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  • Ausentismo escolar: Siempre que hay un niño faltando a la escuela, hay una situación más compleja detrás

    Gualeguaychu » El Dia

    Fecha: 18/04/2026 21:45

    Según un informe de Argentinos por la Educación, el ausentismo se disparó 7 puntos en sólo dos años en todo el país. Este fenómeno, no sólo afecta la calidad del aprendizaje, sino que pone de manifiesto otras problemáticas que atraviesan los alumnos. Virginia Castillo responsable del Área de Niñez, Adolescencia y Familia (ANAF) habló con Ahora ElDía sobre las situaciones que subyacen detrás del aumento de ausentismo. Siempre que hay un niño faltando a la escuela, hay una situación más compleja detrás. Agotadas las instancias institucionales, las instituciones educativas tienen que dar actuación a un organismo de intervención. En nuestro caso, tenemos diferentes tipos de abordaje, citamos a las familias o vamos a domicilio. Algunas veces las situaciones se resuelven con recursos, como ropa o calzado, eso es lo más leve y lo que se puede resolver en lo inmediato, pero muchas veces nos encontramos con situaciones de maltrato infantil y abuso sexual, y damos intervención a Copnaf, expresó Castillo. La responsable del Área contó que el mínimo de las intervenciones es por falta de recursos, el grueso se da por tema de maltrato (violencia física o psicológica, no llega a constituir delitos) o negligencia (la opción de ir o no ir a la escuela, la falta de herramientas por parte de las familias para poder paternar o maternar). En la actualidad, están interviniendo en 1.900 situaciones, y más de la mitad tienen que ver con la interrupción de la trayectoria escolar. Hay chicos que faltan una semana seguida o dos, y vamos nosotros y logramos que retomen la escuela. Esto ocurre sobre todo en el nivel secundario, que tiene un sistema más estructurado con el tema de las inasistencias. La educación es un derecho y nosotros estamos tratando de trabajar esto con las familias. Es una obligación de los padres enviar a sus hijos a las escuelas. También es nuestra responsabilidad enmarcar esto para que se dé, resaltó. La responsable de Anaf enfatizó la corresponsabilidad entre las familias y las instituciones para garantizar los derechos de los niños, niñas y adolescentes. Si un chico está vulnerado en sus derechos los organismos tenemos que estar para restituirlo, y que vuelva a la escuela como derecho innegable. Castillo subrayó que las escuelas son la caja de resonancia de la sociedad. Nosotros trabajamos tanto con escuelas públicas como privadas, y la problemática es trasversal a todos los estratos sociales. Además, la referente llamó la atención sobre una conducta que atraviesa a las familias de la actualidad: a los chicos les dan la opción de ir o no ir. Entonces, trabajamos mucho sobre la idea de que el derecho a la educación no es una opción, y como adultos tenemos la obligación de hacerlo cumplir. El consumo problemático también es una situación que se evidencia detrás del ausentismo, muchas veces porque los padres o madres están atravesando por una adicción, en menor medida, se ven algunos casos en estudiantes. Este tipo de situaciones aparecen cuando empezamos a trabajar con las familias, muchas veces no se da en la primera entrevista. Las técnicas del Área generan el vínculo para trabajar, y en estas instancias, son los propios padres quienes manifiestan esta problemática, y que lo logren reconocer es un paso muy valioso. Por eso nuestra Área jamás actúa desde el juzgamiento, trabajamos para y por los chicos, y una de las formas es fortalecer a las familias, reconoció Castillo. En este sentido, manifestó que están tratando de cerrar un proyecto para abordar específicamente esta problemática. La red interinstitucional es fundamental en estos casos. Virginia Castillo también se refirió a la reunión convocada por la Departamental de Escuelas hace 15 días que tuvo como temática principal la salud mental. En sí, nosotros no trabajamos salud mental, pero sí referenciamos o acompañamos coordinando con otras instituciones. Lo que sí tratamos es el acoso entre pares. De hecho, tenemos un taller que damos en las escuelas desde lo preventivo, porque así evitamos situaciones que surjan. En estos últimos tiempos, hay un trabajo más articulado y se está trabajando mucho mejor con respecto a los canales de articulación. Si hay una situación de acoso entre pares, las escuelas tienen más incorporados los canales, tiene que ver cómo se han involucrado las supervisoras de escuelas. Destaco mucho como ha influido su trabajo, aportó. Una de las mayores preocupaciones del Área, recae en cómo las familias han