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  • Un gran cacho de cultura

    » Clarin

    Fecha: 21/04/2026 21:36

    Que Adorni. Que la AFA. Que la guerra. Que los tiroteos (o las amenazas de) en las escuelas. Que la inflación, la interna y los tuits agraviantes del Presidente. Las preocupaciones nos rodean. Estamos sitiados. Por eso, cuando suceden cosas como las de esta semana, vale la pena levantar la cabeza y salir un rato de la urgencia: desde este jueves y hasta el domingo convivirán en Buenos Aires la Feria del Libro y el Bafici. Ambos acontecimientos comparten algunas características que los destacan en el calendario anual. Para empezar, la tradición. La Feria del Libro -que se instala hasta el 11 de mayo en La Rural- celebra nada menos que 50 ediciones. El Bafici, que arrancó el miércoles 15 en una decena de sedes, va por su número 27. Son muchos años para los dos, especialmente en un país donde todo dura nada. Por otro lado, su popularidad. Se calcula que pisarán La Rural alrededor de un millón de personas. Es un montón, si se piensa que el espectáculo en cuestión consiste en stands llenos de libros, debates sobre libros, presentaciones de libros, ciclos de lectura (de libros) y la presencia de escritores (de libros). Muy interesante, pero libros al fin. Lo del festival del cine independiente es más modesto, pero para el rubro no deja de ser impactante. El año pasado, en sus 12 días, acumuló 100.000 espectadores, número que va camino a repetirse en esta edición. Serán, al final, casi 700 funciones en las que se exhibirán 327 películas (entre cortos y largos) de 44 países. Y más allá de algunas ficciones o documentales que arriban con cierta fama, la mayor parte es obra de ilustres desconocidos. Muchas veces, para el espectador promedio, sacar una entrada se convierte en un acto de fe. Probablemente, también en eso -en el descubrimiento o la sorpresa- esté parte de la gracia. La Feria del Libro, un clásico en sí mismo, promete superarse en esta edición. De arranque, vienen dos Premio Nobel de Literatura, el sudafricano J.M. Coetzee y el chino Mo Yan. Aseguran más de mil actividades, una apertura para 2.500 personas en la pista central de La Rural y un pabellón exclusivo para el aniversario. Todo sugiere que esta vuelta la fiesta será en paz, y que aquellas cancelaciones de antaño, provocadas por los intolerantes de siempre, quedaron en el pasado. Con Perú -justo la patria de Vargas Llosa, tal vez la víctima más famosa de los enemigos de la pluralidad- como país invitado, se destaca la presencia de otros grandes escritores, como el cubano Leonardo Padura, el colombiano Héctor Abad Faciolince, la chilena Nona Fernández, el hondureño Horacio Castellanos Moya o el mexicano Daniel Saldaña París. Y las argentinas Selva Almada, Gabriela Cabezón Cámara y Leila Guerriero, quienes tendrán un diálogo, moderado por María O'Donnell, en la apertura. Es cierto: en el Bafici uno puede toparse con alguna(s) peli(s) cuyo único aporte a la humanidad podría ser, en verdad, hacer las veces de imbatible somnífero; así como en la Feria del Libro hay obras que no valen siquiera la tinta invertida en imprimirlas, páginas que en el prólogo deberían pedir perdón anticipado por el dolor de ojos. Pero en ambos prestigiosos espacios también se multiplican maravillas. Poco hay en el mundo más placentero -en el sentido más amplio de la palabra- que ver una buena película o leer un gran libro. A gozar, pues. Sobre la firma Newsletter Clarín

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