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  • Carolina Calvagni, la mujer de Nicolás Tagliafico, posa en su casa y repasa su historia de amor con el futbolista

    » La Nacion

    Fecha: 15/04/2026 01:03

    La influencer y emprendedora nos comparte además los desafíos de su vida entre Lyon (Francia) y Buenos Aires y revela cómo nació la idea de desarrollar su propia marca de moda deportiva - 9 minutos de lectura' En una agenda cargada de reuniones, visitas y reencuentros, Caro Calvagni se hace un tiempo para protagonizar su primera tapa con ¡HOLA! Argentina en su breve paso por Buenos Aires. Hace ya ocho años que dejó nuestro país para acompañar a su marido, Nicolás Tagliafico (33), en su carrera profesional por Europa: primero desembarcaron en los Países Bajos cuando el defensor fichó con el club Ajax de Ámsterdam en 2018 y luego en Francia, tras integrarse al equipo del Olympique de Lyon. Allá tenemos una vida muy tranquila. Por las mañanas, él se va al club mientras yo entreno, almuerzo, hago mis cosas. Ya por la tarde arranco con las reuniones de mi marca, dice la influencer haciendo referencia a Calvagni, la firma de ropa deportiva y moda que lanzó en 2023 después de dos años de trabajo. En la intimidad de su hogar en las afueras de Buenos Aires, nos habla de los desafíos de vivir en Francia, su historia de amor con el campeón del mundo y cómo se prepara para alentar a la selección en la Copa Mundial 2026. ¿Cuál es el mayor desafío de llevar una vida entre dos continentes? La vida social es un tema. Cuando vivíamos en Países Bajos, tuvimos la suerte de engancharnos con un grupo muy grande de argentinos, uruguayos y colombianos, y todos los fines de semana teníamos un plan para hacer. Y esa compañía, quiérase o no, nos ayudó a que la adaptación en un país distinto no fuera tan difícil. El idioma es otro desafío. El inglés nos ayudó un montón en Ámsterdam, pero en Lyon, por ejemplo, ya no tanto. Empecé a estudiar francés, pero con tanto viaje y trabajo, se me está complicando. Una vez dijiste que la vida de la mujer de un futbolista no siempre es color de rosa Muchos piensan que todo es más fácil para mí, pero la realidad es que para lograr estar bien como estoy hoy, tuve que aprender a acomodarme a un montón de cosas. Tranquilamente podría haberme quedado en casa y no hacer nada, pero con todos los recursos y las posibilidades que tenía y tengo, no podía quedarme quieta. Hubo un impulso mío de preguntarme cómo podía hacer para disfrutar de mi vida a pesar de estar lejos, en un país desconocido y sin saber el idioma. Empecé a hacer terapia y eso me ayudó un montón a estar fresca de cabeza y a no dejar que pensamientos negativos me pusieran triste o me hicieran sentir sola. Hoy estoy feliz de todo lo que logré, tuve la posibilidad de poder crear la vida que yo quería vivir y lo hice. Te convertiste en hacedora de tus proyectos Yo pude crear mi marca una vez que salí de mi zona de confort. Y ese proceso no siempre es placentero, a veces hay que atravesar momentos de incomodidad para alcanzar tus sueños. ¿Qué aprendiste en ese camino? Aprendí a encontrar mi espacio, a priorizarme. Trabajé en mi crecimiento personal: desarrollé una marca, aprendí un idioma y comencé a viajar sola. Tal vez parece una tontería, pero eso para mí es un montón y hoy sé que puedo viajar sola a cualquier parte. Me desenvuelvo en un aeropuerto si surge un inconveniente y puedo comunicarme con seguridad. No hay mayor logro personal que saber que puedo desenvolverme sola en la vida. Me imagino que también para Nicolás es una tranquilidad verte bien. Sí, claro. Yo admiro mucho a Nico por todo lo que hace y cómo es como persona y creo que eso mismo está sin - tiendo ahora conmigo. Es lindo sentirte admirada por tu pareja, ver que está feliz por tus logros, que te acompaña y sigue de cerca cada emprendimiento. Nico tiene esa mentalidad de querer darle siempre para adelante y eso me lo transmite todo el tiempo. Su apoyo para mí fue fundamental. ¿Cómo nació tu marca? Empecé a trabajar en el proyecto en 2021 y recién salió a la luz en 2023. En el medio, hubo un proceso de dos años. Al principio no tenía idea de nada, ni de cómo montar una empresa desde cero. Sí tenía muy claro qué era lo que quería hacer y que tenía muchas ganas de hacerlo. Y si la marca iba a llevar mi nombre, no tenía que haber lugar para el error. La realidad es que soy muy perfeccionista y exigente, así que me tomé todo el tiempo que necesité para construir ese proyecto. ¿Qué