delegado las responsabilidades de la maternidad y la paternidad: Por eso, ponemos el foco en repensar cuáles son las responsabilidades de ser madres y padres y cuáles son las herramientas para ejercer una paternidad de forma plena. En la actualidad, el ANAF cuenta por primera vez con un espacio exclusivo para abordar las políticas de niñez. Al respecto, Castillo señaló que gracias a esto lograron triplicar las entrevistas diarias que realizan. De 5 pasamos a 15 consultas por día, eso nos sirve establecer un vínculo directo con las familias. No es que se triplicaron las situaciones, sino que se complicaba hacer las entrevistas por la falta de espacio. Seguimos haciendo territorio y yendo a los domicilios, pero adjudico el aumento de las entrevistas a una mejor calidad de atención de familias y de escucha del niño, niña y del adolescente. La nueva dirección es en calle Gervasio Méndez 1.104 esquina Ayacucho, y el horario de atención es de 7 a 13 de lunes a viernes. Atendemos a todas las familias que tengan una problemática, tenemos un equipo para asesorar en la materia. Hay una apuesta real a las políticas de niñez y familia, concluyó. Datos de Entre Ríos y el país El ausentismo estudiantil creció 7 puntos porcentuales en los últimos dos años a nivel nacional y se registraron aumentos en las 24 jurisdicciones, según un informe de la organización Argentinos por la Educación. De acuerdo a los autorreportes de los estudiantes, el 21% falta entre 15 y 19 días al año; el 20% entre 20 y 29; y el 10% acumula 30 inasistencias o más. Los datos del operativo Aprender 2024 refuerzan esta tendencia: el 51% de los alumnos del último año de secundaria declaró haber tenido 15 o más faltas hasta octubre, frente al 44% registrado en 2022. A pesar de la magnitud del problema, Argentina aún no cuenta con un sistema de información nacional que permita un seguimiento preciso y en tiempo real del ausentismo escolar. La falta de datos consolidados obliga a basarse en declaraciones de los propios estudiantes, lo que limita la exactitud del diagnóstico. En el desglose por provincias se observan fuertes diferencias. Buenos Aires (66%), CABA (59%), Tierra del Fuego (55%) y La Pampa (54%) presentan los niveles más altos de estudiantes con 15 o más inasistencias. En contraste, Santiago del Estero (28%), San Juan (29%) y Jujuy (30%) muestran los valores más bajos. En Entre Ríos, la distribución de inasistencias indica que el 14% de los estudiantes tuvo menos de 5 faltas en el año; el 49% entre 5 y 14; el 24% entre 15 y 19; el 16% entre 20 y 29; y el 2% superó las 30 inasistencias. Consecuencias del ausentismo escolar El ausentismo escolar es una de las principales barreras para garantizar aprendizajes sostenidos y trayectorias educativas continuas. Diversos estudios internacionales coinciden en que faltar a clases impacta de manera directa en el rendimiento académico, incluso cuando se trata de ausencias esporádicas. Las inasistencias se asocian a peores resultados, especialmente en áreas clave como matemática y lectura. Incluso entre cuatro y cinco faltas anuales pueden generar caídas medibles en el desempeño. Además, las ausencias injustificadas suelen tener un impacto mayor, ya que tienden a ser más frecuentes y desordenadas, lo que dificulta la recuperación de contenidos y refleja un menor vínculo con la escuela. El efecto del ausentismo, además, es acumulativo: alrededor de diez faltas al año ya se relacionan con peores calificaciones, menores tasas de egreso y menos acceso a estudios superiores. En términos estructurales, el fenómeno implica una reducción significativa del tiempo real de aprendizaje. Aunque el calendario escolar argentino prevé en promedio unos 185 días de clase anuales, distintas estimaciones indican que los estudiantes faltan alrededor de 30 días por año. Esto reduce el tiempo efectivo a unos 155 días, lo que representa una pérdida cercana al 17% del ciclo lectivo. Si esta tendencia se mantiene a lo largo de toda la educación primaria, la pérdida acumulada equivale a aproximadamente un año completo de escolaridad. El impacto del ausentismo no actúa de manera aislada. Se combina con otros factores que afectan el tiempo efectivo de enseñanza, como el ausentismo docente, los paros, los problemas de infraestructura o las suspensiones por cuestiones climáticas. En este contexto, la falta de sistemas de información nominales y actualizados aparece como una limitación clave. Sin datos precisos, resulta más difícil dimensionar el problema, identificar a los estudiantes en riesgo y diseñar políticas públicas eficaces para garantizar la continuidad educativa.

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