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Fecha: 17/04/2026 10:48
La presión tributaria cayó 0,85 puntos en Argentina pero se mantiene elevada, según la Universidad Austral 17/04/2026 Un informe del Centro de Estudios Tributarios de la Universidad Austral revela que, pese a la baja de la presión tributaria impulsada por la eliminación del impuesto PAIS y la desaceleración inflacionaria, Argentina mantiene una carga elevada y un sistema costoso y complejo que limita su eficiencia. El sistema tributario argentino muestra señales mixtas: mientras la presión impositiva comenzó a ceder en los últimos años, su elevado nivel de base y los altos costos de recaudación continúan afectando su desempeño general. Así lo indica el último informe del Centro de Estudios Tributarios (CET) de la Universidad Austral, elaborado por Diego Rivas y Lucio Cardinale-Lagomarsino, correspondiente a abril de 2026. De acuerdo con el estudio, la presión tributaria en Argentina alcanzó el 27,6% del PBI en 2024, frente al 34,1% promedio de los países de la OCDE, ampliando nuevamente la brecha por encima de los 6 puntos porcentuales tras 17 años. Sin embargo, el país sigue ubicándose por encima del promedio de América Latina. En este sentido, el informe señala: Luego de 17 años, la diferencia entre la presión tributaria de los países de la OCDE y la de Argentina volvió a ser de más de 6 p.p.. Uno de los principales factores detrás de la reducción reciente fue la eliminación del impuesto PAIS, que explicó la mayor parte de la baja de la presión tributaria en los primeros años de la actual gestión. Entre 2023 y 2025, este tributo dejó de representar 0,79 puntos del PBI. Específicamente en 2025, los denominados impuestos de emergencia (como el impuesto al cheque, los derechos de exportación y el propio impuesto PAIS) redujeron su participación en la recaudación total al 12% (desde el 17% registrado en 2024), alcanzando uno de los niveles más bajos desde 2004. Otro cambio relevante se observa en el peso del llamado impuesto inflacionario. La fuerte desaceleración de la inflación -que en 2025 fue del 39,1% (usamos el índice de precio implícito del PIB) fue la más baja desde 2017 redujo este componente a apenas 1,1% del PBI, el segundo valor más bajo desde 2005. Tal como destaca el informe: El peso de la inflación como impuesto invisible y regresivo cada vez toma menor relevancia. No obstante, el informe advierte que estos avances no logran traducirse en una mejora significativa del sistema. Argentina continúa presentando una estructura tributaria más gravosa que la de sus pares regionales y, además, con mayores costos de recaudación. Mientras el promedio de América Latina redujo estos costos, el país los incrementó, alcanzando 1,31 unidades monetarias por cada cien unidades recaudadas. Esta combinación de alta carga y complejidad impacta directamente en el índice de performance del sistema tributario, que apenas pasó de 4,3 a 4,4, manteniéndose en una zona de cumplimiento parcial de sus objetivos de eficiencia y suficiencia. En palabras del documento: Pese al superávit fiscal, la carga y la complejidad tributaria impiden que mejore la performance del sistema tributario. El informe también señala que la situación podría haber sido más favorable si se hubiera concretado la rebaja en la alícuota del impuesto a las ganancias para sociedades, originalmente incluida en el proyecto de Ley de Modernización Laboral. De haberse aplicado, el índice podría haber alcanzado 4,6, acercándose a los mejores valores históricos. Además, esta medida habría beneficiado a unas 56.000 empresas, es decir, el 34,3% de las sociedades que tributan ganancias, reduciendo sus alícuotas efectivas. En síntesis, el sistema tributario argentino atraviesa una etapa de transición: con señales de alivio en algunos indicadores clave, pero aún condicionado por problemas estructurales que limitan su competitividad y eficiencia.
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