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La Paz » Politica con vos
Fecha: 18/04/2026 15:29
La Secretaría de Trabajo evalúa no homologar puntos clave del acuerdo salarial firmado por el sector mercantil. La decisión se inscribe en una estrategia oficial de disciplinamiento de las negociaciones paritarias. Un nuevo foco de conflicto laboral El Gobierno nacional abrió un nuevo frente de conflicto con el movimiento sindical al advertir que podría no homologar la totalidad del acuerdo paritario alcanzado por el Sindicato de Comercio, uno de los más numerosos del país. La medida, que se canalizaría a través de la Secretaría de Trabajo, pone en duda la validez de algunos puntos del convenio firmado entre el gremio que conduce Armando Cavalieri y las cámaras empresariales. La decisión no responde tanto al porcentaje de aumento salarial acordado, sino a ciertos componentes del convenio que el Ejecutivo considera inviables o por fuera de los parámetros que intenta imponer en la actual política económica. Paritarias bajo control y presión oficial El acuerdo salarial del sector mercantil contemplaba una suba del 5% distribuida en tres tramos abril, mayo y junio junto con el pago de una suma fija extraordinaria. Sin embargo, el foco del conflicto se ubica en cláusulas vinculadas a aportes y contribuciones, especialmente aquellas destinadas a las obras sociales sindicales. Según trascendió, el Gobierno busca evitar la homologación de estos puntos al considerar que no impactan directamente en el salario de bolsillo o que generan distorsiones en los costos laborales. Esta postura se enmarca en una estrategia más amplia de limitar las paritarias a incrementos por debajo de la inflación y revisar acuerdos que excedan esa pauta. Un escenario de creciente confrontación La tensión no es un hecho aislado. En las últimas semanas, la administración nacional ya había aplicado criterios similares en otros sectores, lo que anticipa un escenario de conflictividad creciente con los gremios. La presión de las bases sindicales por recomponer ingresos, en un contexto inflacionario persistente, choca con la decisión oficial de intervenir en las negociaciones colectivas. Según publicó Infobae, en la Secretaría de Trabajo no convalidarían dos puntos del convenio firmado, en una señal clara del endurecimiento de la política laboral del Gobierno. Entre el ajuste y la disputa sindical La eventual no homologación del acuerdo no solo pone en riesgo los términos pactados, sino que también tensiona el sistema de negociación colectiva en su conjunto. La intervención estatal en paritarias, históricamente un ámbito de autonomía entre trabajadores y empleadores, reabre un debate sobre los límites del Gobierno en la regulación del salario. En este contexto, el conflicto con el Sindicato de Comercio podría ser apenas el inicio de una serie de disputas que atraviesen al conjunto del movimiento obrero, en un escenario económico donde el ajuste y la puja distributiva vuelven a estar en el centro de la escena. Hugo Moyano pasó por algo similar. Cerró un acuerdo para el Sindicato de Camioneros que sintoniza con la política que fijó el Ministerio de Economía, ya que tendrá una vigencia semestral y las cifras pactadas están por debajo de la inflación. Pero, aun así, Trabajo decidió homologarlo en forma parcial: avaló el aumento del 10,1% en el semestre marzo-agosto en 6 tramos (2%, 1,8%, 1,7%,1,6%, 1,5% y 1,5%) más una suma no remunerativa de 53.000 pesos en marzo, pero no convalidó la contribución empresarial para la obra social, que pasó de $22 mil a $25 mil mensuales por trabajador, y tampoco el nuevo adicional por presentismo ni una cláusula que ratifica el convenio colectivo de trabajo vigente hasta el momento. (Con información de Infobae, iPrifesional y Análisis Digital)
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