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Concepcion del Uruguay » La Calle
Fecha: 22/04/2026 09:14
El presidente Javier Milei pronunció en la Universidad de Bar-Ilan de Israel un discurso en el que afirmó que «con determinadas culturas no se puede convivir», en pleno conflicto bélico en Medio Oriente, lo que generó el repudio de exfuncionarios y académicos que advirtieron sobre el peligro de involucrar a la Argentina en una guerra ajena. El mandatario llegó a Israel el domingo, visitó el Muro de los Lamentos y se reunió con el primer ministro Benjamín Netanyahu. Durante la ceremonia en la que recibió un doctorado Honoris Causa de la Universidad Bar-Ilan, Milei calificó al marxismo como «satánico y opuesto al programa de Dios», sostuvo que Karl Marx «era satanista» y volvió a atacar la «justicia social» como una mirada «profundamente injusta». La casa de altos estudios que lo distinguió tiene entre sus exalumnos al extremista de derecha que asesinó al ex premier Yitzack Rabin en 1995. El Presidente fue acompañado por su hermana Karina, el canciller Pablo Quirno, el ministro de Justicia Juan Bautista Mahiques y el embajador argentino en Israel, Axel Wahnish. También se reunió con el presidente israelí Isaac Herzog, quien le entregó la «Medalla Presidencial de Honor» por su «compromiso con el Estado de Israel». «No representa nuestra historia» El excanciller y diputado Jorge Taiana advirtió que «Milei, una vez más, involucra de manera imprudente y temeraria a nuestro país en una guerra ajena y contraria a la vocación de paz de la mayoría del pueblo argentino». Sobre la frase presidencial acerca de que no se puede convivir con determinadas culturas, Taiana sostuvo que «no representa nuestra historia ni idiosincrasia, caracterizada por la convivencia intercultural y religiosa de nuestro pueblo. Argentina es reconocida en el mundo por tener una sociedad que se destaca por su respeto y tolerancia al otro». El filósofo Ricardo Forster fue más allá: «Milei es una copia de bajísimo nivel de otro personaje horrible de esta época, que es Donald Trump». Recordó que el mandatario estadounidense ya había pronunciado una frase «escalofriante» cuando amenazó con «destruir una civilización» en referencia a Irán. «Milei, que lo copia en todo y lo hace mal porque es bruto, porque es de baja estofa, repitió lo mismo en Israel», afirmó. Forster subrayó que el Presidente pronunció esas palabras junto a Netanyahu, «que está ejerciendo un tipo de violencia casi exterminadora hacia otro pueblo, que son los palestinos». Y planteó un interrogante inquietante: «¿Quiénes son ellos en el caso de la Argentina? ¿Serán los que piensan distinto? ¿Los que son de izquierda? ¿Los que defienden un Estado presente?». Un discurso «vago y conceptualmente impreciso» El sociólogo especializado en política internacional Gabriel Puricelli cuestionó la intervención de Milei por «vaga y conceptualmente imprecisa». «Como es habitual, es claro que está intentando congraciarse con su auditorio, usando un nosotros que no es la República Argentina, sino él y quienes deciden celebrarlo con un reconocimiento», afirmó. Puricelli señaló que el concepto de «judeocristiano» utilizado por el Presidente «pretende el borramiento histórico del antisemitismo occidental, una historia que abarca desde la expulsión y la conversión forzada de los judíos de la península ibérica bajo los Reyes Católicos hasta el Holocausto. La superficialidad, en este caso, resulta atrozmente insultante para los judíos». El antropólogo Gerardo Halpern calificó las palabras presidenciales como «un disparate propio de un razonamiento colonial, incluso racialista». Cuestionó a Milei por «atribuirse la potestad de la vida y la muerte, por señalar al otro como amenaza a la que se debe eliminar». «Determinar que hay culturas con las que no se puede convivir es hacer de la alteridad una cosa y, con esa cosa, un objeto que debe ser desechado, expulsado, excluido», explicó. Halpern advirtió que «la ultraderecha siempre se recuesta sobre la construcción de un otro abyecto» y recordó que «salvo los mesianismos del siglo XX, hay que volver al siglo XIX para encontrar los fundamentos biologicistas que hay en las repudiables palabras del presidente». Milei culminará su visita a Israel con la participación en la Ceremonia por el 78vo Día de la Independencia de ese país, donde encenderá una de las antorchas, convirtiéndose en el primer líder extranjero en recibir ese honor.
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