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Parana » AIM Digital
Fecha: 22/04/2026 13:09
Con el descenso de las temperaturas, preparar los sistemas de calefacción del hogar se vuelve una tarea clave no solo para garantizar el confort, sino también para prevenir riesgos y optimizar el consumo energético. En esta nota de AIM algunos puntos a tener en cuenta. Especialistas recomiendan realizar una revisión integral antes de comenzar a utilizarlos de manera intensiva, ya que un equipo en mal estado puede generar fallas, aumentar el gasto y, en algunos casos, representar un peligro para la salud. Revisión y mantenimiento, el primer paso Antes de encender estufas o calefactores, es fundamental verificar su estado general. En el caso de equipos a gas, se aconseja realizar una revisión con un gasista matriculado para controlar conexiones, válvulas y posibles pérdidas. Además, es importante limpiar los artefactos, ya que la acumulación de polvo puede afectar su funcionamiento y generar olores desagradables al encenderlos. Ventilación: una medida clave Uno de los aspectos más importantes es asegurar una correcta ventilación de los ambientes. Aunque las bajas temperaturas invitan a mantener puertas y ventanas cerradas, renovar el aire es esencial para evitar la acumulación de monóxido de carbono. Se recomienda ventilar los espacios al menos unos minutos cada día, incluso en invierno. Controlar salidas de gases y tiraje En estufas a gas, verificar que los conductos de evacuación de gases estén en buen estado y sin obstrucciones es fundamental para evitar accidentes. Las rejillas de ventilación no deben bloquearse ni taparse. Uso responsable de artefactos eléctricos En el caso de calefactores eléctricos, es importante revisar cables, enchufes y evitar el uso de alargues en mal estado. También se aconseja no sobrecargar tomas eléctricas y mantener los equipos alejados de materiales inflamables. Pequeños hábitos que hacen la diferencia No dormir con estufas encendidas sin supervisión Mantener una temperatura ambiente moderada Utilizar burletes o cortinas para conservar el calor Apagar los equipos cuando no se utilizan Seguridad en el hogar Contar con detectores de monóxido de carbono es una medida preventiva cada vez más recomendada. Este gas es altamente peligroso, no tiene olor ni color, y puede provocar intoxicaciones graves. En definitiva, poner a punto la calefacción no solo mejora la eficiencia de los sistemas, sino que también protege la salud de quienes habitan el hogar durante los meses más fríos.
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