21/04/2026 23:20
21/04/2026 23:20
21/04/2026 23:20
21/04/2026 23:20
21/04/2026 23:20
21/04/2026 23:20
21/04/2026 23:20
21/04/2026 23:20
21/04/2026 23:16
21/04/2026 23:11
Parana » AnalisisDigital
Fecha: 21/04/2026 21:36
Alicia Barrios, Gabriel Romanelli, Eduardo Valdés y Virginia Bonard saludando a su amigo Francisco. Gabriel Michi Fue el argentino más importante de la Historia. O el más influyente. O el más poderoso. O el más querido. O el que llegó más lejos. Todo depende de quién lo diga. Pero, lo que es indiscutible es que el Papa Francisco, el primer Sumo Pontífice del continente americano, se convirtió en un emblema global inolvidable. Ineludible. Imprescindible. Y que devolvió a la Iglesia Católica un apoyo inconmensurable de millones de fieles que se había alejado, además de conquistar a nuevos creyentes con su mensaje de humildad, misericordia y paz. Un ejemplo mundial que falleció hace exactamente un año, el 21 de abril de 2026, pero cuyo recuerdo jamás desaparecerá. En ese contexto, MundoNews le pidió a cuatro amigos de Jorge Bergoglio, que describan cuál fue el mayor legado que dejó el papado de Francisco y qué diría hoy frente a la difícil coyuntura de la actualidad. Además de narrar alguna anécdota que lo una a ese hombre que llegó a lo más alto de este culto que reúne a más de 1.200 millones de fieles. El testimonio del cura argentino (en Gaza) Gabriel Romanelli, el dirigente político Eduardo Valdés y las periodistas Alicia Barrios y Virginia Bonard. El caso del sacerdote Gabriel Romanelli es muy especial porque es quien está al frente de la única parroquia católica en la castigada Franja de Gaza. Allí, todas las noches en medio de la guerra y de los bombardeos israelíes (que incluso impactaron en su iglesia, matando a algunos fieles e incluso hiriéndole a él), Romanelli recibía el llamado del Papa Francisco para saber cómo estaban las cosas en ese lugar. El jefe de la Iglesia Católica mundial hizo eso incluso estando internado en el hospital Gemelli. Hoy Romanelli -integrante de la Congregación del Instituto del Verbo Encarnado) le dijo a MundoNews: a mi modo de ver el legado de Francisco tuvo que ver también con esa actitud de perseverar en la propia vocación, en el servicio de Dios y del prójimo, hasta el final. Con un estado de salud muy grave, siguió hasta el final queriendo salir para tener contacto con la gente, mandando mensajes... Y el hecho de preocuparse por todas las realidades, por el más pequeño y el más grande, porque todos son hijos de Dios; por el que tiene una buena posición económica y el pobre. Pero particularmente viendo esas situaciones donde el ser humano sufre más: el que está abandonado, el que está enfermo, el anciano, los heridos, los que están privados de de un hogar, o de comida. Por ello, Romanelli agrega: Creo que Francisco es un ejemplo para que cada uno en la misión que tenga, persevere hasta el final. Y hacer bien, incluso si parece que es algo que no tiene importancia, algo diminuto, tiene mucha importancia delante de Dios y de la Humanidad. Desde Gaza, el padre Gabriel describe sobre aquellos llamados de Francisco: En ese contexto, también creo que se entiende su deseo, su celo apostólico, en el hecho de estar en contacto con nosotros, siendo una realidad tan pequeña, como la de esta parroquia de la Sagrada Familia de Gaza. Pero justamente dando ese signo de deseo de paz verdadera, de paz justa para todos, para Palestina, para Israel, preocupándose de cuánto sufrimiento de los niños de Gaza, de la cantidad de gente que murió aquí, de gente que perdió todo, que no tenía nada, clamando y tratando de ayudar a todas las realidades muy difíciles. Creo que es un gran legado en eso, todo eso. Según Romanelli, Francisco tenía ese don de tratar de sacar cosas positivas, de hacer incluso reír. Ciertamente se compadecía y sufría mucho, tantas veces que siempre nos llamó, y muchas de las veces nos llamó, la situación era gravísima. Pero siempre dándonos ánimo. Y lo grafica así: cuando empezaba a preguntar si la situación estaba un poco más tranquila, consultaba qué comieron, qué le dieron de comer.. entonces empezaba a preguntar qué era la comida, cómo se la arreglaron, poniendo un buen espíritu, tratando de consolar, de mostrarse cercano a todos. El sacerdote argentino en Gaza recuerda que en esos llamados, el Papa les agradecía a ellos. Nos agradecía todo el bien que se pudo hacer en nombre de la Iglesia a decenas de miles de familias, Y nos daba ánimo para que sigamos adelante, para que