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Parana » Adn21
Fecha: 20/04/2026 00:10
Un informe del Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPyPP) revela cómo grandes compañías reemplazan la producción local por importaciones de China o Brasil, manteniendo precios elevados y aumentando el desempleo. La industria argentina atraviesa una transformación estructural que pone en jaque el empleo manufacturero. El documento titulado Las grandes empresas ante la apertura importadora del gobierno de Milei, elaborado por los economistas Gustavo García Zanotti y Martín Schorr, detalla una tendencia alarmante: empresas líderes abandonan sus fábricas, despiden personal y pasan a operar como simples comercializadoras de productos terminados, aprovechando la apreciación cambiaria y la baja de aranceles. Los casos más emblemáticos del informe El estudio analiza la situación de firmas históricas que han modificado drásticamente su esquema de negocios. Entre los datos más impactantes se encuentran los márgenes de ganancia tras el reemplazo de la producción propia por el ingreso de bienes del exterior: - Lumilagro: Tras cerrar su planta en Tortuguitas y despedir a 170 empleados, la empresa comenzó a importar termos de China. El costo unitario de importación es de $8.178, pero se venden al público a $44.000. - Essen: La firma de menaje importa cacerolas desde China con un costo de $50.000, mientras que en sus canales de venta el precio asciende a $384.000, lo que representa un margen de ganancia del 668%. - Adidas: El cierre de su planta local dejó a 360 personas sin trabajo. Actualmente, la empresa importa zapatillas casuales a un costo de $26.790 y las comercializa en el mercado interno por $100.000. - Whirlpool: En un caso testigo de la volatilidad actual, la compañía cerró su planta en Pilar, que había sido inaugurada hace apenas tres años. El cese de actividades implicó la desvinculación de 300 trabajadores y el reemplazo de la fabricación de lavarropas por unidades importadas. Alimentos y tecnología en la misma senda El sector alimenticio y el tecnológico no son ajenos a este proceso. Mondelez registró suspensiones para 2.300 trabajadores a fines de 2025, mientras incrementaba la importación de productos finales. Por ejemplo, el costo de importar una galletita Club Social es de $521, pero llega a las góndolas a $2.164. Por su parte, Newsan ha transitado del ensamblaje en Tierra del Fuego a la importación total de equipos. Traer un celular Motorola (modelos G23 o G24) cuesta aproximadamente $136.770, y se vende localmente a $260.000. Este cambio de estrategia ha provocado una ola de despidos y suspensiones en la planta fueguina. Una advertencia sobre el mercado interno El informe del IPyPP concluye con una advertencia sobre la sostenibilidad de este modelo. Al centrarse en la importación con márgenes elevados y reducir la masa salarial mediante despidos masivos, estas empresas cuya facturación depende del consumo local podrían estar erosionando su propio mercado. La pérdida de empleo y la caída de los ingresos reales amenazan con profundizar la contracción de la demanda interna en el mediano plazo.
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