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» TN
Fecha: 16/04/2026 15:55
Los consumos digitales problemáticos no aparecen de un día para el otro. Según el psiquiatra infantil Federico Beines (MN 112474), se desarrollan de manera gradual y casi sin que los adultos lo adviertan. Cuando un niño encuentra en una pantalla algo que le da placer inmediato, contención o compañía, recurre a ella con más frecuencia, explica en diálogo con TN. Sin embargo, el problema no es la tecnología en sí, sino el uso que se le da, especialmente cuando se convierte en una respuesta automática frente a emociones difíciles. La tristeza, la ansiedad o el cansancio pueden ser afrontados con estos chupetes digitales, señala. Leé también: Un estudio reveló que el uso de pantallas y redes sociales deteriora la salud mental de niños y adolescentes Una vez desarrollada la adicción, aparecen síntomas notorios que pueden ayudar a detectarla. El especialista enumera las principales y también brinda herramientas para abordar el consumo problemático. Características de consumo excesivo de pantallas Beines identifica 10 señales frecuentes en niños con uso problemático de dispositivos: - Dificultades en el desarrollo del lenguaje: pueden presentar problemas para comunicarse por falta de interacción con otras personas. - Problemas de atención: les cuesta sostener el foco en una tarea durante un período determinado. - Tiempos de concentración reducidos: necesitan estímulos constantes y les resulta difícil mantener la atención. - Baja tolerancia a la frustración: tienen dificultades para enfrentar situaciones sin gratificación inmediata. - Problemas de sueño: pueden presentar dificultades para conciliar o sostener el descanso. - Irritabilidad al interrumpir el uso: reaccionan con enojo o malestar cuando se les retira el dispositivo. - Dificultad para entretenerse sin pantallas: pierden interés por juegos o actividades que no impliquen tecnología. - Abandono de actividades previas: dejan de lado actividades que antes disfrutaban. - Uso como respuesta emocional automática: recurren a las pantallas ante emociones negativas. - Necesidad de mayor tiempo de exposición: requieren cada vez más uso para obtener el mismo nivel de satisfacción. Cómo abordar la dependencia La primera recomendación del especialista es evitar la prohibición absoluta. Las familias que intentan resolver el problema con una restricción total suelen generar el efecto contrario: cuanto más prohibido, más deseado, advierte. En cambio, propone incorporar alternativas que funcionen como mediadoras entre el niño y la tecnología. Una de ellas es la literatura infantil, por su capacidad para estimular la imaginación. La literatura, a diferencia de lo audiovisual, permite que cada niño construya su propia historia. Incluso puede combinarse con la tecnología para crear finales alternativos, explica. Leé también: Adicción a las pantallas: en 10 años, aumentaron más de 150% los casos de depresión en niños y adolescentes El objetivo, concluye, no es eliminar el uso de pantallas, sino promover un vínculo saludable. Se trata de que los chicos puedan utilizarlas como herramientas de aprendizaje y no como un recurso exclusivo que limite su desarrollo.
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