cuidemos a los niños, para que ayudemos a todos. Cuando le contábamos lo que se hacía, estaba sumamente agradecido, impresionado, por cómo se las ingeniaban también aquí para tratar de hacer el bien. La periodista Alicia Barrios, que estableció una gran amistad con Jorge Bergoglio desde que era Arzobispo de Buenos Aires. La autora del libro Mi amigo, el padre Jorge señaló a MundoNews; El principal legado de Francisco fue la inclusión. Una inclusión donde estemos todos yendo para el mismo lado. La Iglesia pobre para los pobres. El amor al otro. El desprejuicio de quererse, de sentarse en la misma mesa con los pobres, de abrir las puertas de par en par de su corazón y de todos. Y la paz; la paz es algo muy importante para él. Estaba muy preocupado por las guerras.. Y, en ese plano, lo vincula con este doloroso presente: Francisco ya se veía venir todo esto. Lo veía anunciando. Estaba muy preocupado y era una voz que se oía. Luchó mucho por ubicar al Vaticano otra vez en la primera línea. No nos olvidemos que el Vaticano había tenido 5 años de un Papa como Wojtya que estaba muy enfermo y que empezaron a dominar las mafias, con las que no pudo Benedicto y por eso renunció. Francisco se hizo cargo de todo sin quejarse de la herencia recibida y salió adelante; ubicó al Vaticano en primer plano, entre una de las jefaturas más importantes del mundo. Él fue el líder espiritual de todos por excelencia. Analiza Alicia Barrios: ¿Qué podría pensar en este momento de la Argentina? ¿Y a ustedes qué les parece? ¿Qué les peguen a los viejos? ¿El genocidio que hay en los hospitales con los enfermos? ¿Con las criaturas? ¿Con los viejos? ¿La exclusión? Una sociedad que se achica, que se enferma cada día más. Esto es lo que él pensaría. Pero falta su voz, porque su voz se escuchaba. Él tenía una voz que tenía una presencia tremenda y, en este momento, en medio de estas guerras y de tanta locura, se necesita su cordura, su humildad y su fortaleza. Francisco era una persona que se imponía; Francisco se fue caminando a la Embajada de Rusia cuando empezó la guerra (con Ucrania). Tuvo una gran participación en ese contexto. Y en este momento lo hubiera tenido también. Pero ya lo venía advirtiendo que esto iba a pasar Virginia Bonard trabajó codo a codo con Jorge Bergoglio en Buenos Aires y, desde allí, construyeron un vínculo de afecto muy cercano y, de hecho, fue la que le entregó el primer mate que recibió siendo Sumo Pontífice. La periodista y escritora -que escribió el libro Nuestra Fe es revolucionaria, donde retrata el pensamiento del cura que desde el fin del mundo llegó a liderar la Iglesia Católica- explicó a MundoNews: Creo que el principal legado que dejó el Papa Francisco para el Mundo es que puso el foco en los pobres. La mitad de la Humanidad vive tan distinto a la otra mitad, que él puso en un primer plano los pobres. Creo que ese es su mayor legado. Desde su propia persona (que la puso en juego por supuesto en esto) con todas sus encíclicas, sus mensajes y su presencia en tantas partes del mundo... Viajó a lugares donde realmente la situación era de máxima pobreza. Bonard repite que ella cree que ese fue su mayor legado porque con ello logró que la Humanidad mire a los pobres y trate de darles dignidad y generar estas opciones que claramente los pobres no tienen para elegir lo que quieran estudiar, lo que quieran comer, cómo quieran vivir y, sobre todo, evangélicamente sentarlos a la misma mesa. No como una cuestión de beneficencia sino con esta cuestión del reparto equitativo de los bienes que tenemos en este Mundo. Ese sería el gran legado de Francisco que yo veo. Consultada sobre cómo su querido amigo, el Papa Francisco, vería la situación actual de la Argentina, Bonard plantea: creo que él nos dejó una pequeña semillita. Estamos viviendo tiempos realmente de mucha violencia de todo tipo, física, verbal, gestual, simbólica, explícita. Y creo que él cuando lo saludó a nuestro presidente (Javier Milei), fue uno de los últimos gestos tan fuertes. Él perdonó. Entonces, creo que él hoy miraría con ojos de perdón todo lo que está pasando; creo que jamás cortaría el diálogo, aun siendo tan diferentes los puntos de vista, las maneras de vivir, las prédicas, los ejemplos, los testimonios. Creo que miraría a la Argentina con perdón. Y agrega: pensando en León XIV, él levanta el guante y pide una comunicación desarmada y desarmante y vidas desarmadas y desarmantes. Creo que eso es haber tomado el guante de Francisco y llevarlo a la pluma del Papa