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Parana » Ahora
Fecha: 21/04/2026 17:21
Dos ex empleados de la empresa FADEMI, radicada en Larroque, irán a juicio oral y público acusados de amenazas agravadas, luego de haber dejado un paquete con dos balas y la inscripción Familia Fademi frente a la casa de una de las dueñas de la firma. La causa avanzó tras una investigación judicial que permitió identificar a los sospechosos a partir de imágenes captadas por una cámara de seguridad. Los imputados son Mauricio Javier Taffarel y Cristhian Aurelio Taffarel, quienes serán juzgados entre el 20 y el 22 de octubre próximos, según dispuso la Oficina de Gestión de Audiencias de los tribunales de Gualeguay. Ambos estuvieron detenidos en enero de 2025, aunque luego recuperaron la libertad mientras continuó el trámite de la causa. Cómo fue la amenaza La causa se enmarca en un conflicto gremial y laboral que escaló durante 2024 en la empresa familiar, dedicada a la fabricación de baterías para vehículos. El enfrentamiento se originó tras un reclamo salarial impulsado por el Sindicato de Trabajadores Químicos y Petroquímicos de Zárate-Campana, que derivó en medidas de fuerza, bloqueos y despidos. De acuerdo con la investigación, durante el transcurs del conflicto, una noche, uno de los acusados descendió de un auto y dejó el paquete intimidatorio en la puerta de una vivienda de Gualeguay donde viven María Silvia de Miguel, de 66 años, y María Laura Díaz de Miguel, de 39, la primera directiva de la empresa y la segunda personal jerárquico, El hecho quedó registrado en una cámara ubicada en el frente del domicilio y las imágenes permitieron observar tanto la maniobra como la patente del vehículo utilizado. Ese dato resultó clave para avanzar en la identificación de los involucrados. Las protestas comenzaron en junio de 2024, cuando el gremio exigió un incremento salarial que la firma consideró imposible de afrontar. Desde entonces hubo asambleas, quite de colaboración, reducción drástica de la producción y finalmente un bloqueo total de la planta, que afectó el normal funcionamiento de la pyme y provocó fuertes pérdidas económicas. Además del episodio del paquete con balas, la empresa denunció otros hechos intimidatorios. Entre ellos, la circulación por WhatsApp de un sticker atribuido a un dirigente sindical en el que aparecía con las cabezas ensangrentadas de dos propietarios de FADEMI, como si hubieran sido degollados. También se reportaron pintadas en viviendas, bombas de estruendo y la irrupción de activistas durante una reunión familiar. La tensión se profundizó aún más con el despido de trabajadores y la posterior orden judicial de reincorporación dictada por la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo en enero de 2025. Ahora, la causa por amenazas agravadas sumará un nuevo capítulo cuando los dos acusados enfrenten el juicio oral previsto para octubre.
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