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  • Los días no acompañan: las lluvias no dan tregua y los productores no pueden acelerar la cosecha de soja

    » La Nacion

    Fecha: 20/04/2026 17:49

    En muchos lugares de la región núcleo solo avanzaron entre un 10% y un 20% cuando deberían estar en un rango de 60 a 80%; preocupación por la pérdida de calidad; hubo zonas donde las precipitaciones de abril ya superaron tres veces el promedio histórico - 7 minutos de lectura' Las lluvias persistentes, la alta humedad y los suelos saturados complican la cosecha de soja en gran parte del país y profundizan un atraso que ya es significativo frente a un año normal. En muchas zonas, donde para esta época debería haberse levantado entre el 60% y el 80% del área, los productores aseguran que los avances apenas alcanzan el 10% al 20%. El escenario genera preocupación no solo por la demora, sino también por los riesgos sobre la calidad del grano si las condiciones no mejoran en las próximas semanas. Hay lugares donde en lo que va de abril llovió tres veces el promedio histórico. Durante el fin de semana continuaron las precipitaciones en distintas regiones agrícolas, con registros destacados en el oeste y el noroeste bonaerense: 40 milímetros en General Pinto, 32 mm en Lincoln, 27,6 mm en Rufino, 25,2 mm en Laboulaye y 23 mm en Junín. Aunque se abrieron algunas ventanas de trabajo, el avance sigue condicionado. Según la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), la región núcleo sur de Santa Fe, norte de Buenos Aires y sudeste de Córdoba arrastra una demora de unos 30 puntos porcentuales respecto del ritmo habitual. En los últimos días se logró acelerar algo la cosecha en algunos sectores, lo que podría haber reducido parcialmente esa brecha, aunque el atraso sigue siendo marcado. Esta entidad espera a nivel país una producción de 48 millones de toneladas, por debajo de los 49,5 millones de toneladas del ciclo anterior. Para recordar, este ciclo se sembraron 16,2 millones de hectáreas, inferior a los 17,7 millones de hectáreas de la campaña anterior. El complejo de la soja es el que más divisas aporta al país: según un reciente reporte de la BCR, entre abril y diciembre próximo contribuirá con US$16.500 millones. Si hago un resumen de los últimos cinco años, para un 20 de abril yo ya tenía un 60% de la cosecha hecha. Hoy recién voy por el 10%, describió Marcelo Bengoechea, productor y contratista de Roldán. Según detalló, comenzaron con los trabajos la semana pasada, pero las lluvias limitaron fuertemente las horas de labor: La planta está verde y sale con humedad. Los días no acompañan y va lento porque hay muy poca gente cosechando. También advirtió que en algunos lotes ya se observan daños y que tuvieron que aplicar productos para secar la planta de manera artificial ante la falta de sol. A este cuadro se sumó un factor previo: el impacto de la sequía de enero, que alteró el ciclo del cultivo. José Luis Martinelli, productor y contratista en un radio de 150 kilómetros alrededor de Rosario, señaló que el origen está en el estrés hídrico del verano. Tuvimos 46 días sin lluvia en enero y eso cambió el ciclo del cultivo. Hicieron retención foliar y hoy se entregan muy lentamente, explicó. Esta situación hace que el grano ya haya alcanzado el grado de humedad adecuado para la cosecha, pero el tallo y las hojas permanecen verdes. Se están pasando desecantes con avión o equipos terrestres porque, si no, la planta no se entrega, indicó Martinelli. En Venado Tuerto, la situación es similar. Noelia Castagnani, presidenta de la Sociedad Rural local, señaló que todavía queda por cosechar cerca del 30% del maíz temprano y que en la soja de primera siembra [octubre] el avance se ubica entre el 40% y el 45%. Este fin de semana los trabajos se intensificaron porque los pronósticos no son de lo más alentadores. Dan bastante agua. Y el tema es que se está cosechando con mucha humedad, porque la planta está por lo general media verde, o sea, el grano está seco pero la planta está verde, y bueno, eso está complicando un poco todo lo que es el avance de la cosecha, dijo. En este marco influye la falta de piso, es decir, los suelos están tan cargados de agua que impiden el ingreso de las máquinas. Está costando mucho que seque y que oree, porque los días vienen siendo medio nublados y con mucha humedad. Entonces las máquinas tienen que esperar para poder entrar al lote, para no encajarse. Entre eso y la llovizna es lo que viene demorando todo, agregó. En ese contexto, crece la preocupación por el impacto si este clima se prolonga, especialmente por la calidad y las posibles pérdidas. El miedo está en que este clima siga así y empiece a haber problemas después en lo que es la calidad de semilla, en soja y en maíz. El tema es que no venga ningún viento fuerte y se empiece a caer. Esas dos son como las situaciones más críticas, precisó. En Pergamino, el ingeniero agrónomo y productor Jorge Josifovich trazó un escenario parecido. La cosecha está bastante retrasada porque son inclemencias climáticas que no son graves, pero hay días de altísima humedad relativa, sumados a lloviznas y lluvias intermitentes, que hicieron que se retrasara mucho. Allí, el atraso también es evidente: El 80% de las sojas de primera y el 100% de las de segunda [fechas de siembra noviembre/diciembre] en nuestra zona falta cosechar. Hacia el oeste bonaerense, la situación es aún más crítica. En Carlos Tejedor ya se acumularon 234 mm en abril, tres veces el promedio histórico, y la cosecha prácticamente no comenzó. En Carlos Tejedor al momento solo se levantó el girasol, con buenos rindes y con importante retraso. El maíz y la soja aún no se iniciaron, salvo algún lote puntual. En abril ya llovió tres veces más de lo normal, señaló el productor Dante Garciandía. A nivel país, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires también advirtió sobre el impacto del clima. En soja, el avance alcanza apenas el 6,2% del área apta, con demora respecto al promedio. En girasol, la cosecha llega al 89,9%, con retraso, y en maíz el avance es del 24,7%, con demoras puntuales en zonas afectadas por los excesos hídricos. En la región núcleo, Cristian Russo, de la BCR, señaló que, pese a las lluvias recientes, la situación es menos crítica que en otras áreas del país, donde la situación está muy compleja. Indicó que continuará la inestabilidad, aunque destacó que se pudo avanzar aprovechando ventanas de trabajo. Hacia adelante, anticipó que podría haber un cambio de circulación que dé un poco de respiro, por lo menos hasta el fin de semana. Alertó que el patrón húmedo seguirá durante abril y que probablemente haya que esperar a mayo para un cambio más claro. En este contexto, la incógnita es cuándo llegará el alivio. Según el climatólogo Leonardo De Benedictis, no será en el corto plazo: Tenemos todavía una semana con mucha humedad e inestabilidad. Habrá neblinas, nieblas y lluvias intermitentes hasta el próximo fin de semana. El miércoles puede haber una mejora temporaria, pero nada firme. La expectativa está puesta en el próximo domingo, cuando un frente frío podría traer un cambio hacia condiciones más secas.

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