17/04/2026 12:06
17/04/2026 12:06
17/04/2026 12:05
17/04/2026 12:05
17/04/2026 12:04
17/04/2026 12:04
17/04/2026 12:03
17/04/2026 12:01
17/04/2026 12:01
17/04/2026 12:01
» La Nacion
Fecha: 17/04/2026 10:45
Los arqueros del Superclásico: la primera vez para Beltrán y Brey en el gran duelo El domingo debutarán ambos guardavallas en el River vs. Boca; el último estreno en simultáneo se había dado en 2016 y Werner celebró ante Batalla - 8 minutos de lectura' Leandro Brey tiene 23 años. Santiago Beltrán, 21. El arquero de Boca nació en 2002, un mes antes de la victoria 2-1 del equipo xeneize sobre River, la tarde en que Marcelo Delgado silenció el Monumental con un golazo de tiro libre y un bombazo desde afuera del área. El guardavallas millonario llegó al mundo en 2004, un mes antes de un festejado 2 a 0 de la Banda Roja ante el equipo de la Ribera, también en Núñez, con tantos de Gastón La Gata Fernández, y Nelson Pipino Cuevas. Brey acumula 33 presencias, pero repartidos en cuatro años. Beltrán, la mitad: apenas 16 partidos, pero todos este año y consecutivos. Uno inició su camino en el fútbol como zaguero central. El otro, como delantero. Entre tantas diferencias, a Brey y Beltrán los unen al menos otros tres datos: su buen porte (miden 1,91m), los dos están reemplazando a los arqueros titulares de Boca y de River, y ambos tendrán este domingo su bautismo de fuego en un Superclásico. Brey entró en escena por la ausencia por lesión de Agustín Marchesin, la rotura de ligamentos cruzados de su rodilla derecha, el martes pasado durante el partido ante Barcelona de Guayaquil, por la Copa Libertadores. En tanto, Beltrán hace su presentación por la baja de Franco Armani, que en enero se desgarró el sóleo derecho durante la pretemporada y luego presentó una inflamación en el tendón de Aquiles de la misma pierna. A los dos jóvenes protagonistas se les abrió la puerta para este domingo y, lógicamente, saben que no será un partido más. Entienden que la lupa estará puesta en la actuación de ambos, y que el desarrollo y desenlace del partido dependerá los dos en buena medida. El arquero del futuro Desde que llegó a Boca, Brey está considerado el arquero del futuro. Sobrio, de grandes reflejos y buen juego con los pies, por edad y proyección de reventa es una de las mejores incorporaciones que hizo Juan Román Riquelme en sus seis años de gestión. Va a ser el arquero de nuestro club. Sin dudas, va camino a ser el dueño del arco. Parece una persona más grande. Es un arquerazo y va a estar en Boca muchísimos años. Es un chico muy serio. Tiene todo para crecer en este club, declaró JR cuando lo sumó al club azul y oro. El buen manejo que tiene con los pies se debe a un pasado fuera del arco: en sus inicios se probó en Racing como zaguero central. Más tarde se destacó en Los Andes y en 2022 fue bicampeón con la Reserva de Boca. En octubre de 2024 redondeó su mejor actuación, hasta ahora: atajó cuatro penales en la definición de un partido ante Gimnasia y Esgrima La Plata, en uno de los cuartos de final de la Copa Argentina de ese año. Lo que hizo fue histórico: nunca antes un arquero del club azul y oro había atajado cuatro remates en una serie. Ni siquiera tres. El oriundo de Lomas de Zamora es protagonista de un dato curioso: entró como suplente en siete ocasiones, una cifra inédita para un arquero de Boca. Reemplazó a Agustín Rossi, a Sergio Romero, a Javier García y a Marchesin. Esa alternancia le impidió hasta el momento tener la continuidad que cualquier arquero pretende para afianzarse en el puesto. Y si bien tuvo muy buenas actuaciones, también quedó expuesto en dos momentos: su extraño ingreso sobre la hora ante Alianza Lima, justo antes de la tanda de penales en el repechaje de la Libertadores 2025 (ingresó frío y no pudo desviar ningún remate) y el gol olímpico que le marcó Ángel Di María en el 1 a 1 de Central sobre el Xeneize en septiembre pasado, en Arroyito. Sus atajadas colmaron la vista de la selección argentina: en 2024 formó parte del seleccionado Sub 23 que compitió en los Juegos Olímpicos realizados en París. Yo arranqué a atajar de bastante grande, a los 16 o 17. A esa edad miraba mucho a Guido Herrera, creo que es uno de mis máximos referentes en el puesto, mencionó Brey en su momento. Y en su difícil misión de