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Gualeguay » Debate Pregon
Fecha: 15/04/2026 10:12
El teatro inmersivo dejó huella en el Genovés con una puesta impactante En el marco de ACUIFERAS se desarrollaron una Residencia de escritura de 3 días, una obra de teatro y una versión extendida de La Dramática (semi-montados del taller de dramaturgia de Liebre de Marzo). En esta publicación me referiré a , una obra teatral que apuesta a un despliegue de actuación poderoso y conmovedor, desarrollándose en un bar y ocupando también el espacio público. Con Dirección: Jorge Eiro, Federico Liss, David Rubinstein y las Actaciones de: Federico Liss, David Rubinstein. Es un espectáculo que pertenece al teatro inmersivo; la inmersividad, que probablemente comenzó en los avances tecnológicos, rápidamente se extendió a otras áreas, y de este modo también se incorporó al teatro; con la creatividad y los códigos propios de esta rama del arte. Por este motivo, los transeúntes de la calle Maipú y Mitré, que habitualmente son frecuentes, se vieron sorprendidos por una discusión de elevado tono en la puerta del local, ya que los personajes comenzaron su actuación en la acera. La puesta, desarrollada en un Bar retrata el velorio de un padre y la tensa relación entre sus dos hijos. La obra se destaca por su realismo, alta emocionalidad, actuaciones intensas y la eliminación de la cuarta pared; situando al público dentro de una atmósfera íntima y por momentos asfixiante y opresiva. Cuando los dos hermanos entran al bar, nos damos cuenta que su papá murió, que el bar era de él, que hay muchas deudas: ay, papi, qué quilombo dejaste; y que Miguel trae a su hermano Laureano para calmarlo, porque acaba de hacer un escándalo en el velorio; Miguel grita, exaltado, y repite las mismas palabras, Laureano tiene una voz suave, débil, casi un balbuceo, una sonoridad extraña, a veces cómica, a veces demasiado triste. Son, al parecer, gitanos y no pueden o no saben cómo gestionar un duelo. Gritan, discuten, se enojan, como si el enojo fuera la contención para el dolor. Es una obra con una atmósfera densa, un clima que, a medida que la acción avanza, adquiere cada vez mayor densidad; desfilan los códigos de la masculinidad, competitividad, deslealtad, etc. Hay una frase que Miguel repite a lo largo de la obra; una pregunta a la que vuelve repetidamente, como si en esa reiteración pudiese encontrar una respuesta: ¿Qué pasó? Cómo puede ser que alguien que hace un rato estaba conmigo, de golpe no esté más. Con muy buenas actuaciones, y permanente interpelación, en la platea existió un clima de tensa inmovilidad; esa tensión, al final se vio coronando el espectáculo, con un cerradísimo aplauso Gracias LIEBRE Y TAMARA, por permitirnos vivir esta grata experiencia. Cacho Gandini
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