buscás transmitirles a las mujeres que compran tu ropa? Siempre trato de pensar un poco qué es lo que me pasa a mí cuando busco ropa. Y a veces me encuentro con un conjunto que me representa, pero que no me es cómodo ni me hace sentir una bomba. Entonces un poco quiero trasladar eso a Calvagni. La marca es funcional y a la vez tiene moda, me gusta que las prendas sean versátiles, que las puedas usar tanto en el gimnasio como para salir en tu vida diaria. Yo quiero hacer sentir bien a las mujeres con lo que llevan puesto, generarles confianza. -Vivís en un país donde la moda cumple un rol importante en la industria ¿cómo influye eso en tu ropero? -Es increíbe ver cómo todas las mujeres parecen vestidas de pasarela; están impecables. Quizá no llevan un súper look pero las ves con el tapado, con una linda cartera y ya está. Y un poco te va pasando eso de que vas adoptando esas tendencias. Yo miro un poco lo que pasa en la calle, en las redes y elijo lo que me gusta y siento que va mejor conmigo. -¿Y qué es lo que te gusta y va mejor con vos? -A mí me gustan mucho los colores neutros pero no los brillos ni las estampas. Prefiero todo muy clean. También me gustan los jeans, los trench y los conjuntos sastreros. UNA HISTORIA DE AMOR Nacida en Monte Grande, Carolina conoció a Tagliafico en 2014 cuando él aún jugaba en Banfield. Una amiga de mi mamá me dijo que había un chico muy bueno y lindo para que conociera y me pasó su cuenta de Facebook. Le pedí autorización y me aceptó, reveló tiempo atrás la influencer. Como no me escribió, lo hice yo primero. Fue un hola, ¿cómo estás?. Y bueno, ahí me respondió y acá estamos. Doce años después seguimos juntos, recuerda Caro, que en aquel entonces cursaba la carrera de Despachante de Aduana. ¿Ven los partidos de fútbol juntos? Sí, me encanta porque entiendo mucho. Es más, a veces le tiro cosas del partido que a él le copan. Hay un ida y vuelta ahí. Nico tampoco es un fanático que no quiere que nadie hable mientras ve los partidos. ¿Qué pasa si su equipo no juega como esperaban? No pasa nada. Él tiene algo muy particular y es que sabe separar su vida personal del trabajo. Muy pocas veces lo he visto triste o enojado, por más que se sienta así; tiene una gran capacidad de recuperación. Y en plena época de Mundial, ¿cómo lo acompañás? Entre todas las mujeres tratamos de acompañarlos como podemos porque la realidad es que juegan muy seguido y están todos concentrados, con la cabeza puesta en un objetivo muy importante. Por lo general los vemos después del partido. En mi caso, cuando nos reencontramos trato de hablar de cualquier cosa menos de fútbol. [Se ríe]. Igual, no dejan de ser días de muchos nervios y ansiedad. ¿Cómo se organizan las mujeres? Normalmente, lo que hacemos es estar todas concentradas en una misma ciudad. Yo me veo mucho con Agustina Gandolfo [mujer de Lautaro Martínez], vamos a comer juntas o hacemos comidas grupales donde vamos solamente las mujeres. Así lo hicimos en el Mundial pasado y calculo que vamos a hacer lo mismo en este. Nos llevamos muy bien todas, tenemos una linda relación. ¿Qué recuerdos te quedan del día que ganamos la Copa del Mundo? Soy una privilegiada de haber podido vivirlo desde adentro, en familia, es una experiencia única. Cierro los ojos y tengo la imagen del estadio repleto y yo encontrándome con Nico por primera vez tras el partido con Francia, abrazándonos. Es uno de los recuerdos más felices que tengo. Esos fueron días de mucha adrenalina porque en esa misma época también nos casamos, así que todo fue muy intenso. Ganamos el 18 de diciembre y el 27 nos casamos. Imaginate cómo estábamos todos, los invitados, nuestras familias, todos muy al palo. [Se ríe]. La gente quería seguir festejando. Fue una locura. ¿Qué es lo que más te enamora de Nico? Lo más importante de él es que es una buena persona, no tiene maldad. Es honesto, laburador, buen compañero y gran marido. Que cada uno pueda vivir sus propios sueños nutre muchísimo la relación. Y si bien con Nico tenemos muy buena comunicación y hablamos mucho de lo que nos pasa, en el fondo pienso que todo está en los detalles: el mensajito que te mando en la mañana cuando te despertás, la caricia que te hago cuando estás cocinando, las palabras que te digo, cómo te hablo. Lo que nos funciona a nosotros es cuidar mucho los detalles. Producción: Paola Reyes Maquillaje y peinado: Estefanía DAngelis para Sebastián Correa Estudio Agradecimientos: Joti Harriague

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