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» La Nacion
Fecha: 16/04/2026 14:41
Euclides Bugliotti: Hay 40 economistas que quieren la devaluación, ¿para qué?" El dueño del grupo cordobés Dinosaurio, que emplea a 1500 personas, confía en Milei y Caputo, cree que las pymes no sacarán al país adelante y asegura que el club de devaluadores asesoran mal - 10 minutos de lectura' CÓRDOBA.- A los 85 años, el empresario cordobés Euclides Tati Bugliotti no modera el tono ni se cuida en sus declaraciones. Dueño del Grupo Dinosaurio -que incluye supermercados, hoteles, desarrollos inmobiliarios y un parque solar- asegura que ve demasiado bien la coyuntura económica. Plantea su confianza en el presidente Javier Milei y en el ministro Luis Caputo. Estamos más estabilizados. La macro está más ordenada, aunque es cierto que la micro está sufriendo, describe. En diálogo con LA NACION, no duda en apuntarle al club de los devaluadores. Hay 40 economistas que quieren la devaluación. ¿Para qué?, se pregunta. Cuestiona el impacto de esas expectativas sobre el comportamiento de los ahorristas: Están diciendo que van a devaluar, entonces no salen los dólares del colchón. Para el empresario, el desafío es que Caputo logre que esos dólares acurrucados ingresen al circuito productivo y financiero. Nombra a varios economistas y en esa lista incluye a Domingo Cavallo, a quien define como su gran amigo. Rechaza que pueda haber, ahora, un mercado libre de cambios como plantea el exministro. Harían falta US$100.000 millones de reservas, que no están, sintetiza. Con operaciones en supermercados, real estate y energía, asegura que la clave es trabajo, ahorro e inversión. Todos compran dólares y los guardan; nosotros usamos todo lo que recibimos, enfatiza. Bugliotti fundó la cadena de supermercados Libertad en 1993 y la consolidó como una de las principales del interior del país; en 1998 la vendió a los franceses de Casino. Después fundó el Grupo Dinosaurio que opera ocho supermercados Mami en Córdoba y dos en Mendoza; dos centros comerciales; el Banco Dino y la agencia Dinosaurio Bursátil, además de una billetera digital y una tarjeta de crédito propia. También tiene dos hoteles Orfeo Suites, avanza en Orfeo Plaza, un centro de salud que funcionará donde fue el Orfeo Superdomo y en junio inaugurará un parque solar. Como desarrollista inmobiliario, el holding construyó Milénica en Córdoba (que suma torres y se amplía en otra zona de la ciudad) y La Vacherie Country Golf en Mendoza. En noviembre último compró 10 hectáreas en Malagueño donde ejecutará desarrollos que combinan servicios, entretenimiento y áreas comerciales. La estructura emplea a 1500 personas. -¿Cómo ve el país, la situación económica? -Creo que las cosas andan bien. Demasiado bien. En marzo las ventas de las diez bocas de supermercado que tenemos aumentaron 11,46%. Todas terminaron arriba; sin promociones, solo con la profesionalidad que tenemos, los mejores precios que conseguimos nosotros se los trasladamos a los clientes. - ¿Lo sorprendió? -¿La verdad? Me sorprendió. Venía un poquito mejor, había cabeceado un poco pero como el 12 empezó a repuntar. Es cierto que marzo tuvo 31 días y febrero 28, pero no es por eso. En febrero habíamos perdido uno o dos puntos en los supermercados. Lo que sí notamos es que cayó mucho en los restaurantes. La comida está cara. Las cosas se están haciendo bien. Yo trabajo, ahorro, invierto. No sentí mucho la hiper, la pandemia. Somos un bicho raro. No especulamos, todos los dólares que recibimos los usamos, no los guardamos. -¿Bicho raro por usar los dólares? -Nadie hace lo que hacemos, todos compran dólares y guardan. Reciben algo, separan para comer y el resto, a dólar. Así no puede andar. Claro que muchos lo hacen por lo que ha pasado tantas veces en este país. Pierden oportunidades así. La inflación está empezando a inquietar un poco, pero creo que en junio va a mejorar. La cosecha será muy buena. Los impuestos son un problema. Sellos, ingresos brutos, tasas municipales, todo eso encarece. No es que los servicios sean caros, que la luz sea cara, son los impuestos. -Dijo que no sintieron mucho la híper o la pandemia, ¿cuándo la pasó peor, en qué momento? -Anduvimos muy mal cuando se rompió la Convertibilidad. Tenía el Libertad. Teníamos una deuda en dólares y pasaron de $1 a $1,40. Le habíamos perdido el respeto al dólar. A nosotros nos estafó el Gobierno y nosotros estafamos a los proveedores. La pasamos mal. Ahora lo que prima es el orden y el trabajo; ahorro e inversión. Invertimos a veces lo que no tenemos. -¿Va variando sus inversiones? -Tenemos banco, hoteles, edificios, locales en alquiler. ¿Qué no tenemos? Tenemos las tiendas Vesta, Karmya. Todo eso genera un flujo grande. Son 1.500 empleados; hemos tomado gente en los últimos tiempos. Contamos con varios emprendimientos de departamentos en marcha; estoy construyendo en el ProRacing (NR: un complejo que le compró a sus sobrinos a fines del año pasado junto a unas tierras de un proyecto malogrado por un desarrollista; ambas adquisiciones suman diez hectáreas en Malagueño ); estoy con el parque solar que inauguramos en junio y que es faraónico, con varias torres. Estamos desendeudados. -Claramente, tiene confianza -Sí, extremadamente. Tengo más confianza que nunca. No me molesta nada, acá vamos dando vuelta la tortilla