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Cerrito » Debate Abierto
Fecha: 17/04/2026 16:28
Leido 62 veces *Por Mario Hugo Godoy En una de esas charlas de todos los días, con el mate circulando y la conversación saltando del fútbol a la política, de la economía al clima, y de ahí a cuestiones más profundas de la vida, en algún momento difícil de precisar terminamos preguntándonos qué entendíamos por poder. Resulta muy interesante la diversidad de miradas que existen en torno al poder. En definitiva, el poder reside en cada uno de nosotros y se manifiesta de distintas maneras. En busca de algunas respuestas, profundicé en la definición de poder. Para el sociólogo Max Weber el poder es la capacidad de imponer la propia voluntad sobre los demás. El poder no afecta solo las relaciones personales, moldea dinámicas más amplias como los grupos sociales, las organizaciones profesionales y los gobiernos. Para Michel Foucault el poder no es una cosa que se posee, como el estado o el dinero, sino una relación de fuerzas, inestable y omnipresente, que se ejerce en todas las direcciones. Es, ante todo, productivo no solo represivo ya que crea saberes, conductas y sujetos. Se despliega en redes de relaciones sociales mediante el biopoder y la vigilancia. Donde hay poder, siempre hay resistencia. Para Juan Domingo Perón, el poder es esencialmente organización popular. Se basa en la premisa organización es poder y se construye a través de las organizaciones libres del pueblo, buscando la justicia social, la independencia económica y la soberanía política. El poder se ejerce para el bien común, no se delega, y se manifiesta cuando el gobierno hace lo que el pueblo quiere. Como podemos observar el poder es subjetivo y depende en muchos casos de la experiencia interna del sujeto. Cuando observamos a figuras como el presidente de los argentinos, advertimos una forma particular de ejercer el poder, muchas veces marcada por la confrontación y con consecuencias que impactan con mayor fuerza en los sectores más vulnerables. Según Milei el poder no es para someter al prójimo sino para devolverle la libertad. Evidentemente, y desde mi punto de vista, existe una marcada distancia entre lo que dice y lo que hace, esto pone en duda la coherencia del discurso. Creo, sin embargo, que es consciente del poder que ostenta y de para qué y quiénes lo ejerce. El poder de infundir miedo, apaleando a nuestros viejos jubilados; el de eliminar la educación pública, la salud y provocar el despido de trabajadores del Estado; el cierre de miles de pymes, ocasionando un daño irreparable y un enfriamiento de la economía interna. El poder de manejar la justicia a voluntad, para sentirse impune ante actos de corrupción como LIBRA, ANDIS, actividades vinculadas al narcotráfico, el caso Adorni entre otros. Poder para entregar nuestros recursos naturales a las potencias extranjeras que siempre estuvieron al acecho y hoy, con tanta facilidad, se hacen de nuestros recursos, negando a nuestro pueblo la posibilidad de aprovechar nuestras riquezas para su propio bienestar. Por esto pienso que el poder es subjetivo: depende de quién lo ejerce y para que lo aplica. Donde hay poder, siempre hay resistencia decía Michel Foucault. Todos tenemos nuestra cuota de poder, es hora de ejercerlo, cada uno desde su lugar, con un solo fin: recuperar la felicidad del pueblo. *Secretario General Nacional del Sindicato del Personal de Dragado y Balizamiento
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