mantenerse en su puesto en Boca, también dijo: Hay que trabajar para laburar el día a día, a disfrutarlo. Agradecido de poder tener la oportunidad y para adelante. De cuarto arquero a titular Beltrán tiene una historia llamativa e infrecuente: se incorporó a la quinta división de River a los 17 años, sin experiencia previa en clubes afiliados a la AFA. Hasta entonces jugaba con amigos en el ámbito amateur, defendiendo la camiseta del Club Pueyrredón. En sus inicios, a los 12 años, jugaba como delantero. Los planetas se alinearon. Porque más allá de la lesión de Armani, la chance que está teniendo en River es consecuencia de que el habitual suplente, Ezequiel Centurión, se desgarró el pectíneo izquierdo (músculo superior del muslo) en febrero pasado, poco después de que se concretara la desvinculación de Jeremías Ledesma, la otra alternativa que tenía el arco millonario. El joven nacido en la Ciudad de Buenos Aires, que el próximo 4 de octubre cumplirá 22 años, suma hasta aquí 10 vallas invictas y solo seis rivales lograron doblegarlo: Tigre le hizo cuatro goles, mientras que Argentinos, Banfield, Independiente Rivadavia, Huracán y Blooming le anotaron uno. Me defino como un arquero sobrio, que siempre intenta estar tranquilo, no perder la cordura, y mantener tranquilidad, se definió en enero, poco antes de debutar en los amistosos de verano ante Millonarios de Bogotá y Peñarol. Un par de años antes, en una entrevista con el sitio oficial del club había dicho: Considero que soy muy eficiente bajo los tres palos y me hago fuerte en los mano a mano. Con el correr de los entrenamientos y partidos fui mejorando en la lectura del juego. Por ejemplo, estar concentrado a la hora de salir a cortar un centro y jugar mucho fuera del área. Eso nos piden siempre en River: actuar como un líbero, porque podemos resolver cuestiones defensivas. Más allá de las estadísticas, el mayor fuerte de Beltrán es su personalidad. Eso le valió el rápido reconocimiento de los hinchas de River, en un escenario donde no es para nada sencillo reemplazar a Armani, símbolo y pieza fundamental en la era dorada del ciclo Gallardo. Para mí es un ídolo, me acompaña día a día en cada entrenamiento, me dijo que estuviera tranquilo, que lo disfrutara, que pocos son los que tienen la oportunidad de atajar en este arco tan jóvenes, había declarado Beltrán en relación al Pulpo. Más acá en el tiempo agregó: Es un gran referente y un gran compañero. Me acompaña día a día. Está pasando una situación difícil, e igualmente apoya y tira para el grupo y para mí. El club sabe de su potencial. Por eso lo blindó: con contrato vigente, a fines de 2024 (y mientras se recuperaba de una rotura de los ligamentos de su rodilla izquierda) le extendieron el vínculo hasta diciembre de 2027, con una cláusula de rescisión valuada en US$ 25.000.000. A nivel selección, Beltrán se dio el gran gusto de ser citado por Lionel Scaloni para ser sparring en la doble fecha FIFA de octubre pasado y practicar con Emiliano Martínez, Gerónimo Rulli y Walter Benítez. Diez años después No es frecuente este escenario. La última vez que hubo un Superclásico con dos arqueros debutantes (ambos con 20 años) se dio hace casi 10 años, cuando el 11 de diciembre de 2016, Boca, con el debutante Axel Werner (reemplazó a Guillermo Sara, que se había luxado el hombro derecho un día antes, en el último entrenamiento previo) derrotó 4 a 2 a River, con Augusto Batalla, designado como titular por Marcelo Gallardo a comienzos de aquel año, tras la desvinculación de Marcelo Barovero. El chico de River, que jugó esa tarde su partido número 23 en la valla del Millonario, fue criticado por su actuación y señalado como responsable en el gol del empate transitorio xeneize 2 a 2, en el que Carlos Tevez le ganó con picardía una pelota dividida. Para el mundo riverplatense, que había dado vuelta el resultado gracias a los tantos de Sebastián Driussi y Lucas Alario luego de que Walter Bou abriese el marcador, aquel clásico estaba controlado hasta ese instante. La foto final, con el Mellizo Guillermo Barros Schelotto a upa de Werner sintetizó el festejo xeneize en suelo millonario. Otras noticias de Superclásico Últimas Noticias Ahora para comentar debés tener Acceso Digital. Iniciar sesión o suscribite
Ver noticia original