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» TN
Fecha: 14/04/2026 20:43
Un presunto caso de intercambio de bebés ocurrido en 1986 en el Hospital Italiano de Buenos Aires salió a la luz casi 40 años después y derivó en una investigación judicial por posible supresión de identidad. Todo comenzó el 22 de marzo de aquel año, cuando Paula y Gabriela nacieron con apenas 13 minutos de diferencia en la misma clínica porteña. Durante décadas, ambas fueron criadas por familias que creían ser sus padres biológicos, sin sospechar que podía haber existido un error en el momento más delicado: el del parto. La reconstrucción del caso empezó recién en 2024, cuando Paula, que vive en Estados Unidos, decidió realizarse un test de ancestralidad por curiosidad. El resultado la sorprendió: los datos genéticos no coincidían con los de sus padres. Lejos de tratarse de un error aislado, Paula repitió el estudio y obtuvo el mismo resultado. A partir de ahí, avanzó con un análisis de ADN más exhaustivo que confirmó lo que parecía impensado: no tenía vínculo biológico con quienes la habían criado. Con esa evidencia, la familia inició acciones legales con el patrocinio del abogado Ignacio Leguizamón Peña, quien llevó el caso a la Justicia civil. El primer paso fue solicitar al hospital toda la documentación vinculada a los nacimientos registrados entre el 21 y el 23 de marzo de 1986. Sin embargo, la respuesta de la institución fue parcial. Según consta en el expediente, solo se conservaban planillas de parto. En esos registros no aparecían nacimientos el día 22, aunque sí había anotaciones de ocho bebés el 21 y dos el 23. Desde la clínica explicaron que los partos ocurridos antes de las 8 de la mañana solían registrarse como del día anterior. Ese detalle fue clave para orientar la investigación hacia dos nacimientos consecutivos asentados el 21 de marzo, separados por apenas 13 minutos y con características similares. A partir de ese punto, la Justicia comenzó a cruzar datos en registros públicos hasta lograr identificar a la otra mujer involucrada: Gabriela, quien vivía en el conurbano bonaerense. Tras ser contactada, accedió junto a su familia a someterse a estudios genéticos. Antes incluso de que se conocieran los resultados oficiales, surgió un indicio fuerte. Gabriela había realizado un test preliminar con su madre, que dio negativo, lo que reforzó la hipótesis de un posible intercambio. La confirmación llegó el 23 de abril de 2025: los análisis determinaron que ambas mujeres habían sido intercambiadas al nacer. A partir de ese momento, el caso dio un giro y pasó al fuero penal, con una causa que hoy se tramita en Comodoro Py para investigar si hubo delitos vinculados a la alteración de identidad. Leé también: Mi hijo vivía con la madre y ni la conocía: habló el papá de Ángel, el nene que murió en Comodoro Rivadavia En paralelo al avance judicial, las dos familias tuvieron su primer encuentro en la Ciudad de Buenos Aires. Fue allí donde Paula y Gabriela pudieron conocer, cara a cara, a sus madres biológicas, en una escena cargada de emoción y preguntas sin respuesta. En las últimas semanas, la causa sumó al abogado Fernando Burlando como querellante, lo que le dio mayor impulso al expediente. Como parte de las medidas, se realizó un allanamiento en el hospital, donde se secuestraron documentos, incluidos registros del personal que trabajaba en áreas sensibles como neonatología en aquella época. Ahora, la Justicia intenta reconstruir qué ocurrió exactamente aquel día de 1986: si se trató de un error humano o de una maniobra deliberada.
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