era muy difícil operar, señalaron. La pérdida de confianza de los productores fue, según las fuentes, uno de los factores determinantes en el desenlace. En una actividad donde la leche fresca define la continuidad diaria del negocio, dejar de recibir materia prima significa, en los hechos, perder la viabilidad operativa. En esta actividad, donde la principal materia prima es la leche, cuando el productor ya no confía y no te envía más leche, es muy complejo continuar en carrera, agregaron. Pese a la magnitud simbólica de la caída, en la industria descartaron un efecto contagio o un impacto estructural sobre el resto del negocio lácteo. Sostuvieron que hace tiempo SanCor había dejado de tener una participación relevante tanto en la compra de leche como en la comercialización de productos. En detalle, de los más de 4 millones de litros de leche que procesaba en sus mejores tiempos, terminó en los 300.000 litros: Para la actividad el hecho es totalmente irrelevante. En ese sentido, remarcaron que, aunque el sector atraviesa un escenario complejo y hay varias empresas con dificultades financieras, no se espera que la quiebra de SanCor provoque un desbalance en la industria. El sector lácteo tiene más de 600 empresas; es cierto que el 60% de la producción está en manos de 20 empresas, pero el resto son pymes que siguen funcionando, con dificultades, pero siguen funcionando, explicaron. Las fuentes reconocieron que en la actualidad hay compañías que están en dificultades, en concurso o en quiebra como ARSA, La Lácteo, Verónica y La Suipachense, pero que se trata de situaciones puntuales y no de una crisis sistémica. Por estas empresas complicadas no va a venir un efecto dominó de la industria láctea, definitivamente no, indicaron. Tras la quiebra, la expectativa ahora está puesta en el destino de los activos de SanCor. Se abrirá un proceso de liquidación en el que distintas plantas podrían ser adquiridas por terceros interesados. Va a haber una especie de desguace y puede haber interesados en comprar alguna planta, como la de Balnearia, la de Devoto u otras plantas del sur de Córdoba, señalaron. Además de las instalaciones, uno de los activos más valiosos sigue siendo la marca SanCor, que conserva reconocimiento y peso comercial a pesar de la crisis de la cooperativa. Habrá que ver qué sucede con la marca SanCor, que sigue siendo una marca de peso importante en el mercado, con un gran valor, destacaron. Para la industria, la quiebra ordena una situación que antes resultaba poco atractiva para potenciales compradores, debido a la incertidumbre sobre el volumen total de pasivos laborales, previsionales y financieros. Ahora va a ser más fácil que aparezcan candidatos para la compra porque no tienen que hacerse cargo de un pasivo que no se sabía dónde terminaba, explicaron. Respecto de las causas que llevaron al colapso, las fuentes describieron un proceso largo y multifactorial, con errores de gestión acumulados, decisiones políticas fallidas y una estructura que fue perdiendo competitividad. La debacle tiene carácter estructural, resumieron. Dentro de ese deterioro, mencionaron la relación entre SanCor y el gremio Atilra, a la que definieron como un vínculo promiscuo y perjudicial para la cooperativa y para el conjunto del sector. No obstante, aclararon que la responsabilidad no puede atribuirse exclusivamente al sindicato, ya que los problemas de fondo venían desde mucho antes y respondían también a decisiones empresarias y políticas. Entre los antecedentes más señalados aparece el acuerdo con Venezuela durante los primeros años del kirchnerismo cuando la cooperativa estuvo cerca de cerrar un acuerdo con Adecoagro. Sin embargo, la operación se frustró por decisión política. Fue el entonces presidente Néstor Kirchner quien ordenó parar todo y en su lugar impulsó un financiamiento desde Venezuela que gobernaba Hugo Chávez por US$80 millones. Como contraprestación, SanCor devolvería ese crédito con miles de toneladas de leche en polvo durante 15 años. La cooperativa envió el producto y cumplió. Después hubo un convenio de abastecimiento de SanCor a ese país, pero Venezuela no terminó de pagar: adeuda unos US$18 millones. Tuvo salvatajes por parte de los distintos gobiernos y de alguna manera fue tirando para adelante, recordaron las fuentes consultadas. Más allá del final, en la industria reconocieron el papel histórico que tuvo SanCor en el desarrollo de la lechería argentina, especialmente en infraestructura y modernización de la producción primaria. La lechería en su conjunto le debe a SanCor todo lo que son las políticas de desarrollo del sector primario, infraestructura en la región, caminos y equipos de frío en la década del 80, destacaron. Ese legado, sin embargo, contrasta con el desenlace actual de una empresa que llegó a ser símbolo del cooperativismo agroindustrial argentino. Lamentablemente, una empresa que fue emblema, insignia en nuestro país, por errores de gestión y de manejo, terminó como terminó, concluyeron.

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