actual. Es un montón. Esta mujer, que fue la que le entregó el primer mate a Francisco ya siendo Sumo Pontífice -apenas tres días después de haber sido elegido- sostiene: Creo que el Papa miraría el mundo con mucho perdón, con mucha misericordia. Quizás cueste entenderlo desde nuestra óptica tan humana, tan de a pie, pero Francisco es Francisco, Francisco fue Francisco, y su testimonio sería ese. Y agrega, con respecto a la situación en el Mundo y cómo lo podría ver Francisco: si analizamos los viajes que hizo fue a muchos lugares que eran realmente hostiles y él sabía que se iba a prestar a múltiples interpretaciones, e iban a aparecer cosas que realmente hasta lo iban a perjudicar o se le iban a venir en contra. Pero creo que nunca se hubiera callado. Su mirada está en total coincidencia con el Papa actual. Cuando Francisco tuvo oportunidad de intervenir en distintos foros internacionales, su voz fue escuchada. Él predicó la paz, el diálogo, sentarse, hablar, sentarse, hablar, sentarse, hablar. Es un montón, eso es un montón. Su mirada por el mundo de hoy iría por ahí. Bonard apunta, con mucha lucidez y un exquisito análisis: Creo que Francisco también utilizaría la herramienta de la política como forma de diálogo, como forma de unión y no como se está utilizando en estos tiempos con estos liderazgos tan endebles, tan de barro, tan bizarros. Porque realmente tenemos liderazgos bizarros, que no lo son y que sólo se trata de personas que en este momento están ocupando un cargo O sea, no son liderazgos auténticos, realmente genuinos. En cambio, en tiempos de Francisco, podía entrar en diálogo con una Ángela Merkel, por ejemplo, o con organizaciones internacionales que todavía tenían un valor, un peso especial. Hoy por hoy sabemos que hay organismos internacionales que no cortan ni pinchan y no están invitados a la mesa del pensamiento de la realidad global. Y concluye, relacionando con en escenario actual: el conflicto de Medio Oriente actual es un ejemplo más que evidente de la decadencia de esas instituciones o de esos organismos. Creo que Francisco nunca hubiera estado ausente de esa conversación y quizás -con esa chispa de creatividad en la política que tenía él, con esa capacidad de sorpresa porque era un jugador distinto y tenía un gran liderazgo mundial que hacía que fuera escuchado por muchos líderes- quizás nos hubiera sorprendido con alguna gambeta, con alguna rabona o con alguna chilena en busca de la paz. Quiero pensarlo, quiero imaginarlo, me lo imagino. Por su parte, el diputado Eduardo Valdés, quien también entabló una entrañable amistad con Francisco, le dijo a MundoNews: Hay muchos legados que deja Francisco. Uno, esa interreligiosidad y ese ecumenismo que practicó desde la Diócesis de Buenos Aires, cuando celebró una ceremonia con el rabino Abraham Skorka, el mismo día de la conmemoración de la 'Noche de los Cristales Rotos' en Berlín. Fue la primera vez que en una iglesia católica se llevaba el repudio sobre ese hecho. Y eso que hizo que se entrevistara con el presidente Simón Pérez en Israel y también viajó a Palestina para reunirse con Mahmud Abbas. Se encontró con ellos dos juntos en el Vaticano.... Y, también, se encontró con el mayor de los ayatolas chií y firmó una gran declaración con la máxima autoridad sunita del mundo. Según Valdés, Francisco decía que ninguna religión está hecha para que se maten unos contra otros. Para mí, el principal legado de él es ser el sumo de los pontífices, el mayor constructor de puentes y destructor de muros. Y agrega: Fue quien caminó en Ciudad Juárez hasta la frontera de México con los 'espaldas mojadas' para rezar una misa en la frontera estadounidense mexicana y evitó que se construyera el muro que quería Donald Trump. Con una jornada mundial de oración, paró la invasión a Siria que Barack Obama quería hacer. Paz, paz, paz, paz. Eso es el legado de Francisco. Valdés, ex embajador argentino ante el Vaticano, sostiene: Frente a esta situación de Argentina, creo que Francisco realmente anunció que este sistema producía la cultura del descarte. Y está claro que en la Argentina y en algunos sectores en otros lugares del mundo que practican la misma cultura libertaria, descartan a los viejos, a las personas con discapacidad, a los jóvenes del primer trabajo... Frente a eso, Francisco diría que practiquemos la cultura del encuentro. Eso es lo que hoy analizaría Francisco en la Argentina y en el Mundo.: cultura del encuentro frente a cultura del descarte.
Ver noticia original