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Concordia » El Heraldo
Fecha: 17/04/2026 00:38
Empresario entrerriano dijo que mintió para evitar ir preso y reabrió el debate sobre la causa cuadernos El juicio oral por la causa conocida como Cuadernos K volvió a sumar un capítulo inesperado luego de que el empresario entrerriano Daniel Pitón asegurara ante el Tribunal que durante la investigación declaró algo que no reflejaba la verdad para evitar quedar detenido.E Pitón, de 60 años e integrante de la firma José Eleuterio Pitón SA, está imputado como coautor de presuntos pagos indebidos en el marco de contrataciones de obra pública. En su breve intervención sin aceptar preguntas desmintió lo que había dicho años atrás ante el entonces juez federal Claudio Bonadio. Lo que no queríamos era quedar presos lo que dije fue para no quedarme ahí, afirmó. Además, negó de manera tajante haber entregado dinero: A Clarens no le di ni un peso, ni a nadie, sostuvo, en referencia al financista Ernesto Clarens, uno de los principales imputados colaboradores que durante la investigación aportó listados de empresarios que supuestamente habrían participado del circuito de pagos. Según relató, su vínculo con Clarens se limitó a contactos por cobros atrasados de obra, donde le ofrecieron servicios financieros que finalmente rechazó. Una causa que nació de los cuadernos Para entender el alcance del caso, hay que remontarse a 2018, cuando el periodista Diego Cabot dio a conocer una serie de anotaciones realizadas por Oscar Centeno, chofer de un funcionario del Ministerio de Planificación. En esos cuadernos, Centeno describía presuntos recorridos en los que se habrían trasladado bolsos con dinero provenientes de empresarios hacia funcionarios durante los gobiernos kirchneristas. A partir de esa publicación periodística que actuó como detonante de la investigación el juez Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli impulsaron una causa que derivó en decenas de detenciones, indagatorias y la figura del arrepentido, utilizada por varios empresarios y exfuncionarios que declararon a cambio de beneficios procesales. Con el tiempo, el expediente se convirtió en uno de los procesos judiciales más grandes de la historia reciente, con más de 80 acusados, entre ellos la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Silencios, tensiones y cuestionamientos La audiencia de este jueves tuvo un dato llamativo: Pitón fue el único que declaró. El resto de los convocados optó por el silencio o por manifestaciones mínimas de inocencia. Esa situación reavivó uno de los principales cuestionamientos de las defensas: la imposibilidad de contradecir en juicio los testimonios de quienes declararon como arrepentidos durante la instrucción. En ese sentido, abogados de imputados entre ellos del ex ministro Julio De Vido advirtieron que se estaría vulnerando el derecho a defensa, y dejaron planteada la posibilidad de recurrir a instancias superiores. También se registraron planteos puntuales, como el del ex secretario José María Olazagasti, cuya defensa pidió que se lo releve de obligaciones de secreto para poder defenderse, en función de su rol previo en organismos de inteligencia. Un juicio que sigue abierto Con audiencias breves, declaraciones parciales y tensiones jurídicas constantes, el juicio por los Cuadernos avanza en una etapa donde comienzan a aparecer contradicciones clave. Las palabras de Pitón, al admitir que su declaración inicial no fue verdadera, introducen un elemento sensible en el proceso: el peso y la credibilidad de los testimonios obtenidos durante la investigación. Mientras tanto, el expediente continúa su curso, atravesado por una pregunta que sigue abierta desde el inicio: cuánto de lo que se construyó en base a aquellos cuadernos podrá sostenerse en el tramo final del juicio.
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