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  • Francisco, el argentino eterno: la misa en Luján, las historias de fe y el eco de un Papa que nunca se fue

    Buenos Aires » Infobae

    Fecha: 21/04/2026 19:43

    Cuando parece que ya no cabe nadie más dentro de la gigantesca Basílica de Luján, algunos fieles más pasan por el detector portátil de metales que manipula la Policía Federal y entra al templo en el que los arzobispos de toda la Argentina ofician una misa para celebrar y recordar al papa Francisco. Es que hoy se cumple un año de la muerte del Sumo Pontífice argentino, elegido en 2013 tras la dimisión histórica de Benedicto XVI. Este martes, Luján es la sede central de los homenajes al sacerdote más importante de la historia argentina, el único Papa latinoamericano. Aquí no solo hay autoridades religiosas y políticas, sino también cientos de católicos que cantarán, aplaudirán, rezarán y se conmoverán cada vez que haga falta. En la nave central, a los costados, al fondo de esta basílica, están los fieles que llegaron en auto, en micro o hasta caminando. Algunos integran familias lujanenses: los chicos salieron de la escuela y vinieron todos juntos a misa. Otros viajaron desde La Plata, Moreno, La Matanza. Lo dicen sus remeras y sus banderas, muchas de ellas de los Hogares de Cristo, instituciones especializadas en acompañar a jóvenes vulnerables que transitan adicciones. La foto de Jorge Mario Bergoglio ya investido Papa está estampada en varias de esas banderas: sonríe, sostiene alguna bandera argentina, juguetea con alguna paloma que se le escapa y de fondo se asoma la cúpula de la Basílica de San Pedro. Arturo, en cambio, tiene tatuado en un brazo otra versión de Francisco: luce su sotana papal y muestra una bandera de San Lorenzo de Almagro. Yo también soy cuervo, dice Arturo, quien vive y trabaja en uno de los hogares que acompañan a jóvenes de Paso del Rey. Vine porque a mí me hizo muy bien acercarme a la religión para alejarme de la droga. En el hogar muchas veces nos hicieron escuchar las palabras de Francisco y creo que muchas veces pensó en los jóvenes, cuenta el hincha del Ciclón. Victoria es voluntaria de una delegación de Cáritas que llego desde La Plata. Queríamos estar en este homenaje. Es el argentino más importante de la historia y está en nuestras manos poder mantenerlo vivo a través de estas celebraciones y escuchando todo lo que dijo. Muchos de nuestros voluntarios se pidieron el día o algunas horas en el trabajo para poder venir, y es muy lindo ver que hay mucha gente hoy en la Basílica para recordar a Francisco, dice. Pablo llora. Llora parado, llora cuando se arrodilla, llora cuando habla alguno de los arzobispos, llora cuando canta algunas de las canciones que encabeza el coro de esta misa. Se seca los ojos con la manga de la camisa y sigue llorando. Estoy muy conmovido. Tener un Papa argentino fue una cosa que no sé si llegamos a dimensionar. Siempre fantaseo con cómo hubiera sido si Francisco viajaba a nuestro país siendo Papa, una locura. Me apena que no se haya dado, pero yo tuve la suerte de viajar a Roma y estar en una misa en la Plaza del Vaticano. Ese día también lloré mucho, fue muy emocionante como católico y como argentino, se acuerda quien tiene 54 años y coordina un grupo misionero de adolescentes de La Boca y Pompeya. Mariano y Luis salieron a las siete de la mañana de González Catán. Tomaron un colectivo hasta Morón, un tren hasta Moreno y, finalmente, otro hasta Luján. Los dos viven en uno de los Hogares de Cristo y se suman a un canto que rebota contra las paredes de este gran templo y rompe con toda la liturgia: La vida como viene vamos a recibirla, y darle la fe, la esperanza, la fuerza para vivir al que nos necesite. No es parte del cancionero religioso, pero sí de las costumbres de quienes se recuperan en los hogares presentes en 23 provincias de la Argentina. Desde el altar, uno de los arzobispos sostiene: Se habló mucho de que Francisco no viajó a la Argentina durante su papado. Lo cierto es que nunca se fue del todo de su patria. Fue un interlocutor constante de la Argentina y siempre estuvo atento a los argentinos y a su Iglesia. Alguien grita ¡Viva Francisco! y toda la basílica aplaude en esta misa que por momentos cumple con todos los protocolos y por otros, con ninguno. El homenaje se palpa en la ropa, en los tatuajes, en las banderas y también en las canciones que, espontáneamente, cantan algunas de las agrupaciones que viajaron en micro, en tren o en colectivo hasta esta ceremonia. Afuera de la Basílica, una especie de estatua inspirada en Francisco sirve para la selfie del día y algunos de los grupos peregrinos hacen sonar sus bombos justo antes y después de la celebración religiosa. Muy cerca de la puerta principal, una placa de mármol avisa que la Basílica de Luján fue el primer lugar de la Argentina en el que rezó un heredero de San Pedro: es un recordatorio de la visita que hizo a este enorme templo el papa Juan Pablo II en 1982. Muchas otras veces rezó aquí otro heredero de San Pedro, pero ni él, ni la Argentina, ni el mundo entero sabían que el destino le tenía deparado ser Sumo Pontífice. Era Jorge Mario Bergoglio, quien viajó con su valija y sus zapatos gastados a un cónclave en el que no tenía la esperanza de ser elegido: creía que su última oportunidad había sido cuando la Iglesia finalmente eligió a Benedicto XVI, su antecesor. Pero en marzo de 2013, ese viaje a Roma fue el definitivo. Nunca volvió. Te extrañamos, no te olvidamos, escribe Luisa, una mujer de 83 años que vive en Virreyes, La Matanza. Deja su mensaje en uno de los libros en los que los visitantes de esta iglesia dedicada a la Virgen de Luján pueden escribir. Pone, antes de darle la birome a quien la sigue en la fila, Francisco argentino y eterno. Habla de ese hombre que se fue al Vaticano sin saber que iba a convertirse en Papa pero que, dicen y sienten tantas personas este martes en esta misa que lo homenajea, nunca terminó de irse de su tierra. Yo nunca me voy a olvidar de que vi a un hombre de mi patria ser la persona más importante de mi iglesia, se conmueve Luisa. Se persigna, se toma del brazo de su hija y baja las escalinatas de este templo en el que este martes, tal como él pedía insistentemente, todos rezaron por Francisco.

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