todos los días. Estamos estables, desendeudados. Estamos gestionando unos créditos en el Nación porque estamos construyendo más de 50.000 metros. Imaginate, tenemos diez supermercados y dos proyectados; 500 locales propios, dos hoteles. Confiamos mucho. -¿Qué lo hace tener más confianza que nunca? -Que estamos más estabilizados. La inflación, al lado de lo que teníamos, es un chupetín. Y eso que a nosotros nos conviene una inflación alta. En los supermercados todo es debe y, entonces, la inflación ayuda. Ahora hay que ser muy eficiente. Las grandes cadenas la están pasando mal. Los grupos argentinos están mejor. Ya le hemos encontrado la vuelta. Hay más estabilidad. Por ejemplo, se acabaron certificados laborales truchos, eso se acabó. Hay más acuerdo entre las partes, no hay tanto apriete de los empleados a la patronal. Nos escuchan un poco más en la Justicia. La macro está mas ordenada, aunque es cierto que la micro está sufriendo. Acá no se puede salir con un kiosco; la Argentina no se puede comparar con Italia, que salió con las pymes. Acá no. -¿Quiere decir que las pymes no pueden seguir? -Las pymes no pueden competir porque no pueden invertir. El 90% de los dueños de las pymes son ricos y las empresas son pobres. Anotalo. Las pymes van a salir con inversión, pero tienen que invertir los dueños. No los empleados y los bancos dándoles una tasa preferencial. Hay 40 economistas que quieren la devaluación. ¿Para qué? Devaluación, aumentan precios y salarios y otra devaluación a los pocos meses y de nuevo los mismos. Por supuesto que al que debe lo beneficia, pero no es así. Si Caputo puede conseguir la plata que hay en los colchones y darles un rendimiento de 6% ó 7% va a ir mejor; también se beneficia el que tiene ahorrado dólares. Pero los economistas están diciendo que van a devaluar, entonces no salen los dólares. ¿Cómo no van a pensar así si en los últimos 40 años, 80 años, nos curraron un montón de veces? En el 2000 vendí Libertad y tengo todavía un juicio en Estados Unidos. -¿Entonces cree que el dólar a $1400 está bien? ¿No está atrasado? -(Carlos) Melconian; (Martín) Redrado; (Miguel Ángel) Broda; (Miguel) Kiguel todos quieren devaluación ¿No van a subir precios y salarios? ¿Y entonces? Hay US$300.000 millones acurrucados, pero asesoran mal. Si el programa soporta a ese círculo rojo va a ir bien. ¿Por qué no dejan que termine Milei y se amontonan para ganar las elecciones? Los índices están para arriba; la cosecha gruesa no empezó Capaz que en agosto el dólar suba un poco, pero van a entrar muchos dólares. Los únicos que no son devaluadores seriales son (Ricardo) Arriazu y (Juan Carlos) De Pablo. Hasta mi amigo el Mingo está equivocado. -¿Dice que Cavallo está en el club de los devaluadores? -Por supuesto. Él lo que quiere es un mercado libre. Si me obligan a un mercado libre me voy de la Argentina con los 85 años que tengo. A Cavallo, mi gran amigo, le digo pusiste el impuesto al cheque y lleva más de 20 años, le pusiste IVA a los camiones que no tenían. Para un mercado cambiario libre hay que tener US$100.000 millones de reserva y no están. Entonces, hay que pisar. ¿Cómo puede ser que un producto chino o estadounidense, cualquiera, cueste $2 y acá $6? Lo único que está a nivel internacional es la carne He sido peronista, fui kirchnerista, fui todo Creo en Milei porque está estabilizando la macro. La micro está difícil, pero no imposible. Claro que hay abusadores con los precios y están los marketineros que ofrecen 3x1, 8x1, eso habría que prohibirlo. Lealtad Comercial debe cortar con eso. Ofrecen mil kilos de carne en oferta y tienen 170 bocas, ¿dan 150 gramos por boca? Para soportar todo esto el equipo de Milei debe hacer un poco de magia. Muchos empresarios piensan esto pero no lo dicen. -Usted habla poco y cuando habla dice lo que piensa. -Así es. Siempre fue así. -Fundó la cadena Libertad, ¿por qué cambió tanto de manos después? La compró Casino, la vendió a Éxito que pasó a Calleja y ahora la compró La Anónima. -La creé y le puse el nombre porque yo me crié en la calle Libertad de Jesús María y abrí el primer supermercado en la calle Libertad de Córdoba. Eran dos coincidencias. Cambiaron dos o tres dueños y yo podría haber sido un comprador con La Anónima pero mis hijos no quieren nada más y yo ya tengo 85 años. Somos eficientes para cualquier crisis, de abundancia y de miseria, para cuando el río viene crecido y para cuando no trae agua, pero no quise volver. -¿Qué país imagina para sus nietos? -Tengo nueve nietos, de cinco a 15 años, y van a desarmar la empresa. La van a desarmar por la tecnología. Ya nadie se arrima a una máquina, a ver cómo funciona una rueda. Cambiaron los tiempos. -No lo dice con angustia ... -No. Primero porque yo ya no voy a estar. Esta es una empresa de familia y hay que ver cómo se la banca la tercera generación. Mis hijos, los cuatro, por suerte están conmigo. Pero a las 17 se van. Yo estoy acá de las 9 a las 21. A mis nietos les esto enseñando a ahorrar, a invertir. A mí me educaron con la caja de ahorro con la estampilla; mi abuela le tenía terror a la miseria. Vino de Italia, de la guerra. Ganábamos cinco centavos y ahorrábamos cuatro Por eso salí medio gitano Los nietos van a tener una gran empresa, que tiene muchas puntas. Pero Tati hay uno solo.
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