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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 18/04/2026 03:06
Los cerca de 140 intendentes que la UCR tiene en Córdoba son actores necesarios para cualquier dirigente que quiera convertirse en gobernador. Fueron una pieza clave en todas las elecciones y la de 2027 no será la excepción. Es por eso que, a medida de que se acercan las elecciones, vuelven a quedar en el centro de la disputa, con presiones cruzadas de distintos espacios. Según pudo reconstruir Infobae, en las últimas semanas recibieron amenazas de todo tipo: recorte de fondos, candidatos que ponen en peligro su continuidad en el poder y hasta quedar afuera de una futura alianza anti peronista. La Libertad Avanza fue el primero que salió con una fuerte amenaza: prometió plantar un candidato propio en todos los distritos que no se pinten de violeta. En paralelo, según trascendió, Martín Llaryora habría advertido sobre la posibilidad de vaciar de fondos a todos aquellos que se saquen fotos con Gabriel Bornoroni. A ese escenario se sumó Rodrigo de Loredo con otra advertencia hacia el interior del radicalismo: cuando finalmente acuerde con la Casa Rosada, los dirigentes que hoy se alineen con La Libertad Avanza quedarían afuera del armado de listas. El malestar de De Loredo creció a partir del acercamiento de Soledad Carrizo al armado que encabeza Bornoroni junto a Luis Juez y Laura Rodríguez Machado, una de las principales referentes de Patricia Bullrich en Córdoba. Los cuatro ya trabajan en la construcción de una alianza que se llamará Alianza por la Libertad para enfrentar al oficialismo provincial. Encuestadores que analizan los movimientos en la provincia aseguran que la marca del presidente Javier Milei es la que mejor mide, aunque advierten que, como en toda elección, el resultado dependerá del nivel de unidad que logre la oposición para disputar casi 30 años de peronismo cordobés. En ese marco, la alianza comenzó a mostrar fotos con intendentes, concejales y dirigentes radicales. Las últimas fueron con referentes de Río Cuarto y la ciudad de Córdoba, pero, según afirman en el espacio libertario, existen negociaciones abiertas con más de 40 jefes comunales que evalúan sumarse con la expectativa de asegurar su reelección. De Loredo ya había denunciado que esos movimientos respondían a una extorsión por parte de La Libertad Avanza. Los amenazaron con plantarles candidatos puros. Nosotros también podemos poner los nuestros, había advertido el ex presidente del bloque de la UCR en la Cámara de Diputados. En las últimas horas, además, el diputado dejó trascender un fuerte malestar con Carrizo, la principal referencia radical dentro del armado libertario. La ex diputada nacional responde políticamente a Alfredo Cornejo y, gracias a esos vínculos y su rol en el armado cordobés, fue nombrada como vocal en el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES), organismo que depende del Ministerio de Capital Humano. Según reconstruyen en el radicalismo cordobés, Carrizo se reunió hace seis meses atrás con De Loredo y con Marcos Ferrer presidente de la UCR provincial para informarles sobre su nuevo rol. La liberamos y le dimos luz verde, pero con una condición: que no se convierta en Orlando Arduh, señaló a Infobae un dirigente cercano a la conducción partidaria. Arduh es un radical que trabajó activamente para sumar intendentes al armado de Llaryora. Distintas fuentes también confirmaron que intendentes radicales que aún no se alinearon con La Libertad Avanza recibieron advertencias desde el oficialismo provincial. Para los que se saquen fotos con los libertarios hay desierto, resumieron, en alusión a un eventual recorte de fondos. Anoticiadao de esa presión, cerca de De Loredo interpretan que el escenario puede terminar favoreciéndolo. En ese contexto, el diputado impulsó dos movimientos para ordenar al radicalismo y al resto de la oposición. Por un lado, su aliado Marcos Ferrer convocó a todos los espacios no peronistas a acordar un sistema para definir candidaturas a gobernador e intendentes en toda la provincia. Creemos que una primaria abierta resolvería la cuestión con varias virtudes: es democrática, permite que decidan los independientes y no un grupo de dirigentes o los aparatos, y puede hacerse una campaña breve y austera, sostuvo. Y agregó: La unidad llevará al cambio que piden y necesitan los cordobeses. El diálogo entre los presidentes es el primer paso hacia esa unidad. Más duro y efusivo, De Loredo dejó trascender que se encargará de dejar afuera de las listas a todos aquellos radicales que hoy juegan para la candidatura de Bornoroni. Esto ya lo viví en el 2023 con Juez, recuerda entre los suyos. En aquel entonces, un sector de la UCR apostó la figura del líder del Frente Cívico. Cuando finalmente se acordaron las postulaciones, De Loredo se encargó de dejar afuera a todos lo correligionarios que lo traicionaron. Fue una jugada beneficiosa teniendo en cuenta que Juez perdió la Gobernación pero la Legislatura se llenó de dirigentes que todavía le responden a De Loredo. En la lista negra de ese entonces estuvieron Ramón Mestre y Juan Yure, entre otros. Si terminamos juntos con La Libertad Avanza vamos a pagarle a los puros y me voy a encargar de que los que hoy ayudan a Bornoroni no estén en ningún lado, dijo De Loredo en un entorno de confianza. En el espacio libertario aseguran que no recibieron advertencias directas del dirigente radical y deslizan que, en privado, el tono de las conversaciones es distinto. Sin embargo, en el radicalismo remarcan que ese tipo de definiciones se inscribe en la disputa por los lugares que se abrirían ante una eventual victoria opositora, que incluye, además de la Gobernación, bancas en el Senado y Diputados.
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