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Concordia » Diario Junio
Fecha: 21/04/2026 16:01
(Creemos que) por el bien de todos, primero los pobres, la prosperidad compartida, y entendemos la libertad de una manera distinta: la libertad con bienestar, porque si no hay libertad de expresión, de reunión, no se puede hablar de libertad. Cuando no hay acceso a la educación, ¿cuál libertad?, advirtió y concluyó: Al final (los de izquierda) somos gobiernos del pueblo. La derecha son los gobiernos de las élites. Son dos proyectos. Claudia Sheinbaum rechazó intervención militar en Cuba y propuso programa de reforestación Sheinbaum aseguró que México «ha sabido sostener sus principios incluso en soledad» y «que alzó la voz contra el bloqueo a Cuba en 1962 cuando otros guardaron silencio». «Hasta la fecha creemos, hablando de esa pequeña isla del Caribe, que ningún pueblo es pequeño, sino grande y estoico cuando defiende su soberanía y el derecho a la vida plena», añadió. La presidenta mexicana también recuperó una propuesta ya planteada en el G20 de «destinar el 10 % del gasto mundial en armamento, que asciende a miles de millones de dólares, para impulsar un programa global que permita a millones de personas reforestar millones de hectáreas cada año». «En vez de sembrar guerra, sembremos paz, sembremos vida», añadió. En un discurso en el que destacó con orgullo algunos hitos de la historia mexicana, entre ellos la elección en 2024 de la primera mujer presidenta, Sheibaum destacó que los principios constitucionales de México en política exterior hoy «están más vivos que nunca» en el escenario mundial. Entre ellos citó el respeto a la autodeterminación de los pueblos, la no intervención, la solución pacífica de controversias, el rechazo al uso de la fuerza, la igualdad jurídica de los estados y la lucha permanente por la paz. La mandataria cuestionó una libertad que suponga someterse a «intereses externos» o «convertir a las naciones en colonias modernas» y defendió que la libertad «es palabra vacía si no la acompaña justicia social, la soberanía y la dignidad de los pueblos«. (c) Agencia EFE Y LULA Luiz Inácio Lula da Silva conmovió en su discurso de cierre, en el que llamó a las fuerzas progresistas a asumir el desafío que impone el extremismo de derecha. «Nuestro papel es señalar a los verdaderos culpables: un puñado de multimillonarios concentra la mayor parte de la riqueza mundial», afirmó Lula, y sentenció: «La desigualdad no es un hecho, es una elección política». Y continuó Quería comenzar mi intervención felicitando al presidente Pedro Sánchez por la organización extraordinaria de un evento progresista que intenta mostrar al mundo que la democracia no ha muerto, que intenta mostrar al mundo que nadie tiene que tener vergüenza de ser progresista o de ser de izquierda, nadie tiene que tener miedo en el mundo democrático de ser lo que es, de decir lo que necesita decir, siempre que se respeten las reglas del juego democrático establecidas por la propia sociedad. Mi elogio, mi querido Pedro, es por el hecho de que hayas tenido el coraje de no permitir que los aviones de guerra de Estados Unidos salieran de aquí para atacar a Irán. Lo que estamos haciendo aquí es el comienzo de un movimiento que tiene que actuar todos los días, durante toda la semana, todo el mes y durante los 365 días del año para que restablezcamos lo más sagrado en el mundo, que es la democracia y el multilateralismo. Estoy frente a 5000 personas que se identifican como progresistas. Desde siempre, la política se dividió en dos campos: de un lado, aquellos que creen que los intereses del individuo se sobreponen a los de la colectividad, y del otro, los que creen que el bienestar de cada uno depende de garantizar una vida digna y decente para todos. El campo progresista logró avanzar en la agenda de derechos. La situación de los trabajadores, de las mujeres, de las personas negras y de muchas minorías es mejor hoy de lo que fue en el pasado. No es coincidencia que la reacción de las fuerzas reaccionarias haya venido de forma tan violenta, con la misoginia, el racismo y el discurso de odio. Pero el progresismo no logró superar el pensamiento económico dominante. El proyecto neoliberal prometió prosperidad y entregó hambre, desigualdad e inseguridad. Provocó crisis tras crisis. Aun así, sucumbimos a la ortodoxia. Hemos sido gestores de las miserias del neoliberalismo. Gobiernos de izquierda ganan elecciones con discurso de izquierda y practican austeridad, renuncian a políticas públicas en nombre de la gobernabilidad. Nos convertimos en el sistema. Por eso no sorprende que ahora el otro lado se presente como antisistema. El primer mandamiento para los progresistas tiene que ser la coherencia. No podemos ser elegidos con un programa para implementar otro. No podemos traicionar la confianza del pueblo. Aunque buena parte de la población no se vea como progresista, quiere lo que proponemos: quiere comer, comer bien, vivir bien, educación de calidad, hospitales de calidad, una política climática seria y responsable, una política ambiental muy firme. Quiere un mundo limpio y saludable, un trabajo digno con jornada equilibrada, un salario que permita una vida confortable. La extrema derecha supo capitalizar el malestar de las promesas incumplidas del neoliberalismo, la frustración de las personas, inventando mentiras y más mentiras, hablando contra las mujeres, contra los negros, contra la población LGBT, contra los inmigrantes. Es decir, las personas más necesitadas pasan a ser víctimas del discurso de odio que estas personas promueven. Y PETRO El mandatario colombiano se refirió al sentido de esta Cumbre y precisó: Yo creo que es una cumbre por una alternativa en el mundo, por, no contra. Se trata de una especie de faro que en medio de la confusión y de la equivocación y el desorden global, peligroso para toda la humanidad, coloca una línea, una especie de flecha que sigue un rumbo, el rumbo de la vida, no el rumbo de la muerte. El jefe de Estado intervino en la cita internacional con una alerta contundente: Tanto la agresión a Irán como la extensión de la guerra a todo el Medio Oriente es uno de los peores pasos dados por gobierno alguno en el mundo en el último tiempo, fuera del genocidio de Gaza. Calificó como urgente repensar la agenda mundial con base en los dos postulados: solución política al problema palestino por medio de dos Estados y transición profunda hacia energías limpias. la humanidad debe reflexionar sobre una nueva agenda. Y esa agenda tiene que ser construida por fuera del petróleo, de los hidrocarburos y hacia la descarbonización de la economía.
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